octubre 2008


Por: Víctor J. Rodríguez Calderón

Con los invasores llegó la importación principal: La pobreza, la miseria, el dios armado. Nos llegó el derramamiento de la sangre india sobre la tierra llamada América. Nos llegó el sufrir, las lágrimas y lo más vil, pestilente y odioso: LA ESCLAVITUD.

Somos los desordenados de la historia porque nos levantamos contra cualquier dominación. Sufrimos la amarga censura de la conducta, de las costumbres, de las propensiones y aún de los alcances intelectuales por parte de aquellos que están fuera y desconocen o lo olvidan involuntariamente de cómo fue construido nuestro antiguo estado de barbarie. Fue la época en que vino un viento que nos llegó abocinando su garganta para cercar hostilmente a nuestros hombres y a nuestra tierra.

Para muchos historiadores, escritores, son temas frecuentes y en muchos libros de política, llenos de todo un espíritu crítico se nos censura la falta de madurez histórica resultantes de la transición operada en Latinoamérica, al pasar del régimen conquistador al colonial y luego al Republicano, sin tener supuestamente el conocimiento social necesario para que la transformación se hubiese producido armónicamente.

Creo que esa es la historia de los ojos cerrados. Para escribir historia no solo basta investigarla, es una necesidad sentirla, vivirla, para poder interpretarla, es necesario abrir los ojos para entrar en su escenario y analizar los acontecimientos reales, tal y como se desarrollaron.

Cuando los españoles pisaron nuestras tierras, se encontraron con diversas poblaciones que estaban en pleno proceso de desarrollo en cuanto a su propia cultura. Nuestras tierras vírgenes, eran ricas en minerales, sobre todo en oro y plata tan codiciados por aquellos que llegaban. Los pobladores de esta tierra se mantenían principalmente de la caza y la pesca, su producción agrícola totalmente rudimentaria era prácticamente de subsistencia, cultivaban el maíz, la papa, el boniato, calabaza y la yuca con la cual producían el casabe, el cual ingerían como una especie de pan. El tabaco fue una de las especies vegetales más impresionantes para aquellos que pisaron estas tierras.

Nuestros indígenas mantenían una conciencia colectiva. Su producción se distribuía de acuerdo a las necesidades de cada quién, la tierra era de todos y su única ambición era la de trabajarla. La mujer desempeñaba labores agrícolas junto al hombre y cuando éstos marchaban a sitios fuera de su jurisdicción para cazar y pescar. Ellas quedaban responsabilizadas del hogar. Imperaban relaciones de igualdad y ya existía una vigilancia para la seguridad social.

En esta cultura se fomentó también los estamentos de clase. Los caciques eran los jefes de tribus. Los curanderos, los médicos y sacerdotes, pero estos actuaban en nombre de la comunidad y la misma le otorgaba privilegios los cuales gozaban como derechos especiales.

Un sentido comercial humano era el que realizaban nuestros indios entre sus comunidades, los excedentes de la producción eran intercambiados mediante trueque de productos.

EL MUNDO IMAGINARIO

Un nuevo poder convertido en amos y señores pisaba nuestra tierra para su desgracia.

Nuestros indígenas vivían una libertad pura y una igualdad humana, por lo tanto aquello de: “indios salvajes” no se lo pueden tragar sino los ignorantes y rebuscadores de historia colonial. Era mentira que para salvarlos se necesitara cambiar su forma, su conducta, y sus creencias. La conquista traía claramente otros objetivos entre estos el principal: EL ECONOMICO.

Para este momento España vive su peor crisis, es la más pobre de toda Europa, a pesar de haber salido vencedora en la guerra contra los moros, los cuales la habían ocupado por siete siglos. Isabel y Fernando, los reyes católicos, sostenían contradicciones con la nobleza y los señores feudales. Una burguesía nueva surgía la cual se enriquecía con el comercio y mantenía estrecha relación con los monarcas. Conquistada Granada, el gigantesco aparato militar creado para la guerra quedaba fuera y demandaba del trono nuevas acciones importantes, la necesidad de nuevos mercados para expandir su comercio, la capitulación de Santa Fé, firmada por los Reyes Católicos y Cristóbal Colón, en las que se establecían los títulos y riquezas que obtendría el futuro conquistador, fue para la historia, la demostración clara del carácter enteramente mercantil que se abalanzó para expropiar y explotar a nuestra comunidad primitiva, la que se preparó para una lucha bárbara y desigual. Así emergió el enemigo implacable: LA PROPIEDAD PRIVADA.

