Mes: agosto 2009

Guerra de Cuarta Generación: Trastornando nuestras mentes hacia la sumisión total

Jutta Schmitt
Fecha de publicación: 25/08/09

En el contexto de la amenaza y provocación abierta que constituye para Venezuela y toda América Latina el establecimiento de siete bases militares estadounidenses en territorio Colombiano (aunado a las tres ya utilizadas por las FF.AA. estadounidenses), la abogada venezolana-estadounidense Eva Golinger advirtió, en el programa de la Hojilla del 14 de Agosto de 2009, sobre una nueva doctrina de guerra emanada recientemente del Pentágono y que se ya se estaría ejecutando en Venezuela: la Guerra Irregular, Irregular Warfare o IW por sus siglas en inglés. Por lo grave de lo expuesto por Eva Golinger en el programa mencionado cabe adentrarnos un poco más al fondo del tema para determinar cómo y de qué manera esta nueva doctrina está vinculada con otros conceptos y realidades como lo son la Guerra de Cuarta Generación y con construccciones ideológicas como lo es la llamada Teoría de las Nuevas Guerras. Esta última es un conjunto de postulados arbitrarios proveniente del ámbito académico y vendido al público como ‘teoría’ que data del comienzo de este milenio y se ha proyectado rápidamente hacia la esfera de las estrategias de seguridad nacional, tanto de los EE.UU. como también de la Unión Europea. Una vez que conozcamos los vínculos y con ello el contexto general en el que se enmarcan la más recientes doctrinas de guerra, podremos trazar mejor nuestras propias estrategias de defensa y hasta pensar en el diseño de una contra-ofensiva contundente.

En una actualización de la Directiva para la Guerra Irregular, emanada del Departamento de Defensa de EE.UU. que data de diciembre del año pasado, encontramos la siguiente definición del concepto:

    „ .. llevar a cabo un combate de manera no convencional, tal como trabajando con fuerzas de seguridad extranjeras, suplentes y movimientos de resistencia indígena para apoyar a Estados frágiles, extender el rango de las fuerzas estadounidenses hacia áreas denegadas o combatir regimenes hostiles.“ (1)

Luego, la misma directiva procede a explicar el por qué de su actualización, refiriéndose en primer lugar a la aparición de ‘retos irregulares’ que amenazan la seguridad nacional de los EE.UU.:

    „La directiva, siendo resultado de más de un año de debate en el Establishment de Defensa, forma parte de una transformación más amplia del papel de las FF.AA. estadounidenses en la medida en que la amenaza de un combate de gran escala en contra de las FF.AA. de otras naciones ha estado desvaneciendo, y nuevos peligros han surgido por parte de sombríos actores no-estadales, tales como terroristas que tienen en la mira a las poblaciones civiles.“ (2)

La idea de que las guerras ‘clásicas’ o convencionales entre los Estados nacionales tal y como se experimentaron a lo largo del siglo XX son cosas del pasado, y que las nuevas guerras del siglo XXI tienen un carácter esencialmente diferente, no es tan nueva. Hace ya algunos años que las clases dominantes us-americanas y europeas, a través de sus grandes medios de comunicación de masas, han estado sugiriendo a la opinión pública mundial que las guerras del siglo XXI tienen como protagonistas unos ‘chicos malos’ que operan como ‘actores no-estadales’, leáse terroristas. Nos dicen, que las guerras del siglo XXI son y serán conflictos armados ‘intra-estadales’ cuyas causas son endógenas, quiere decir, hechas en casa. Nos dicen además, que este tipo de conflictos que pueden ser de naturaleza étnica, religiosa o político-ideológica, fomentan el terrorismo, abren la puerta al narcotráfico y al crimen organizado y erosionan cualquier esfuerzo de garantizar el orden público y la seguridad interna por lo que conducen necesariamente a los llamados ‘Estados ‘fracasados’. Los ‘Estados fracasados’ a su vez ponen en peligro la paz de su región circundante y constituyen de esta manera y sobre todo en un mundo globalizado, un reto de seguridad para los países modernos o ‘civilizados’. Estos últimos, por ser ‘superiores’ en sus valores y desempeños económicos y culturales, están obligados a intervenir en aquellas ‘regiones caóticas’ para ‘ayudar’ a sus poblaciones a recobrar o ganar el piso firme de la ‘civilización democrático-occidental’.

Hay que tenerlo claro: La difusión y penetración de esta especie de ideas forma parte intrínseca de otra doctrina de guerra, que es la de la Guerra de Cuarta Generación cuyo principal teatro de operaciones es la mente humana tanto de las poblaciones de los países metropolitanos, como las de aquellos países que no forman parte de esta autoproclamada ‘civilización democrático-occidental’. El objetivo principal de la Guerra de Cuarta Generación librada a nivel global, es bombardear, debilitar y luego moldear la psiquis para que los pueblos del mundo sucumban ante la realidad del capitalismo globalizado con su crisis económica-financiera, ecológica, social y moral, con su concentración y monopolización perversa de capital y poder en las manos de unas pequeñas elites, y que acepten el surgimiento de un sistema totalitario-represivo-dictatorial a nivel mundial, al que nos hemos referido en escritos anteriores como ‘globofascismo’. (3) Específicamente, el objetivo de la Guerra de Cuarta Generación a escala global es lograr que las poblaciones de los países metropolitanos asuman como suya una supuesta ‘misión civilizadora y pacificadora’ basada en los ‘valores universales de la democracia occidental’ que debe extenderse por todo el mundo; y que los pueblos de la ‘perifería’ se rindan y acepten la imposición forzosa del capitalismo neoliberal globalizado y sus ‘reglas de juego’ como único camino viable para la humanidad y, por ende, desistan de buscar establecer alternativas tal y como sucede aquí en nuestras latitudes.

