Dejemos que el mundo se de cuenta, que se diga que ese nobel es en minuscula y que no sirve para la paz y mucho menos para la esperanza.

Veamos este vídeo y dejemos el sol salir.

No a la guerra, no a Obama

la escena pertenece a la maravillosa cinta “Hair” de Milos Foreman, 1979.

Y describe el terror que llevaban los solados que iban a Vietnam, auna guerra que no les era suya, que era un matadero previsto en la casa blanca, entre tragos de wisky de Kissinger y Nixon.