España nos trajo su cultura, una de las más avanzadas en ese momento para la humanidad; nos trajo el caballo, la caña de azúcar, y la aportación más grande para nuestro continente, la lengua y tras ella, la poesía, las artes; pero también el odio, la avaricia, la venganza y el azote del cielo, su religión. De hecho encontramos es la estructura histórica que el llamado descubrimiento no tuvo en ningún momento la intención propia de una aventura civilizadora preconcebida, sino un hecho circunstancial, provocado por una situación crítica de realidades políticas, económicas y sociales que diezmaba a la España de la época. De ahí que encontremos posiciones concretas para el fin propuesto tenazmente por Colón. No olvidemos los planificados viajes hacia el Asia, tráfico marítimo creciente e interés económico por vincular regiones separadas con fines de comercio, humanismo racionalista del Renacimiento, aparición oportuna de una monarquía fanáticamente católica nacida de la guerra de la conquista. La religión católica se enfrentaba a la contrarreforma protestante y era necesario amparados por los reyes inquisidores del catolicismo, la posibilidad de importarla para contrarrestar el avance contrarreformista.

En consecuencia el llamado descubrimiento del nuevo mundo, cristalizado por la naciente monarquía imperial española, se alimentó de la intuición de que el otro mundo que pregonaba su religión ya no estaba arriba, sino aquí, en estas tierras de “gracia”, tierras de “salvación”.

Así nos llegan las enfermedades, la ideología del mercantilismo, la conquista que muy diferente a otras, no fue sino el síndrome del conjunto de enfermedades que mataba a la España Imperial.

Un adelanto cultural, económico, social, impuesto con la espada y con la cruz se apropio de las tierras del sur, introdujeron la esclavitud, practicaron la persecución y el genocidio por medio de una política de sojuzgamiento y aniquilación. Nació el temor, el pecado, la paralización a nuestro propio desarrollo y se enyesó, se embalsamó nuestra propia forma de pensar y de defendernos.

Una conquista cruel, con “hombres de hierro” vino a desarrollar su locura. La corona trajo su propia violencia, su irresponsabilidad, su despotismo, su depravación. Ella dilapidó el inmenso tesoro que aquí en América encontró. El oro y la plata, motor celular de la conquista, fue la sentencia a muerte de los hombres de esta tierra de salvación.

Para España, América era una invención más, y bajo este concepto se realizaron los tratados “por la ley de la conquista”. En nuestra verdadera historia, no se encuentran más que manifestaciones tétricas de salvajismo. Todo se reduce a: matanza, exterminación, robo, pillaje, imposición, inquisición, racismo, explotación, usurpación e invasión.

Este es el verdadero destino que Colón nos trajo como desarrollo, como ayuda. Con los invasores llegó la importación principal: La pobreza, la miseria, el dios armado. Nos llegó el derramamiento de la sangre india sobre la tierra llamada América. Nos llegó el sufrir, las lágrimas y lo más vil, pestilente y odioso: LA ESCLAVITUD.

A quinientos veinte años terribles de invasión en Venezuela, no tenemos otro perfil, sino el del destino heredado. Ha cambiado el método, pero el sistema deshumanizado lo tenemos como maldición a nuestra espalda.

Quinientos quince años de atropellos en América, de saqueos, de injusticias. ¿No han sido suficientes? Ha volado la lentitud y todo se parece a la muerte, dentro de cada uno, lloramos como lo hacen nuestros volcanes para que sepa el mundo que somos Los Gigantes de las Cordilleras.

El silencio de algunos latinos, especialmente el de esta generación, no es otra cosa que la conformidad ante el temor y el vivir de rodillas ante la estupidez. Así es de clara la verdad aunque venga de una historia oscura. Ahora todos debemos despertar, latir entre nosotros y dejar establecido que somos los resurrectos de la nueva liberación Latinoamericana y del Caribe.

Ese sueño de tierra y libertad que intentaron nuestros aborígenes, no debe quedarse sentado en la mesa vacía que nos separó, pero que nos unió en el mismo castigo, si observamos, de Barcelona a Caracas, hablamos la misma lengua, lo que nos une a los pueblos de España, Latinoamérica y el Caribe, pero también existe otro lenguaje que ahora nos sienta en la misma mesa pobre del mundo: EL HAMBRE, LA MISERIA Y LA EXPLOTACION.

Por: Michel Collon

1. ¿Subprimes ? El punto de partida es una verdadera estafa ya que los bancos occidentales han ganado una enorme cantidad de dinero a costa de los hogares estadounidenses, diciéndose que si no eran capaces de pagar, les quitarían sus casas por cuatro monedas.

2. ¿Es sólo una crisis bancaria? No, en absoluto. Se trata de una verdadera crisis económica que ha comenzado en el sector bancario, pero cuyas causas son mucho más profundas. En realidad, toda la economía de los Estados Unidos vive a crédito desde hace 30 años. Las empresas se endeudan por encima de sus posibilidades, el Estado se endeuda también por encima de sus posibilidades (para hacer la guerra) y se ha impulsado sistemáticamente a los ciudadanos a endeudarse, la única manera de mantener, artificialmente, un crecimiento económico.