Los cañones en esta guerra contra la mente y psiquis humana son los medios de comunicación y la artillería, la ‘información’. Entre el ejército que moviliza esta maquinaria letal figuran periodistas, columnistas, científicos, militares, estrategas, políticos, asesores, altos funcionarios de Estado, burócratas, diplomáticos y académicos, todos instrumentalizándose consciente o inconscientemente al servicio de la acumulación irrestricta del capital a escala global, no importa sus consecuencias nefastas, mil veces demostradas, mil veces padecidas. La servidumbre de los secuaces se acentúa aun más en tiempos de crisis sistémica como la que estamos viviendo en este momento, de una magnitud que solo suele ‘resolverse’ por medio de una devastadora guerra mundial.

Conozcamos pues a uno de los guerreros de la Guerra de Cuarta Generación, defensor del capitalismo neoliberal globalizado y expositor de la Teoría de las Nuevas Guerras: Thomas P. M. Barnett, norteamericano, analista militar y geo-estratega del Pentágono, quien identifica en su libro ‘El nuevo mapa del Pentágono: Guerra y Paz en el siglo XXI’ (4) una zona crítica, albergadora de conflictos internos, posibles estados fracasados y amenazas para la seguridad internacional, zona a la que denomina ‘la brecha no-integrada’. Este agujero peligroso abarca a Centroamérica y El Caribe, Venezuela, Colombia, Ecuador, Perú, Bolivia, Paraguay, Guyana, Suriname, Guyana Francesa, el continente Africano con excepción de Sudáfrica, Europa Oriental, Medio Oriente con excepción de Israel, Asia Central, Indochina, Indonesia y Filipinas. La ‘brecha no-integrada’ contrasta con lo que Barnett llama el ‘núcleo operante de la globalización’, a saber: EE.UU., Canada, México, Chile, Argentina, Uruguay, Brazil, Europa Occidental, Rusia, China, India, Japón y Australia. Lo característico de la ‘brecha no-integrada’ según Barnett es, que está compuesta por países desenganchados de la globalización y de sus reglas del juego, por lo que constituyen una potencial amenaza y un reto para el ‘núcleo operante’ desde el punto de vista de la política de seguridad de Occidente. Por ende y en nombre de la seguridad estratégica del ‘núcleo operante de la globalización’ hay que integrar, por la fuerza militar, a los países de la ‘brecha no-integrada’. Detrás de toda esta terminología aparatosa se esconde, por supuesto, una realidad sencilla: Se trata de la militarización abierta del capitalismo neoliberal globalizado y su irrestricta expansión hacia todos los rincones del planeta. En palabras del mismo Barnett:

    “Si un país pierde ante la globalización o si rechaza buena parte de los beneficios que esta ofrece, existe una probabilidad considerablemente alta de que en algún momento los EE.UU. enviarán sus tropas a intervenir en este país.“ (5)

Las fronteras entre la ‘brecha no-integrada’ y el ‘núcleo operante de la globalización’ según Barnett son, convenientemente y en todo caso fluídas, y puede que un sector de la ‘brecha no-integrada’ termine formando parte del ‘núcleo operante’ tal y como efectivamente sucedió con Europa Oriental, que fue en buena parte ‘integrada’ (o más bien absorbida), previa reestructuración neoliberal de sus economías, a la Unión Europea en el marco de su ‘Osterweiterung’ (expansión hacia el este) del año 2004, año en que Barnett publicó su libro y en que diez nuevos países, entre ellos ocho de la Europa Oriental, se adjuntaron a la Unión Europea, seguidos por otros dos en el 2007. De la misma manera, Barnett tampoco excluye la posibilidad de que, al revés, una parte del ‘núcleo operante’ decaiga y pase a formar parte del agujero.

El equivalente europeo de Thomas P. M. Barnett es Robert Cooper, diplomático británico, estratega, asesor de la Estrategia de Seguridad Europea del año 2003, consejero principal del Alto Representante de la Política Exterior y de Seguridad Común de la Unión Europea, Javier Solana, y autor del libro: ‘La quiebra de naciones: Orden y Caos en el Siglo XXI. (6) Cooper, al igual que su par estadounidense, divide el mundo en dos: un mundo ‘postmoderno,’ concebido como asociación voluntaria de Estados tipo Unión Europea y caracterizado por su seguridad, transparencia e interdependencia de sus Estados miembros; y un mundo ‘premoderno’, concebido como un mundo de Estados fallidos, incapaces de mantener su monopolio de la fuerza y de defender a sus ciudadanos ante la actuación de grupos irregulares, factores de desestabilización o el crimen organizado. Cual Maquiavelo postmoderno, Robert Cooper recomienda abiertamente y sin escrúpulos el doble estándar como método de las relaciones internacionales en el ‘mundo de los dos mundos’ del siglo XXI:

    „El reto para el mundo postmoderno es acostumbrarnos a la idea del doble estándar. Entre nosotros operamos con base en las leyes y en una seguridad de carácter abierto y cooperativo. Pero si tratamos con Estados más anticuados, ubicados más allá del continente postmoderno europeo, necesitamos recurrir a los métodos un tanto más rudos que datan de una época anterior: la fuerza, el ataque preventivo, el engaño, lo que sea necesario para tratar con aquellos quienes todavía viven en el mundo del siglo diecinueve en el que cada Estado se centraba en sí mismo. Entre nosotros, nos atenemos a las leyes pero cuando estamos operando en la jungla, consecuentemente tenemos que atenernos a las leyes de la jungla. En el período prolongado de paz que ha vivido Europa, ha habido una tentación de descuidar nuestras defensas, tanto físicas como psicológicas. Esto representa uno de los grandes peligros para el Estado postmoderno.“ (7)

