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Foto: Reuters

Por: Europapress.es
Fecha de publicación: 27/01/09

El animal número 64. Así llamaban algunos militares estadounidenses en la cárcel de Guantánamo a Lahcen Ikassrien, un marroquí que estuvo detenido en dicha prisión desde febrero de 2002 hasta julio de 2005.

“Estuve encerrado en una jaula de alambre de dos metros cuadrados. Muchos días me ataban e inmovilizaban. Nunca me dejaron hablar con mi familia. En ocasiones me orinaban encima, me desnudaban delante de otros presos y me metían objetos por el ano”, cuenta.

Ikassrien narró estas y otras horribles torturas a las que fue sometido en un acto organizado este martes por Juventudes Socialistas de San Sebastián de los Reyes, en Madrid. Allí, relató cómo le lanzaban cubos de porquería en la cabeza, que le quisieron amputar un brazo que tenía lesionado, que le sacaron cuatro dientes y que llegaron a torturarle hasta 12 militares a la vez.

“Por si fuera poco, los estadounidenses me dejaban sin dormir varios días seguidos. Nos trataban peor que a animales”, apuntó.

Ikassrien fue extraditado a España en julio de 2005, donde estuvo preso un año hasta que en octubre de 2006 el Tribunal Supremo le absolvió de todos los cargos que se le imputaban. Desde entonces, no ha dejado de denunciar, con la estrecha colaboración de Amnistía Internacional, la violación sistemática de los derechos humanos que el Ejército de Estados Unidos ha realizado en Guantánamo durante la administración Bush.

Trabajar por la paz

Por su parte, el secretario general de Juventudes Socialistas de San Sebastián de los Reyes y moderador de la conferencia, Andrés García-Caro, se felicitó porque el nuevo presidente de Estados Unidos, el demócrata Barack Obama, haya decidido cerrar este penal en menos de un año.

Además, García-Caro señaló la importancia de testimonios como el de Ikassrien a la hora de poner fin a la tortura y violación de los derechos humanos en cualquier parte del mundo. “Todos los países deben respetar la Declaración Universal de los Derechos Humanos y trabajar incansablemente por la paz”.