3. ¿La verdadera causa? Por supuesto, los medios de comunicación tradicionales no nos dicen nada. Y sin embargo, las subprimes no son más que la punta del iceberg, la manifestación más espectacular de una crisis de superproducción que golpea a los Estados Unidos, pero también a los países occidentales. Si el objetivo final de una multinacional consiste en despedir a trabajadores en masa para hacer el mismo trabajo con menos personas, si además se bajan los salarios por todos los medios y con la ayuda de los gobiernos cómplices, ¿A quién van a venderles los capitalistas sus mercancías? ¡No han parado de empobrecer a sus clientes!

4 ¿Es sólo una crisis de la que sobreponerse? La historia demuestra que el capitalismo ha ido siempre de una crisis a otra con, de vez en cuando, una buena guerra para salir de ella (eliminando a sus rivales, empresas, infraestructuras, lo que permite un buen reimpulso económico). En realidad, las crisis son también un periodo que aprovechan los grandes para eliminar o absorber a los más débiles. Es lo que ocurre ahora en el sector bancario estadounidense, o en el caso de BNP que se traga a Fortis (y todo esto no ha hecho más que empezar). Pero, si la crisis refuerza la concentración de capital en manos de un número aún más pequeño de multinacionales, ¿cuál será la consecuencia? Estos super-grupos tendrán aún más medios de eliminar o empobrecer la mano de obra y así convertirse en una competencia aún más fuerte. Estamos otra vez en la casilla de salida.

5. ¿Un capitalismo sobre bases éticas? Hace ciento cincuenta años que nos lo prometen. Hasta Bush y Sarkozy lo han hecho. Pero en realidad, es tan imposible como un tigre vegetariano. Y es que el capitalismo se apoya en tres principios: 1. La propiedad privada de los grandes medios de producción y de financiación. No es la gente la que decide, sino los multinacionales. 2. La competitividad: ganar la guerra económica, es decir, eliminar a la competencia. 3. El máximo beneficio: para ganar esta batalla no basta con tener unos beneficios normales o razonables, sino una tasa de beneficios que permita distanciar a las empresas de la competencia. El capitalismo no es sino la ley de la selva, como ya escribía Karl Marx: “Al capital le horroriza la ausencia de beneficio. Cuando siente un beneficio razonable, se enorgullece. Al 20%, se entusiasma. Al 50% es temerario. Al 100% arrasa todas las leyes humanas y al 300%, no se detiene ante ningún crimen.”

6. ¿Salvar a los bancos? Por supuesto, hay que proteger a los clientes de los bancos. Pero en realidad, lo que el Estado está haciendo es proteger a los ricos y nacionalizar las pérdidas. Por ejemplo, el estado Belga no tenía 100 millones de euros para ayudar a la gente a mantener su poder adquisitivo, pero para salvar a los bancos, ha encontrado 5.000 millones en dos horas. Miles de millones que nosotros tendremos que rembolsar. Lo irónico es que Dexia era un Banco Público y que Fortis se ha tragado un banco público que funcionaba muy bien. Gracias a ello, sus dirigentes han hecho negocios durante veinte años. Y ahora que la cosa no funciona, ¿se le pide a estos dirigentes que paguen los platos rotos con el dinero que han estado ganando y que se han guardado? No, se nos pide que paguemos nosotros.

7. ¿Los medios de comunicación? Lejos de explicarnos todo esto, fijan su atención en asuntos secundarios. Nos dicen que habrá que buscar los errores, a los responsables, combatir los excesos y bla, bla, bla. Sin embargo, no se trata de tal o tal error, sino del sistema. Esta crisis era inevitable. Las empresas que se están derrumbando, son las más débiles o las que peor suerte han tenido. Las que sobrevivan, tendrán aún más poder sobre la economía y sobre nuestras vidas.

8. ¿El neoliberalismo ? La crisis no ha sido provocada sino acelerada por la moda neoliberal de los últimos veinte años. Los países ricos han intentado imponer este neoliberalismo en todo el tercer mundo. En América Latina, como acabo de estudiar durante la preparación de mi libro Los 7 pecados de Hugo Chávez, el neoliberalismo ha sumido a millones de personas en la miseria. Pero al hombre que ha lanzado la señal de la resistencia, el hombre que ha demostrado que se podía resistir al Banco Mundial, al FMI y a las multinacionales, el hombre que ha enseñado que había que darle la espalda al neoliberalismo para reducir la pobreza, este hombre, Hugo Chávez, no deja de ser diabolizado a golpe de mentira mediática y de difamación infundada. ¿Por qué?

9. ¿El tercer mundo ? Sólo se nos habla de las consecuencias de la crisis en el Norte. En realidad, todo el tercer mundo sufrirá gravemente a causa de la recesión económica y de la bajada de precios de las materias primas que provocará la crisis.