Conste entonces, que tanto desde Norteamérica como desde Europa nos ven a los pueblos que conformamos ‘Humania del Sur’ y quienes hemos sido víctimas de sus criminales atropellos desde tiempos de la colonización, como ‘agujero’, ‘brecha no integrada’, ‘mundo premoderno’ o ‘jungla’. Conste también, que ahora los conflictos en nuestras regiones, productos de nuestras realidades históricas en las que cada étapa desde la colonización ha sido marcada por imposiciones e intervenciones desde los centros capitalistas de poder y muchas veces artificialmente fomentados desde afuera, son conflictos ‘hechos en casa’, ‘tribales’, ‘inter-étnicos’, ‘anacrónicos’, ‘propios de la jungla’ pues. Una vez más transpira por cada palabra de la propaganda Occidental el odioso racismo y supremacismo. Hay un detalle interesante, sin embargo, y es cuando Cooper devela el carácter de clase de las ‘nuevas’ doctrinas de seguridad y defensa al subrayar lo esencial que es para el ‘mundo postmoderno’ establecer la creencia en una ‘misión civilizadora’ para convencer a propios y ajenos de sus nobles intenciones:

    „Convencer a nuestra propia población a que arriesgue su vida en países caóticos en el exterior requiere que la gente cree que estamos difundiendo un evangelio, prosiguiendo una misión civilizadora o en el peor de los casos, postulando la superioridad natural de nuestra raza. Esto requiere autoestima y convicción. Luego y si queremos ser exitosos, tenemos que convencer a aquellos a los que subyugamos que lo hacemos en virtud de sus mejores intereses y al servicio de un fin trascendental.“ (8)

En su necesidad de controlar las mentes de sus poblaciones con este tipo de ‘nuevos mitos’ en el marco de la Guerra de Cuarta Generación y para lograr que estas afirmen el carácter cada vez más abiertamente militarista de la Unión Europea, las clases dominantes europeas cuentan con varios eruditos, verdaderos maestros en ocultar los fríos intereses de expansión económica imperial de las élites europeas detrás de una máscara de pinta moral, humanista y de ángel guardián. Entre ellos figuran Mary Kaldor, profesora británica y directora del Centro de Estudios de Gobernabilidad Global en la London School of Economics and Political Science, miembro, en su momento, del Grupo de Estudios de Capacidades para la Seguridad Europea al servicio de Javier Solana, y además autora del libro: ‘Guerras nuevas y viejas. Violencia organizada en la Era de la Globalización’. (9) Kaldor argumenta en la misma línea de Cooper, cuando dice que vivimos en un mundo de dos mundos, el del ‘cosmopolitanismo moderno’, un mundo de paz con sus valores de inclusión, universalismo y multiculturalismo, versus el ‘particularismo anticuado, premoderno’, un mundo caracterizado por la implosión de aquellos Estados que no han podido con la globalización y cuya autonomía, monopolio de violencia y capacidad de defender a sus ciudadanos ha sido quebrantada, cediendo el espacio a la violencia y al colapso de la democracia. Por ende, Kaldor aboga por el lanzamiento de un ‘proceso global civilizatorio’ para hacer frente a la amenaza proveniente del mundo premoderno.

El sociólogo alemán Ulrich Beck, en el mismo orden de ideas, clama por un ‘Imperio Cosmopolitano Europeo’, una especie de ángel guardián el que, para hacer frente a las amenazas del mundo premoderno, debe imponer en este por la fuerza los valores del mundo postmoderno, en nombre del bien de los ‘premodernos’:

    „Surge una política novedosa, postnacional del humanismo militar, esto es, la implementación de un poder militar transnacional que tiene como objetivo hacer valer el respeto a los derechos humanos más allá de las fronteras nacionales. […] Así es como la guerra se convierte en la continuación de la moral por otros medios.“ (10)

Finalmente, Herfried Muenkler, profesor de Teoría Política en la Universidad Humboldt de Berlin y autor del libro: ‘Las Nuevas Guerras’ (11), define estas como caracterizadas por la ‘des-estatización’ y la ‘asimetrización’. Esta última se refiere a la singular supremacía militar de los EE.UU. en el mundo a la que cualquier adversario sólo puede responder con estrategias asimétricas como el terrorismo o la guerra de guerrillas, según Muenkler. La ‘desestatización’ o descomposición de la autoridad estadal ocurre, según Muenkler, en primer lugar en los países del ‘Tercer Mundo’ y se debe al fracaso de los procesos de construcción de Estados modernos por culpa de sus élites inmorales y corruptas. De esta manera, Muenkler concibe las nuevas guerras como guerras de desintegración de Estados. La pérdida del monopolio de la violencia estadal da lugar al surgimiento de grupos violentos privados, que se financian por el contrabando y el narcotráfico, con consecuencias desestabilizadoras politicas y económicas para la región, por lo que Occidente deber intervenir para evitar desbordamientos mayores. En palabras de Muenkler:

    „El terrorismo internacional tiene su refugio en primer lugar allá donde las estructuras estadales han colapsado en el transcurso de una guerra intra-societal. En el mundo globalizado no existe ya región ninguna en la que el colapso de las estructuras estadales no tenga consecuencias graves para las estructuras polítias y económicas globales, por lo que surge, desde el punto de vista de la política de seguridad, la necesidad por la exportación militar de estabilidad. Occidente tiene que ser preparado para asumir la pacificación armada de regiones enteras.“ (12)

