Desde hace casi 2 meses, la comunidad de gringos y extranjeros que vivimos en Mérida, Yucatán, hemos padecido una sobrecogedora y preocupante situación, que ha dividido los estamentos, de los inversores que escogimos esta ciudad para vivir en tranquilidad. Hecho extraño que este evento haya sido ignorado por la prensa local. El mismo: es el fraude y el soborno en la cual la supuesta ONG “Brazos Abiertos” tenía sumido a la comunidad durante cuatro años de recolecciones de dinero y de estafas a personas e instituciones en Mérida, resto de México y Estados Unidos.

Cuando este cronista llegó en el año 2006 a vivir a esta ciudad, inmediatamente los gringos asomaron sus vidas por la casa que reconstruíamos. Se sentían emocionados con el crecimiento de una comunidad de foráneos; que les permitiría prosperar con personas que hablaban su mismo lenguaje y que venían, a Mérida, con las mismas motivaciones de vida e inversión. La ciudad histórica ascendía, crecía y había un boom que fue echado por los suelos por la avaricia de unos pocos, de unas inmobiliarias que semejan a caimanes de un mismo pantano.

Con el fenómeno del desarrollo se comenzaron a dar dos fenómenos que nunca he dejado de señalar:

El descontrol de una restauración y venta desmesurada y descontrolada del Centro Histórico de Mérida y la suma, también excedida, de algunas instituciones y negocios que viven, aun en este momento, amparados en la sombra de una legalidad inexistente, afectando considerablemente a todos aquellos que venimos a financiar en esta región del mundo. Son tantas las trabas y desmanes que se convirtió en un lugar común, entre los extranjeros, decir que tal o cual institución solo existen para nosotros.

Recuerdo que inmediatamente fuimos invitados a colaborar con una supuesta entidad que nacía, o bien tenía poco tiempo en vida “Legal”, la misma se llamaba “Brazos Abiertos” que, según rezaban sus supuestos estatutos y consideraciones, nació para solventar el problema de seropositividad y HIV en la península de Yucatán, ya que bajo su perspectiva el Estado adolecía de servicios médicos y de infraestructura para atender a los afectados de SIDA y preservar, orientar y manejar a las personas que vivían con el VIH positivo.

Una de las propuestas que manejaban era que, en Yucatán, era una de las peores máculas adquirir ese virus y que las familias expulsaban de sus casas a los enfermos o positivos y los alejaban, inclusive de los entornos sociales, amén de lo que supuestamente les hacían en los lugares donde trabajaban. El panorama que describían de la “enfermedad” como la llamaban y de la sociedad meridana, incluida Iglesia y altas esferas de la casta, cuyos dibujos, según ellos, eran de cuidadores de una oscuridad macabra, era completamente aterrador. Parecía que en sus palabras habíamos retrocedido de un solo golpe a las primeras etapas aciagas de cuando el HIV y el SIDA habían sido descubiertos.

No obstante los hospitales desde hacía década y media daban consuelo, tratamiento y atención médica a la comunidad de seropositivos que vivían en esta sociedad. Para muestra es necesario visitar los hospitales de la región y se encontrará que las mejores secciones y clínicas siempre han estado subscritas a los estudios e investigaciones así como tratamientos a los seropositivos y pacientes con HIV positivo y SIDA. Amén del transporte que Salubridad Pública presta para buscar los pacientes en poblados lejanos a la capital.

Así y basados en la mentira, Brazos Abiertos fueron reclutando personas y personajes que colaboraban e iban, como orgullosos representantes de la institución, colectando dinero y ”especias” que subastaban en grandes fiestas aderezadas con vino y cantantes traídas de New York. Pidiendo para lo que según ellos era un Estado desprovisto de la más caritativa piedad con sus pobres seres e indígenas seropositivos. Más de uno fue hechizado, más de uno, incluido yo, cayó en sus redes.

Una de sus habilidades consistió en reclutar en sus filas a “combatientes” mujeres que se sentían importantes a la hora de pedir fondos para el vivo organismo. Se llegaba, por parte de ellas, a la defensa de esta creación como si fueran adoctrinadas monjas de una cofradía secreta. Así fue creciendo la gran comparsa de ficciones, con dinero regalado desde el exterior, con ganancias obtenidas de sumisos y obedientes colaboradores cuyo miedo a ser rechazados en su propia comunidad crecía si se negaba la afiliación con esa entidad. En algunas reuniones de buenos gringos, algunos se llegaban a preguntar a dónde iban esas partidas que tomaban y ellos, Brazos Abiertos, publicaron que lo donaban a la casa hogar “Oasis San Juan de Dios¨, que según ellos no poseían nada para sostenerse y donde el tratamiento de los seropositivos era paupérrimo y patético. La mentira tenía un velo de colaboracionismo en apariencia indudable y por ende la credibilidad de unos crecía y la persecución de los que pedían cuentas claras también progresaba con creces y odios. La sociedad extranjera estaba pues a su postre, dividida y jadeando de justicia para todo aquel que osara dudar del poder de la entidad llamada Brazos Abiertos.