10. ¿La alternativa ? En 1989, un famoso autor estadounidense, Francis Fukuyama, nos anunciaba el Fin de la Historia : el capitalismo había triunfado para siempre, nos decía. No ha hecho falta mucho tiempo para que los vencedores se estrellen. La humanidad necesita verdaderamente otro tipo de sociedad. El sistema actual fabrica miles de millones de pobres, hunde en la angustia a aquellos que tienen (provisionalmente) la suerte de trabajar, multiplica las guerras y arruina los recursos del planeta. Pretender que la humanidad está condenada a vivir bajo la ley de la selva, es tomar a la gente por imbéciles. ¿Cómo debería ser una sociedad más humana, que ofrezca un porvenir digno para todos? Este es el debate que tenemos todos la obligación de lanzar. Sin tabúes.

Puedes enviar tus preguntas y comentarios a: michel.collon@skynet.be

Cómo arreglar el lío en Wall Street
Michael Moore
MichaelMoore.com

Traducido del inglés para Rebelión por Germán Leyens

Amigos,
Los 400 estadounidenses más ricos – de verdad, son sólo cuatrocientos – poseen MÁS que los 150 millones de estadounidenses de más abajo en su conjunto. ¡400 estadounidenses ricos tienen más guardado por ahí que medio país! Su valor neto combinado es de 1,6 billones [1.600.000.000.000] de dólares. Durante los ocho años del gobierno de Bush, su riqueza ha aumentado en casi 700.000 millones de dólares – el mismo monto que ahora quieren que les demos para el “rescate.” ¿Por qué no van simplemente y gastan el dinero que ganaron bajo Bush para rescatarse? ¡Todavía pueden repartirse casi un billón de dólares que les queda!
Claro está que no van a hacer eso – por lo menos de buenas ganas. George W. Bush recibió un superávit de 127.000 millones de dólares cuando Bill Clinton le entregó el poder. Porque ese dinero era NUESTRO dinero y no el suyo, hizo lo que prefieren los ricos – lo gastó y nunca lo lamentó. ¿Por qué diablos íbamos a pensar en darles más de nuestro dinero a esos capitalistas inescrupulosos?
Quisiera proponer mi propio plan de rescate. Mis sugerencias, enumeradas a continuación, se basan en la singular y simple creencia de que los ricos deben salir del lío sin ayuda de nadie. Lo siento, muchachos, pero ustedes nos lo inculcaron una vez de más: No…hay…almuerzo…gratuito. ¡Y gracias por animarnos a odiar a los que reciben asistencia social! De modo que no habrá dádivas nuestras para ustedes. El Senado, esta noche, va a tratar de acelerar su versión de una ley de “rescate” para que sea votada. Hay que detenerlo. Lo hicimos el lunes con la Cámara, y podemos hacerlo de nuevo hoy con el Senado.
Es evidente, sin embargo, que no podemos seguir protestando sin proponer exactamente lo que pensamos que debe hacer el Congreso. Por lo tanto, después de consultar con una serie de personas más inteligentes que Phil Gramm, mi propuesta es la siguiente, conocida ahora como “Plan de Rescate de Mike.” Tiene 10 puntos simples, honestos, Son:
1.- NOMBRAD A UN FISCAL ESPECIAL PARA ENJUICIAR CRIMINALMENTE A TODO EL QUE HAYA CONTRIBUIDO A SABIENDAS EN WALL STREET A ESTE COLAPSO. Antes de gastar más dinero, el Congreso debe comprometerse, por resolución, a enjuiciar criminalmente a todo el que haya contribuido al intento de saqueo de nuestra economía. Esto significa que debe ir a la cárcel cualquiera que haya abusado de información confidencial, fraude de valores o cualquier acción que haya contribuido a provocar este colapso. Este Congreso debe pedir un Fiscal Especial que persiga vigorosamente a todo el que haya creado este lío, y cualquier otro que intente estafar al público en el futuro.
2. LOS RICOS DEBEN PAGAR POR SU PROPIO RESCATE. Puede que tengan que vivir en 5 casas en lugar de 8. Puede que tengan que conducir 9 coches en lugar de 13. Puede ser que el chef para sus mini-terrier tenga que ser reasignado. Pero no hay manera de que, después de hacer que los ingresos familiares bajen más de 2.000 dólares durante los años de Bush, la gente trabajadora y la clase media tengan que desembolsar aunque sean diez centavos para financiar la próxima compra de un yate. Si verdaderamente necesitan los 700.000 millones de dólares que dicen que necesitan hay una manera más fácil para que los junten:

a) Cada pareja que gane más de un millón de dólares al año y cada contribuyente que gane más de 500.000 dólares al año pagarán un impuesto adicional de 10% durante cinco años. (Es el plan del senador Sanders. Es como el coronel Sanders, sólo que él se propone freír los pollos apropiados.) Eso significa que los ricos todavía pagarán menos impuestos a los ingresos que cuando Carter fue presidente. Eso reunirá un total de 300.000 millones de dólares.
b) Como casi todas las demás democracias, cobrad un impuesto de 0,25% por cada transacción bursátil. Eso reunirá más de 200.000 millones de dólares en un año.
c) Como cada accionista es un patriota estadounidense, los accionistas renunciarán a recibir un cheque de dividendos durante un trimestre y en su lugar ese dinero irá al Tesoro para ayudar a pagar el rescate.
d) Un 25% de las principales corporaciones de EE.UU. no pagan actualmente NINGÚN impuesto sobre los ingresos. Los ingresos federales corporativos ascienden actualmente a un 1,7% del PIB comparado con un 5% en los años cincuenta. Si aumentamos el impuesto sobre los ingresos corporativos para volver al nivel de los años cincuenta, eso nos da otros 500.000 millones de dólares.
La combinación de todo eso debiera bastar para terminar con la calamidad. Los ricos podrán conservar sus mansiones y sus sirvientes, y a nuestro gobierno de EE.UU. (“¡LO PRIMERO ES EL PAÍS!”) le quedará un poco para reparar algunas carreteras, puentes y escuelas.

3.- RESCATAD A LA GENTE QUE ESTÁ PERDIENDO SUS CASAS, NO A LOS QUE CONSTRUIRÁN UNA OCTAVA CASA. Hay 1,3 millones de casas en ejecución hipotecaria ahora mismo. Es lo principal de este problema. Así que en lugar darle el dinero a los bancos como regalo, pagad 100.000 dólares para cada una de esas hipotecas. Obligad a los bancos a renegociar la hipoteca para que el dueño de la casa pueda pagar su valor actual. Para asegurar que esta ayuda no caiga en manos de especuladores y de aquellos que han tratado de ganar dinero jugando con casas, este rescate es sólo para la primera residencia de la gente. Y, a cambio del pago de 100.000 dólares por la hipoteca existente, el gobierno compartirá la propiedad de la hipoteca para que pueda recuperar parte de su dinero. Por lo tanto, el coste total inicial del arreglo de la crisis hipotecaria en la raíz (en lugar de hacerlo con los avariciosos prestamistas) será de 150.000 millones, no 700.000 millones de dólares.
Y dejemos algo en claro. Las gentes que no han podido pagar sus hipotecas no son “riesgos inaceptables.” Son nuestros compatriotas, y todo lo que querían era lo que todos queremos y que la mayoría todavía obtenemos: una casa que podamos llamar nuestra. Pero durante los años de Bush, millones de ellos perdieron los puestos de trabajo con paga decente que tenían. Seis millones cayeron en la pobreza. Siete millones perdieron su seguro de salud. Y cada uno de ellos vio cómo su salario real bajó en 2.000 dólares. Los que se atreven a despreciar a los estadounidenses que fueron afectados por un golpe de mala suerte tras el otro debieran avergonzarse. Somos una sociedad mejor, más fuerte, más segura, y más feliz cuando todos nuestros ciudadanos pueden permitirse vivir en una casa propia.

4.- SI VUESTRO BANCO O COMPAÑÍA RECIBE ALGUNA PARTE DE NUESTRO DINERO EN UN “RESCATE”, ENTONCES SEREMOS SU DUEÑO. Lo siento, así son las cosas. Si el banco me da dinero para que pueda comprar una casa, el banco será “dueño” de la casa hasta que yo lo devuelva todo – con intereses. Lo mismo vale para Wall Street. Todo el dinero que necesitáis para manteneros a flote, si nuestro gobierno os considera un bajo riesgo – y necesarios para el bien del país – lo recibiréis como préstamo, pero nosotros seremos vuestros dueños. Si cesáis los pagos, os venderemos. Es lo que hizo el gobierno sueco y funcionó.

5.- TODAS LAS REGULACIONES DEBEN SER RESTAURADAS. LA REVOLUCIÓN REAGAN HA MUERTO. Esta catástrofe sucedió porque permitimos que el zorro tuviera las llaves del gallinero. En 1999, Bill Clinton propuso una ley para eliminar todas las regulaciones que regían Wall Street y nuestro sistema bancario. La ley fue aprobada y Clinton la firmó. El senador Phil Gramm, el principal asesor económico de McCain, dijo cuando se firmó la ley:
“En los años treinta… se creía que el gobierno era la respuesta. Se creía que la estabilidad y el crecimiento provenían de la dominación del gobierno sobre el funcionamiento de mercados libres.
“Estamos aquí para revocar [eso] porque hemos aprendido que el gobierno no es la respuesta. Hemos aprendido que la libertad y la competencia son las respuestas. Hemos aprendido que si promovemos el crecimiento económico promovemos la estabilidad mediante la competencia y la libertad.
“Estoy orgulloso de estar aquí porque se trata de una ley importante; es una ley desregulatoria. Creo que es la ola del futuro, y estoy terriblemente orgulloso de haber sido parte de que se convirtiera en realidad.”
La ley debe ser revocada. Bill Clinton puede ayudar dirigiendo el esfuerzo por la revocación de la Ley Gramm y por el restablecimiento de regulaciones aún más duras respecto a nuestras instituciones financieras. Y cuando hayan terminado de hacerlo, pueden restablecer las regulaciones para las líneas aéreas, la inspección de nuestros alimentos, la industria petrolera, OSHA [Agencia de la Seguridad y la Salud Ocupacionales], y toda otra entidad que afecte nuestras vidas de todos los días. Todas las provisiones de supervisión para cualquier “rescate” deben contener dineros para su imposición y penas criminales para todos los delincuentes.