‘Mundo postmoderno’ versus ‘mundo de la jungla’, ‘humanismo militar’, ‘exportación militar de estabilidad’, ‘pacificación armada’ – esto son las palabras claves de una amplia literatura de la que apenas hemos presentado algunos mínimos extractos y cuyos postulados han penetrado, cual balas a quemarropa, los cerebros de millones de personas en Europa y Norteamérica. Estas edificaciones ideológicas, difundidas en academia, en libros, en la prensa y en documentos estratégicos de seguridad y defensa, conforman nada menos que la legitimación ‘moral’ de las guerras de agresión en el siglo XXI, desconociendo cualquier noción de soberanía nacional, integridad territorial, autodeterminación de los pueblos y principio de no-intervención por considerarlas nociones arcáicas, premodernas y propias de la jungla. La ‘exportación militar de estabilidad’ en tiempos recientes hacia la ex-República Yugoslava, Afganistán, Irak y Palestina nos dan una muestra que es lo que nos espera con la proyectada exportación de estabilidad hacia NuestraAmérica con el establecimiento de las bases militares estadounidenses en territorio Colombiano.

Con este marco general en mente, habiendo mostrado el vínculo entre Guerra de Cuarta Generación y construcciones ideológicas como la Teoría de las Nuevas Guerras y tomando en consideración sus concecuencias para el pensamiento y las actitudes de millones de personas en los países metropolitanos, regresamos nuevamente al concepto de la Guerra Irregular, introducido y explicado por Eva Golinger en el programa La Hojilla del 14 de Agosto. Bajo la premisa de que hayamos entrado (o nunca salido) de una era de guerra perpétua, la nueva doctrina de la Guerra Irregular pasa a ser el núcleo de la ‘misión militar’ norteamericana en el siglo XXI. Sus fines son lograr cumplir con los objetivos estratégicos trazados a mediano y largo plazo mediante métodos no convencionales, jugando al desgaste físico y psicológico del adversario en el marco de una guerra de ‘baja intensidad’ prolongada en el tiempo que se libra a nivel regional y global. Todo ello para obtener control sobre territorios, recursos naturales y energéticos, corredores geoestratégicos y poblaciones. Se trata de realizar lo que el Departamento de Defensa de EE.UU. denomina en concordancia con los conceptos arriba esbozados, ‘operaciones de estabilidad’, cuando en realidad el objetivo de dichas operaciones es la desestabilización continua y sistemática de gobiernos adversos o no-alineados con los intereses de los EE.UU., o gobiernos quienes simplemente defienden su soberanía nacional, integridad territorial y autodeterminación – ideas y nociones ‘premodernas’, ‘arcáicas’, según las élites globales.

No sorpende entonces que el ya mencionado estratega norteamericano Thomas P. M. Barnett, en un artículo del pasado 10 de Agosto, titulado: ‘Las Nuevas Reglas: La Evolución de las Fuerzas Armadas Estadounidenses’, opina, en respuesta a las „condenas predecibles de elementos anti-americanos en Suramérica“, que la instalacion de nuevas bases militares en Colombia se debe a un noble ‘esfuerzo por promover la estabilidad regional’. (13)

‘Operaciones de estabilidad’ – por cierto, hay algo acertado en este concepto: Si algo han tratado de estabilizar sin éxito las clases dominantes globales, es este mismo sistema que es inestable por esencia: el capitalismo. No existe capitalismo sin crisis, no existe crisis sin capitalismo. La crisis económica capitalista es producida periódicamente por las contradicciones internas del sistema, siendo las guerras sus ‘soluciones’ periódicas. Crisis económica y su solución, la guerra, son los dos lados de la inestabilidad capitalista. Sin embargo y en cuanto se destruya capital y fuerzas de trabajo en el marco de una guerra, se le da un nuevo aire al sistema mientras que dure la ‘reconstrucción’ y en ello consiste su perversa estabilidad y perversión estable.

Solo con una conciencia social de clase y una visión consecuentemente internacionalista, antiimperialista y anticapitalista podemos salir ilesos de los bombardeos de manipulación mental y trazar una estrategia que no termine entregándonos a los brazos del monstruo que estamos combatiendo.

Notas

(1) New Irregular Warfare Directive, en: Small Wars Journal, http://smallwarsjournal.com/blog/2008/12/new-irregular-warfare-directiv/ ; mi traducción del inglés.
(2) ibidem, mi traducción del inglés.
(3) Jutta Schmitt, Acerca de la función objetiva del Terrorismo y Racismo en la Era de la Globalicazión, en: Franz J. T. Lee & Jutta Schmitt, Venezuela: La Revolución Bolivariana pasando el Rubicón, Editorial IMMECA, Mérida 2006.
(4) Thomas P. M. Barnett, The Pentagon’s new Map: War and Peace in the Twenty-First Century, G.P. Putnam’s Sons / Penguin Group Inc., New York 2004
(5) Thomas P. M. Barnett, The Pentagon’s New Map, http://www.esquire.com/ESQ0303-MAR_WARPRIMER?click=main_sr ; mi traducción del inglés.
(6) Robert Cooper, The Breaking of Nations: Order and Chaos in the Twenty-First Century, Atlantic Books, London 2003
(7) Robert Cooper, The new liberal imperialism, http://www.guardian.co.uk/world/2002/apr/07/1; mi traducción del inglés.
(8) Citado en: John Keane, Remarks on Robert Cooper’s Towards a European Army?, http://www.johnkeane.net/word_docs/robert%20cooper.doc. ; mi traducción del inglés.
(9) Mary Kaldor, New and old Wars. Organized Violence in a Global Era; Stanford University Press, Stanford-California 1999.
(10) Ulrich Beck, Ueber den postnationalen Krieg, en: Blaetter fuer Deutsche und Internationale Politik, Nr. 8 / 1999, S. 987, (http://www.blaetter.de/artikel.php?pr=467) mi traducción del alemán.
(11) Herfried Muenkler, Die neuen Kriege, Rowohlt Verlag, Reinbek 2002
(12) ibidem, pág. 221, mi traducción del alemán.
(13) Thomas P. M. Barnett, The New Rules: The Evolution of the U.S. Military, http://www.worldpoliticsreview.com/article.aspx?id=4181