Sin embargo, sobre la obscuridad gobierna la luz. Hace dos años el Señor Luis Nevaer, dueño de la Casa Catherwood, colaboró con esta institución y desde entonces pidió, al igual que nosotros, un recibo fiscal por los favores y los bienes otorgados. Las lentitudes para otorgar dichos comprobantes fueron un fastidio que llevó a muchos a dudar del cómo se llevaban las cosas en este entorno. Comenzó el calvario de los que colaboramos, que a pesar de nuestros reclamos de entregas de recibos fiscales legales, no había ninguna actitud por demostrar una respuesta. Luego vino una segunda etapa: la victimización de los victimarios, alegando estos una persecución inexistente y luego una tercera: la estigmatización de unos y otros por divisiones de pensamientos acerca de quiénes eran o qué escondía la supuesta institución. Cuando por fin aparecieron las notas ¨legales¨, estas eran nada más que notas de remisión compradas en papelerías y librerías, papeles inservibles a la hora de presentar al Ministerio de Hacienda una correcta y verdadera acta de contribución. Comenzaba a verse la cara del fraude y por ende el chantaje de una comunidad que no desea ver la verdad pues en la mentira se refugiaban como quien asiste sin contemplaciones a una secta.

aaaDSCF1900-175

Mientras este frágil cristal se destrozaba, aparecía que Brazos Abiertos había sido desde hace mucho tiempo presentado como una Asociación Civil Mexicana, digno, responsable y con todo en regla para tomar dinero de contribuciones en un país y en otro, en todo aquel que deseará poner botines en sus manos. No era cierto, no había tal Asociación Civil, ni registro, ni nada, era una plataforma estructurada en las mentiras y en el padrinazgo de algunas personas importantes de la ciudad, que quizá también pecaron de inocentes. El marasmo envuelve otras entidades que posiblemente existan sin armazones legales y sin pedestal real de la permisología. Debe el Estado meter ojo y auditar la verdadera creación de estos grupos por el bien de su existencia y la posibilidad de que abran formas de colaboración entre entidades estatales y privadas, sin ningún tercer propósito condicionado por el contrabando y el lavado de acciones, ideas, objetivos.

aaaDSCF1899-174

aaaDSCF1898-173

A principios de este año yo escribí un artículo sobre el cómo y las maneras que se llevaban en el Centro Histórico de la ciudad. Allí señalé, en un corto párrafo, el conocimiento de que algunas personas tenían plataformas de tratas de niños y acciones pederastas a través de organismos encubiertos. Una persona con nombre, denunció con nombre y apellidos a los señores Jon Truax y José Solis, gerentes y coordinadores de Brazos Abiertos, de ser ellos unos de los más conspicuos participantes y accionistas de las redes de pederastas en el centro de la ciudad. La respuesta del Señor Julián González desató tormentas en la ya golpeada civilidad de los grupos extranjeros de la ciudad. Se me acusó de instigador y sostenedor de opiniones dañinas en mi blog y se me señaló como el abridor, cosa interesante del análisis semántico, de abrir la caja de Pandora innecesaria para ellos seguir durmiendo tranquilos. Pedí al Señor González hacerse responsable de lo dicho y replantear lo denunciado con pruebas. Nunca obtuve respuestas. Sin embargo sobre mí llovió la amenaza explicita en un email, de parte del Señor James Fields y su señora Ellen Fields, ambos esposos y dueños de la revista online Yucatán Living de hackearme la página de mi blog de no suspender la respuesta del Señor González. Hecho por demás delictivo y que demostraba una conducta extraña ya que en apariencia y para el momento no parecían estar asociados a la gente de Brazos Abiertos.

Conociendo, como Periodista y escritor, que los blogs son parte de la red social informativa decidí que el post de respuesta del Señor González debía quedarse y en vista de la amenaza de una intervención a mi entidad y entorno privado por parte de los Fields decidí guardar los mails que enviaron. En este momento Luis Nevaer decide actuar y va haciendo un trabajo de investigación impresionante, que ha debido estar respaldado por un Ombudsman, que ni existe ni pareciera existir jamás en nuestra ciudad. El seguimiento elaborado por Luis va demostrando y desmontando conexiones sacadas de un interminable laberinto de negocios, hechos, mentiras, fraudes, lavados de dinero, estafas, ilegalidades y usurpaciones de cargos, personas y realidades que dejarían con la boca abierta al mejor escritor fantástico y que sin embargo es parte de la realidad que nos circunda.

Lo interesante es ver como un sector de este conglomerado de seres que se mueven entre estas calles del centro histórico, bien llamados por algunos centro histérico, va creando una red de resguardos y cobijos donde todos tienen piedras escondidas, donde se regocijaron algunos que otros artistas locales para vender sus obras y un dislocado arquitecto que deseaba ser el primero en las listas de remodelaciones. Así Brazos Abiertos fue creciendo como un imperio del robo, del saqueo a los que no teníamos ni idea de lo sucedido.

A la par y en este momento en que se ha desmontado el obscuro negocio surgen voces de enlutadas dolientes que amenazan con una guerra civil entre extranjeros. Voces ininteligibles cuando justamente los gerentes de la institución en ciernes huyen despavoridos, al igual que todos los autores intelectuales que llenaban de ideas las cabezas ladronas. Hay que investigar a fondo a donde fue a parar ese dinero, dónde fue invertido. Si, en efecto las acusaciones de redes de pederastas funcionando a escondidas de la ley, con nombres de inexistentes ONG existen. Es necesario rehacer una comunidad limpia, una comunidad que viva en santa paz y en los preceptos del humanismo y la convivencia. Es necesario un llamado a las comunidades, autoridades y honestas personas que vinimos hasta este lugar para invertir en una felicidad que estos señores y algunos otros piensan convertir en una antesala del averno, ese infierno tan temido.

Gerardo Martínez

PD: Fuentes donde se visualiza el problema en toda su extensión:

http://mesoamerica-foundation.org/endefensademexico.html

http://mesoamerica-foundation.org/endefensademexico/brazosnoexiste.html

http://mesoamerica-foundation.org/endefensademexico/hacienda.html

http://mesoamerica-foundation.org/endefensademexico/extranjerosnefastos.html

http://mesoamerica-foundation.org/endefensademexico/isbrazosafraud.html

http://mesoamerica-foundation.org/endefensademexico/taxreturns.html