6.- SI ES DEMASIADO GRANDE COMO PARA PERMITIR QUE FRACASE, SIGNIFICA QUE ES DEMASIADO GRANDE PARA EXISTIR. El que se permita que sucedan esas mega-fusiones y que no se impongan las leyes antimonopolio y anti-cartel ha permitido que una serie de instituciones financieras y corporaciones lleguen a ser tan grandes, que la idea misma de su colapso llega a significar un colapso aún mayor de toda la economía. Ninguna compañía debiera tener ese tipo de poder. El así llamado “Pearl Harbor económico” no puede ocurrir si hay cientos – miles – de instituciones en las que la gente tiene su dinero. Cuando se tiene a una docena de compañías productoras de coches, si una se revienta, no enfrentamos un desastre nacional. Si existen tres periódicos con propietarios distintos en la ciudad, una compañía mediática no puede decidirlo todo (Ya sé… ¿Qué estoy pensando?! ¿Quién lee un periódico en estos días? ¡Seguramente estamos contentos de que todas estas fusiones y adquisiciones nos hayan dejado con una prensa fuerte y libre!) Hay que promulgar leyes para impedir que las compañías sean tan grandes y dominantes que con un solo peñasco en un ojo, el gigante se cae y muere. Y no se puede permitir que ninguna institución establezca esquemas monetarios que nadie puede entender. Si no pueden explicarlos en dos frases, no debieran aceptar el dinero de nadie.

7.- NINGÚN EJECUTIVO DEBIERA SER PAGADO MÁS DE 40 VECES LO QUE GANA SU EMPLEADO PROMEDIO, Y NINGÚN EJECUTIVO DEBIERA RECIBIR NINGÚN TIPO DE “PARACAÍDAS” QUE NO SEA EL SALARIO MUY GENEROSO QUE ÉL O ELLA GANARON MIENTRAS TRABAJARON PARA LA COMPAÑÍA. En 1980, el presidente promedio de una compañía ganó 45 veces lo que ganaban sus empleados. En 2003, estaban ganando 254 veces lo que ganaban sus trabajadores. Después de 8 años de Bush, ahora cobran 400 veces lo que gana su empleado promedio. El que algo semejante haya podido pasar en compañías públicas desafía la razón. En Gran Bretaña, el presidente de compañía promedio gana 28 veces lo que recibe su empleado promedio. ¡En Japón, es sólo 17 veces! Lo último que oí es que el presidente de Toyota se da la gran vida en Tokio. ¿Cómo se las arregla con tan poco dinero? En serio, es una vergüenza. Hemos creado el lío en el que estamos al permitir que la gente en la cúpula se hinchen más allá de lo creíble con millones de dólares. Esto tiene que terminar. No sólo ningún ejecutivo que recibe ayuda por este lío debiera beneficiarse al hacerlo, sino todo ejecutivo que llevó a su compañía a la ruina debiera ser despedido antes de que la compañía reciba alguna ayuda.

8.- FORTALECER LA FDIC [Corporación Federal de Seguros de los Depósitos Bancarios] Y CONVERTIRLA EN UN MODELO PARA PROTEGER NO SÓLO LOS AHORROS DE LA GENTE, SINO TAMBIÉN SUS PENSIONES Y SUS CASAS. Obama tuvo razón ayer cuando propuso expandir la protección de la FDIC para los ahorros de la gente en sus bancos a 250.000 dólares. Pero el mismo tipo de seguro gubernamental debiera ser dado a los fondos de pensión de nuestra nación. La gente nunca debería tener que preocuparse de si podrán contar o no con el dinero que han ahorrado para su vejez. Esto significará una estricta supervisión gubernamental de compañías que administran los fondos de sus empleados – o tal vez signifique que las compañías tengan que entregar esos fondos y su administración al gobierno. Los fondos de pensión privados de la gente también deben ser protegidos, pero tal vez sea hora de considerar que los fondos de pensión no sean invertidos en el casino llamado mercado bursátil. Nuestro gobierno debiera tener un deber solemne de garantizar que nadie que envejece en este país tenga que preocuparse de que pueda terminar desamparado.