frsmzjutta@cantv.net

INTELIGENCIA INFANTIL

ninos-riendo ninos-globo

‘Quien no comprende una mirada, tampoco comprenderá una larga explicación’………. -Proverbio árabe.

Nunca sabes lo que un niño va a decir … Es sorprendente.
Al autor y orador Leo Buscaglia, se le solicitó que fuera parte del jurado de un concurso. El propósito del concurso era, encontrar al niño más cariñoso. El ganador fue un niño de 4 años cuyo vecino era un anciano, a quien recientemente se le había muerto la esposa. El niño, al ver al hombre sentado en una banca del patio y llorando, se metió al patio del anciano, se subió a su regazo y se sentó. Cuando su mamá le preguntó que le había dicho al vecino, el pequeño niño le contestó: ‘Nada, sólo le ayudé a llorar’.

Debbie Moons, maestra de primer grado, estaba discutiendo con su grupo la pintura de una familia. En la pintura había un niño que tenía el cabello de diferente color al resto de los miembros de la familia. Uno de los niños del grupo sugirió que el niño de la pintura era adoptado y una niña compañera de él le dijo: ‘Yo sé todo acerca de las adopciones, porque yo soy adoptada’. * ‘¿Qué significa ser adoptada?’ preguntó el niño y la niña le contestó: * ‘Significa que uno no crece en el vientre de su mamá sino que crece en su corazón’.

Una niña de 4 años estaba con su pedíatra; mientras el doctor le revisaba los oídos con el otoscopio, le pregunta: – ‘¿Crees que adentro me encontraré al Pájaro Abelardo? …. La niña permaneció en silencio.

Enseguida el doctor tomó el abatelenguas y mientras revisaba su garganta le preguntó: – ‘¿Crees que ahí dentro me encontraré al monstruo galletero?’… Y de nuevo la niña no contestó nada.

El doctor puso el estetoscopio en el pecho de la niña y mientras escuchaba su corazón le preguntó:

¿Crees que escucharé a Barney ahí adentro?’ ‘Oh, no’- contestó la niña, ‘Barney está pintado en mis zapatos, en mi corazón está Dios’.

Una vez que conducía mi automóvil desde mi trabajo hacia mi casa, me detuve para ver un juego de béisbol de las pequeñas ligas, que se estaba jugando en un parque cercano a mi casa.

Cuando me estaba sentando en la banca de la línea de la primera base, le pregunté a uno de los niños cual era el marcador: * ‘Estamos abajo 14 a 0’ me contestó con una sonrisa. * ‘¿En serio?- le pregunté; – tengo que admitir que no pareces estar muy desanimado’. * ‘¿Desanimado?’ dijo el niño con una cara de confusión, -‘¿Por qué debo estar desanimado?. Aún no hemos tenido turno al bate.’

Siempre que estoy decepcionado de mi vida, me detengo a pensar en el pequeño Jaime Scout.
Jaime estaba intentando conseguir una parte en una obra de la escuela. Su mamá me dijo que había puesto su corazón en ello pero aún así temía que no fuera elegido. El día que fueron repartidas las partes de la obra, yo estuve en la escuela. Jaime salió corriendo con los ojos
Brillantes de orgullo y una gran emoción. ‘Adivina qué mamá’ y me dijo gritando las palabras que permanecerán como una lección para mi: ‘He sido elegido para aplaudir y animar’.

Una lección para el corazón es mi hija Sara de 10 años, quien nació sin un músculo de uno de sus pies, por lo que usa un aparato, todo el tiempo, que le permite caminar. Un hermoso día de primavera llegó de la escuela y me dijo que había competido en las carreras de los eventos deportivos de la escuela. Debido al soporte de su pierna, empecé rápidamente a pensar en algo que decirle para darle valor y animar a mi Sara, acerca de que no dejara que esto la desanimara, pero antes de que yo pudiera decir algo ella dijo:
-‘Papi, gané dos de las carreras ..’ Yo no podía creerlo. Después dijo:
‘Tuve ventaja’. …Ah, ya lo sabía, pensé que la dejaron correr antes que a los demás. Pero una vez más antes de que yo pudiera decir una palabra, ella dijo: * ‘Papi no me dejaron correr antes que a los demás. Mi ventaja fue tener que trotar más fuerte que los demás’.

Una señora se acercó al niño y le dijo: ‘Mi pequeño amigo ¿qué estás mirando con tanto interés en esa ventana?’. La respuesta fue: – ‘Le estaba pidiendo a Dios que me diera un par de zapatos’. La señora lo tomó de la mano y lo llevó adentro de la tienda, le pidió al empleado que le diera media docena de pares de calcetines para el niño.
Preguntó si podría prestarle una palangana con agua y una toalla. El Empleado rápidamente le trajo lo que pidió. La señora se llevó al niño a la parte trasera de la tienda, se quitó los guantes, le lavó los pies al niño y se los secó con la toalla. Para entonces el empleado llegó con los
calcetines, la señora le puso un par de ellos al niño y le compró un par de zapatos. Juntó el resto de los calcetines y se los dio al niño. Ella acarició al niño en la cabeza y le dijo: –
‘¡No hay duda pequeño amigo que te sientes más cómodo ahora! Mientras ella daba la vuelta para marcharse, el niño la alcanzó, la tomó de la mano y mirándola con lágrimas en los ojos le preguntó: – ‘¿Es usted la esposa de Dios?’

Nota al respecto: No sabemos quien lo escribió, desconocemos su origen y procedencia, sin embargo es un texto que a pesar de la apariencia poco profunda convoca a la mas sensible filosofía de vida humana, es por ello que lo deseamos compartir con todos ustedes.

¿Más siete de Colombia? Las 865 bases militares de EEUU en 40 países

Por: Alfredo Jalife-Rahme

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En el contexto del neo-pinochetismo hipócritamente tolerado por Washington en Honduras, ahora resulta que la proyectada instalación de siete bases militares de Estados Unidos en Colombia, que provocó masivo repudio en Latinoamérica, constituye la actualización de un nuevo acuerdo de seguridad mediante el arrendamiento de las bases existentes con el fin filantrópico de combatir a la narco-guerrilla fronteriza, según una ingeniosa interpretación de Obama expuesta a un grupo de reporteros hispanos (Reuters ; 07/08/09), en vísperas de la desarticulada cumbre del ASPAN en Guadalajara, donde México no tiene nada que hacer ni debió participar desde su calamitosa génesis.

Nadie aprende en cabeza ajena y EU repite los mismos errores de la URSS, con una tríada de consecuencias devastadoras: sobrextensión imperial, guerra perpetua e insolvencia, que llevan a un probable colapso similar al de la anterior Unión Soviética , a juicio de Chalmers Johnson (Diez medidas para liquidar las bases militares de EU; Asia Times ; 04/08/09).

Chalmers Johnson, profesor emérito de la Universidad de California (San Diego) y prolífico autor de libros notables, coloca en relieve el imperio global potencialmente ruinoso de bases militares que acompasa la larga dependencia en el imperialismo y el militarismo de EU en sus relaciones con otros países, además de “su hinchado establishment militar”.

En paralelo, Floyd Norris, analista financiero y económico de The New York Times (01/08/09), devela que el embarque de bienes duraderos civiles de EU se derrumbó mas de 20 por ciento durante la recesión, lo cual hubiera sido peor de no ser por la creciente producción de armas, que se disparó 123 por ciento (¡súper-sic!) por encima del promedio del año 2000 (inicio del militarismo bushiano que ha incrementado Obama con su máscara de cordero secuestrado por los lobos del Pentágono).

Norris comenta que todavía EU es primariamente una economía civil, cuando “el rubro militar representa alrededor de 8 por ciento de todos los bienes duraderos (en el año 2000 fue 3 por ciento), pero, a nuestro humilde entender, va que vuela a una economía preponderantemente militar, ya que muchos segmentos de su actividad civil se entrelazan con su consubstancial belicismo, como ha demostrado SIPRI, el excelso instituto pacifista sueco.

Según el inventario del Pentágono en 2008, citado por Johnson, el imperio de EU consiste de 865 instalaciones en más de 40 países, con un despliegue de más de 190 mil soldados en más de 46 países y territorios.

Johnson expone el caso singular de Japón y la base de Okinawa (por cierto, plagada de escándalos sexuales de los disolutos militares estadunidenses que llevan 64 años ininterrumpidos de ocupación).

Las siete bases militares adicionales de EU en Colombia elevarán su total planetario a 872, lo cual no tiene equivalente con ninguna potencia pasada y presente: ¡EU invadió literalmente al mundo!

Lo más relevante radica, a juicio de Johnson, en que tal despliegue es innecesario para la genuina defensa de EU, amén de provocar fricciones con otros países y su dispendioso mantenimiento global (250 mil millones de dólares por año, según Anita Dancs Foreign Policy in Focus): su único propósito es brindar a EU hegemonía, es decir, control o dominio sobre el mayor número posible de países en el planeta.

A juicio de Johnson, Obama no se ha percatado de que EU no tiene más la capacidad de ejercer su hegemonía global, mientras exhibe su lastimoso poder económico lisiado, cuando EU se encuentra en una decadencia sin precedente.

Expresa tres razones básicas para liquidar el imperio estadunidense: 1. Carece de los medios para un expansionismo de posguerra; 2. “Va a perder la guerra en Afganistán, lo cual abultará más su quiebra”, y 3. acabar el vergonzoso secreto del imperio de nuestras bases militares .

Propone diez medidas:

1. Poner fin al severo daño ambiental causado por las bases y el cese del Acuerdo sobre el Estatuto de los Ejércitos (SOFA, por sus siglas en inglés) que de antemano impide a los países anfitriones ejercer su jurisdicción sobre los crímenes perpetrados por soldados estadunidenses, exentos de toda culpabilidad (en particular, la epidemia de violaciones sexuales en los paraísos militares).

2. Liquidación del imperio y aprovechar el costo de oportunidad para invertir en campos más creativos.

3. Lo anterior, indirectamente frenaría el abuso a los derechos humanos, ya que el imperialismo engendra el uso de la tortura, tan pletórico en Irak, Afganistán y la base de Guantánamo.

4. Recortar el inacabable listado de empleados civiles y dependientes del Departamento de Defensa, dotado de su lujoso hábitat (albercas, cursos de golf, clubes, etcétera).

5. Desmontar el mito, promovido por el complejo militar-industrial, de su valía en la creación de empleos y en la investigación científica, lo cual ha sido desacreditado por una investigación económica seria.