9.- TODOS TIENEN QUE RESPIRAR A FONDO, CALMARSE Y NO PERMITIR QUE EL MIEDO DOMINE LA SITUACIÓN. ¡Apagad la televisión! No estamos en la Segunda Gran Depresión. El cielo no cae sobre nosotros. Los eruditos y los políticos nos mienten tan rápida y furiosamente que cuesta no ser afectado por toda la ofensiva del miedo. Hasta yo, ayer, os escribí y repetí lo que escuché en las noticias, que el Dow tuvo la caída más grande en un día de su historia. Bueno, es verdad si se habla de puntos, pero su caída de un 7% no llega ni cerca del Lunes Negro en 1987 cuando el mercado bursátil perdió en un día un 23% de su valor. En los años ochenta, cerraron 3.000 bancos, pero EE.UU. no tuvo que cerrar. Esas instituciones siempre han tenido sus altas y bajas y todo termina por arreglarse. Tiene que ser así, ¡porque a los ricos no les gusta que sufra su riqueza! Tienen un interés creado en calmar las cosas y volver a meterse al Jacuzzi.
Por loca que se haya vuelto la vida, decenas de miles de personas obtuvieron un préstamo para un coche esta semana. Miles fueron al banco y obtuvieron una hipoteca para comprar una casa. Los estudiantes que acababan de volver a la universidad vieron que los bancos estaban más que contentos de endeudarlos durante los próximos 15 años con un préstamo estudiantil. La vida ha continuado. Ni una sola persona ha perdido parte de su dinero si está en un banco, o en valores del Tesoro o un Certificado de Depósito [CD]. Y lo más sorprendente es que el público estadounidense no se haya tragado la campaña de amedrentamiento. Los ciudadanos ni pestañaron, y en lugar de hacerlo dijeron al Congreso que tomara ese plan de rescate y se lo metiera por donde le cupiese. ESO fue lo impresionante. ¿Por qué no sucumbió la población ante las advertencias repletas de temor de su presidente y sus compinches? Bueno, sólo puedes decir ‘Sadam tiene la bomba’ tantas veces antes de que la gente se dé cuenta de que eres un mierdecilla. Después de ocho largos años, la nación está cansada y simplemente no lo aguanta más.

10.- CREAR UN BANCO NACIONAL, UN “BANCO POPULAR.” Si realmente ardemos por imprimir hasta un billón de dólares, ¿por qué no nos lo damos a nosotros mismos, en lugar de dárselo a unos pocos ricos? Ahora que somos dueños de Freddie y Fannie ¿por qué no establecemos un banco popular? Que suministre préstamos a bajas tasas de interés a todo tipo de gente que quiera tener su casa, comenzar un pequeño negocio, ir a la universidad, encontrar una cura para el cáncer o crear el próximo gran invento. Y ahora que somos dueños de AIG, la mayor compañía de seguros del país, tomemos el paso siguiente y suministremos seguros de salud para todos. Medicare para todos. Nos ahorrará mucho dinero a la larga. Y no seremos Nº 12 en la lista de expectativa de vida. Podremos tener una vida más larga, gozar de nuestra pensión protegida por el gobierno, y viviremos para ver el día en el que los criminales corporativos que crearon tanta miseria salgan de prisión para que podamos contribuir a reacostumbrarlos a la vida civil – una vida con una linda casa y un coche que no use gasolina que haya sido inventado con ayuda del Banco Popular.
Atentamente
Michael Moore
MMFlint@aol.com
MichaelMoore.com
P.D. Llamad ahora a vuestros senadores. Esta noche van a intentar su propia versión de Saqueo de EE.UU. Y que vuestros representantes sepan que estáis de acuerdo mi plan de 10 puntos.
http://www.michaelmoore.com/words/message/index.php?id=237

Por Magno Reis. pacal2007@yahoo.com.mx

A las victimas de la dictadura brasileña y de Tlatelolco- 68

¡Viva la discrepancia! Rector de la UNAM Javier Barros Sierra. La frase era la más apropiada para describir una era donde, a pesar del desprecio del establishment, los productores culturales optaron por el disenso creativo con una intensidad difícilmente comparable a la de otros sectores de la cultura. Olivier Debroise y Cuauhtémoc Medina.

La sociedad y el medio cultural son victimas de la manipulación engañosa esterilizadora del marketing. El artista es el producto del marketing cultural más importante que la propia obra. Algunos señales indican que la política y la cultura marchan mal y pueden empeorar sí no son socorridas a tiempo. ¿Cuáles son los factores que estarían creando un vacio cultural en el Continente? El año de 1968 es incitante en el escenario mundial. En Brasil el presidente Costa e Silva al editar el “Ato Institucional número 5″ dijo: “Yo confieso que es con verdadera violencia a mis principios e ideas que adopto una actitud como esta” hundiendo el alma y la carne de toda una generación.

Los artistas plásticos en 1968 no fueron omisos a la realidad. Los contenidos de su obra eran una protesta contra la violencia de la dictadura y otras formas de represión. La obra de arte marca la oposición del artista a la violencia militar instaurada en Brasil y en el mundo a partir 02 de octubre de 1968.

El crítico de arte Frederico Morais declaró que los movimientos artísticos son arte-guerrilla. Según Morais “el artista es una especie de guerrillero. El arte es una forma de emboscada porque actúa imprevisiblemente donde y cuando es menos esperado. El artista crea un estado de tensión constante”.

En abril de 1970 las aguas negras del río Arrudas que cruzan Belo Horizonte fueron escenario de la exposición “Del Cuerpo a la Tierra”, organizado por Frederico Morales. En la orilla izquierda y derecha del río emergían objetos raros remitiendo al espectador a los cuerpos ensangrentados y asesinados que se encentraban en las cárceles clandestinas de la dictadura. Lo que fluctuaba en las aguas del río eran bultos construidos, amarrados y cortados a golpes de cuchillo, donde el artista insertaba pigmentos rojos. El espectador confundía estos objetos con los cuerpos ensangrentados, mutilados, asesinados y abandonados por la policía. Cualquier brasileño tenía miedo a la policía además de miedo de hablar y pensar.

El narcotráfico con una estructura global se sirve de estrategias militares semejantes a las dela dictadura de Brasil, en 1968. Los cuerpos mutilados en las orillas de los ríos, en los parques y carretera son íconos del miedo. El horror que nos provocan estos cuerpos mutilados nos impiden de creer en la dignidad de la victima y en la indignidad de los ejecutores. ¿Por qué hay un intento de reducir la responsabilidad del político en las ejecuciones del narcotráfico del mundo globalizado? Considero equivalentes las acciones del narcotráfico al asesinar personas con las propias manos con las de los políticos que dejan esparcidos en el aire el olor al miedo. Para los artistas de los años 60 y 70, arte, cultura, política y ética eran elementos de cuestión política. Las obras son testimonios de la perversidad del ser humano en un determinado momento histórico. En realidad lo que el artista buscaba era un proceso de comunicación cuyo el objetivo era una intervención en la realidad. En México, en la Era de la Discrepancia, los grabados fueron respuestas a la necesidad de articular la producción cultural en términos de inconformidad y desmitificación. Los grabados significaban vincular el lenguaje visual a la posibilidad de una arte participativa.

Empleando los hechos de 1968 al contexto de la globalización de los años 90 queda claro que el lenguaje visual entró en crisis pues los artistas dejan sus países no como exilados políticos, sino para participar de los espectáculos en los centros hegemónicos. No creo en la hipótesis de que fue el imperio del terror en el gobierno Medice (1969-1974) contribuyera a la decadencia del lenguaje poética visual y sí en la capacidad especulativa del mercado de arte para deteriorar el proceso creativo.

La metáfora aún es más importante que las imágenes que nos proveen los periódicos para la comprensión de nuestro momento histórico. La violencia que heredamos de los sistemas políticos está ahora en manos de los narcotraficantes que nos intimidan y nos confunden y sólo puede ser enfrentada si es conocida. Quizá no podamos esperar de los artistas contemporáneos metáforas y una acción política como ocurrió en 1968. Hoy toca a los espectadores y a los medios comprender los rasgos de nuestro entorno. Así contribuiremos con la desintoxicación del debate. No sé qué es lo que quiere enseñar esta fotografía de la Revista Proceso semejante a los bultos flotantes del río Arrudas en que el espectador comprende la muerte negando, sin embargo, la violencia, la tortura y la amputación de los cuerpos humanos. Cuando el artista emplea la fotografía ésta significa exactamente lo que el artista quiere que ella signifique. La cuestión está en saber la diferencia entre la tortura y la muerte. El narcotraficante y el torturador de 1968 hacen que los cuerpos mutilados tengan un significado para la sociedad – el miedo y el terror. Sin embargo, el artista hace que la imagen tenga significados diferentes – La cuestión está en saber quién es el que manda en el proceso de creación.

En el poema “Congreso internacional del miedo”, Carlos Drummond supo captar la atmosfera vivida por Brasil en la época de la dictadura de Vargas:

“Provisionalmente no cantaremos al amor / que se refugió debajo de los subterráneos, / cantaremos al miedo, que esteriliza los abrazos, / no cantaremos al odio porque ese no existe, / existe apenas el miedo, nuestro padre y nuestro compañero / el miedo a los grandes sertones, de los mares, a los desiertos, / el miedo a los soldados, el miedo de las madres, el / miedo a las iglesias, / Cantaremos el miedo a los dictadores, el miedo a los demócratas, / Cantaremos el miedo a la muerte y el miedo después de la muerte, después moriremos de miedo / Y sobre nuestras tumbas nacerán flores amarillas y medrosas”.