6. “Como país democrático que se respeta a sí mismo, EU debe cesar de ser el mayor exportador de armas y municiones del mundo y dejar de educar a los militares del Tercer Mundo (v.gr. militares de Latinoamérica en la Escuela de las Américas de Fort Benning, Georgia) en las técnicas de tortura, golpes militares y servicio como instrumentos de nuestro imperialismo.”

7. Debido a las limitaciones crecientes del presupuesto federal se deben abolir programas que promueven el militarismo en las escuelas, como el entrenamiento del Cuerpo de Oficiales de Reserva.

8. Restablecer la disciplina y la rendición de cuentas en las fuerzas armadas de EU, disminuyendo radicalmente la dependencia de los contratistas civiles, empresas militares privadas, y agentes que trabajan para el ejército fuera de la cadena de mando y el Código de Uniforme de la Justicia Militar. Cita al respecto el libro de Jeremy Scahill Blackwater: El ascenso del ejército mercenario más poderoso (sic) del mundo (Nation Books, 2007). A propósito, el holandés-estadunidense Eric Prince, fundador dimisionario de Blackwater y neo-cruzado de la extrema derecha cristiana del Partido Republicano (muy cercano al bushismo), acaba de ser implicado en un asesinato (The Nation; 04/08/09).

9. Reducir el tamaño del ejército de EU.

10. Cesar la dependencia inapropiada en la fuerza militar como medio principal para intentar conseguir metas de política exterior.

Su conclusión es realista: desafortunadamente, pocos imperios en el pasado abandonaron voluntariamente sus dominios para permanecer como entidades políticas independientes y autogobernables. Los dos importantes y recientes ejemplos son los imperios británico y soviético. Si no aprendemos de ellos, nuestra decadencia y caída estarán predeterminadas.

webEstatuaLibertadNY

¿Tendrá curación la adicción de EU al militarismo por más de un siglo?

¿Se justifica el diploma de periodismo en el siglo XXI?

Por Magno Fernandes dos Reis.magnonina@prodigy.net.mx

Al periodista brasileño Alberto Dines

El individuo que abarca el bien general de una sociedad viene a ser  el sujeto  más distinguido de ella. Las  luces que difunde lo sacan de las tinieblas o de la ilusión de aquellos que la ignorancia arrojó  en el laberinto de la apatía, de la inepcia y del engaño.  Nadie más útil que aquel que se destina a enseñar con evidencia los hechos del presente y a demostrar las  sombras del futuro. Tal ha sido el trabajo de  los redactores de las  Hojas Públicas.  Hipólito da Costa. 1808.

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Manuel Buendía. Periodista asesinado  en México en 30 de mayo de 1984.  Los periodistas, como el combatiente sin relevo, vivimos y morimos con el uniforme de campaña puesto y el fusil humeante entre las manos.

A diferencia del escribano prehispánico, del crítico de arte o del periodista del siglo XIX, el periodista del siglo XXI mantiene una relación con el poder y los medios sociales que determina su texto. Lo que separa al periodista contemporáneo de sus antecesores no es el “diploma”, sino, la institucionalización de las tareas del periodista.  Uno  de los rasgos del  STF (Supremo Tribunal Federal de Brasil) es ocultar las prácticas económicas  y políticas que lo constituyen como un espacio dedicado a crear y transmitir mensajes ideológicos.  La reflexión a la que nos convoca la extinción del diploma para el ejercicio de la  profesión de periodista en Brasil,  no puede ser más pertinente para nuestro entendimiento del presente: el periodista se siente sin rumbo. ¿A dónde conducirá el camino trazado para el periodista?  Ningún diploma garantiza la ética, la honestidad y  el compromiso del profesionista  con la sociedad.  La  política  y la  información impresionan y revolucionan  al mundo. Sin embargo, los efectos de esta política triunfadora son perversos.

El periodismo se debilitó y los textos se distanciaran del lector y se homologaron. Ahora, el periodista se encuentra libre para negociar sus ideologías con el sistema. El periodista Manuel Buendía, asesinado en 1984 dije: hablar de ética entre nosotros los periodistas es como mencionar el cilindro: casi todos afirmarían que lo pueden tocar, pero no muchos se ofrecerían como voluntarios para cargar con él;  privilegio  es que nos lean los campesinos, los obreros, los estudiantes, las amas de casa y manifiesten interés en lo que hacemos. Privilegio es haber nacido en México y tener en las manos una oportunidad real de servicio. Privilegio es recibir la injuria del cacique, la amenaza y la calumnia como respuesta a una denuncia escrita, firmada y publicada.

El establecimiento de Asesorías de Prensa dedicadas a controlar  la distribución de información provocó diversas consecuencias.  Creó un  espacio con la función de mediar las relaciones directas del periodista con los centros de poder. Esta asesoría de prensa, a su vez, se convirtió en la Fábrica de Espectáculos y Noticias normalizando la escritura y el discurso del periodista. Este centro de noticias dio a luz los productos específicos que alimentan las secciones de variedades.  Lo que hoy define el lugar social del periodista en la sociedad no es el diploma y, sí la espectacularización de la noticia. El periodista del siglo XXI  por ser  “performatico”, sólo narra el momento de los hechos y el texto está enfocado a una lectura a corto plazo. La perversidad es la norma para el periodista contemporáneo porque la función del periodista es transformar la noticia en espectáculo para satisfacción inmediato del lector.

Esta complacencia del lector reduce la calidad de la información que necesita  tiempo para leer se y la aceptación de los sacrificios que esta lectura impone.

El presidente del Supremo Tribunal Federal de Brasil Gilmar Mendes argumenta la extinción del titulo de periodismo así: “un excelente chef de cocina podría ser licenciado en una Facultad de Gastronomía, lo que no legitima exigir  que la  comida sea hecha por un profesional con diploma de curso superior. El  Poder Público no puede restringir, de esta forma, la libertad profesional en el ámbito de la culinaria. De esto nadie tiene duda, lo que no aleja la posibilidad del ejercicio abusivo y anti ético de esta profesión, con riesgos inclusive para la salud y la vida de los consumidores.”  Esta justificación oculta las negociaciones para reducir  las labores de investigación  del periodista, o no están explícitos los motivos para la  desvalorización de la profesión de periodista a favor de ciertas  actividades  y en perjuicio de otras.  En cambio, sus medios de difusión se dedican a  exaltar el aspecto cultural y humanista de la institución.

periodista asesinado por fachas

HERZOG, VLADIMIR
Muerto en 1975
País: Brasil
Medio para el que trabajaba: CULTURA TV

El 25 de octubre miembros del gobierno militar de Brasil le torturaron hasta la muerte después de haber sido acusado de conspiración. Los militares aseguraron que se había suicidado. Era director de informativos de su canal de televisión en Sao Paulo y había trabajado en la prensa escrita. Su muerte causó gran conmoción y despertó unas protestas que eventualmente traerían la democracia a Brasil. Había nacido en Yugoslavia, en 1946, y siendo niño se había trasladado a Brasil. También había trabajado para la BBC en Londres de 1964 a 1969. Tenía 38 años.

Por otro lado, no es  correcto comparar al Supremo Tribunal Federal de Brasil con un programa televisivo popular (Programa de Auditorio del Ratinho, (SBT) o ventaneando en México) donde se favorecen proceso de conciliación garantizando la esperanza del telespectador  por la visualización del éxito ajeno.    ¿Se puede asesinar a un periodista  aspirando a que el pueblo no crezca en la más absoluta de las miserias y tenga que soportar durante toda su vida un gobierno corrupto e incapaz?  ¿Cuántos cocineros brasileños fueron  asesinados por preparar una comida picante?  ¿Cuántos periodistas brasileños fueron victimas del sistema político  por escribir un texto picante?

Disculpen la molestia: armados contra los pobres

Eduardo Galeano

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Si la justicia internacional de veras existe, ¿por qué nunca juzga a los poderosos? No van presos los autores de las más feroces carnicerías. ¿Será porque son ellos quienes tienen las llaves de las cárceles?

¿Por qué son intocables las cinco potencias que tienen derecho de veto en Naciones Unidas? ¿Ese derecho tiene origen divino? ¿Velan por la paz los que hacen el negocio de la guerra? ¿Es justo que la paz mundial esté a cargo de las cinco potencias que son las principales productoras de armas? Sin despreciar a los narcotraficantes, ¿no es éste también un caso de “crimen organizado”?
Pero no demandan castigo contra los amos del mundo los clamores de quienes exigen, en todas partes, la pena de muerte. Faltaba más. Los clamores claman contra los asesinos que usan navajas, no contra los que usan misiles.

Y uno se pregunta: ya que esos justicieros están tan locos de ganas de matar, ¿por qué no exigen la pena de muerte contra la injusticia social? ¿Es justo un mundo que cada minuto destina 3 millones de dólares a los gastos militares, mientras cada minuto mueren 15 niños por hambre o Los humanos somos los únicos animales especializados en el exterminio mutuo, y hemos desarrollado una tecnología de la destrucción que está aniquilando, de paso, al planeta y a todos sus habitantes. enfermedad curable? ¿Contra quién se arma, hasta los dientes, la llamada comunidad internacional? ¿Contra la pobreza o contra los pobres?

¿Por qué los fervorosos de la pena capital no exigen la pena de muerte contra los valores de la sociedad de consumo, que cotidianamente atentan contra la seguridad pública? ¿O acaso no invita al crimen el bombardeo de la publicidad que aturde a millones y millones de jóvenes desempleados, o mal pagados, repitiéndoles noche y día que ser es tener, tener un automóvil, tener zapatos de marca, tener, tener, y quien no tiene, no es?

¿Y por qué no se implanta la pena de muerte contra la muerte? El mundo está organizado al servicio de la muerte. ¿O no fabrica muerte la industria militar, que devora la mayor parte de nuestros recursos y buena parte de nuestras energías? Los amos del mundo sólo condenan la violencia cuando la ejercen otros. Y este monopolio de la violencia se traduce en un hecho inexplicable para los extraterrestres, y también insoportable para los terrestres que todavía queremos, contra toda evidencia, sobrevivir: los humanos somos los únicos animales especializados en el exterminio mutuo, y hemos desarrollado una tecnología de la destrucción que está aniquilando, de paso, al planeta y a todos sus habitantes.

Esa tecnología se alimenta del miedo. Es el miedo quien fabrica los enemigos que justifican el derroche militar y policial. Y en tren de implantar la pena de muerte, ¿qué tal si condenamos a muerte al miedo? ¿No sería sano acabar con esta dictadura universal de los asustadores profesionales? Los sembradores de pánicos nos condenan a la soledad, nos prohíben la solidaridad: sálvese quien pueda, aplastaos los unos a los otros, el prójimo es siempre un peligro que acecha, ojo, mucho cuidado, éste te robará, aquél te violará, ese cochecito de bebé esconde una bomba musulmana y si esa mujer te mira, esa vecina de aspecto inocente, es seguro que te contagia la peste porcina.

Eduardo Galeano. Escritor y periodista. Centro de Colaboraciones Solidarias.