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Julian Assange

 

El reventar de la “olla podrida”. Excremento sobre un ventilador encendido.

*1.*
*Wikileaks humilla al Cibercomando
*
El gobierno de EEUU, siempre tan coherente, ataca al mensajero para que todo
el mundo se olvide del mensaje. Resulta que el enemigo es Wikileaks,
particularmente Julian Assange -su figura más visible-, pero ni una disculpa
por los “excesos” de la diplomacia norteamericana, ni por la práctica de la
tortura en los territorios ocupados, ni por los pagos a los contratistas
privados que disparan a la multitud cuando están de mal humor, ni por las
mentiras que han divulgado para justificar las guerras que desangran a Iraq,
Afganistán y Yemen -país que, ahora sabemos, también forma parte del teatro
de operaciones de los EEUU.
Wikileaks comenzó el domingo la filtración de más de 250 000 informes de las
oficinas diplomáticas de Estados Unidos en el mundo, asociado con cinco
grandes periódicos: New York Times, The Guardian, El País, Le Monde y Der
Spigel. El golpe es demoledor para la política imperial norteamericana, que
había aprendido a convivir con los medios tradicionales, domesticándolos.
Ahora estos saben que tienen que adaptarse a la nueva era, la del
ciberespacio, con sus millones de fuentes autónomas de información, que han
resultado ser una amenaza decisiva a la capacidad de silenciar en la que se
ha fundado siempre la dominación.
Lo que estamos presenciando es histórico y humillante para los halcones
imperiales. Con su audaz estrategia de coordinación entre los medios
tradicionales y los llamados medios sociales, Wikileaks ha ganado la primera
gran batalla de la “Era de Información” contra los mecanismos que en las
últimas décadas han utilizado los Estados Unidos y sus aliados
gubernamentales y mediáticos para influir, controlar y coaccionar a todo el
planeta.
Una de las consecuencias en las que más se han detenido los analistas es en
la torcedura de brazo a los medios transnacionales, que pactaron con
Wikileaks tras el cálculo de que si la colaboración con los EEUU termina por
ver la luz pública gracias al activismo individual y a la Internet, los
estados clientes y sus dirigentes van a estar menos dispuestos a acompañar
las maquinaciones imperiales. Por una vez, el Imperio ha recibido un
durísimo y humillante golpe, que lo ha puesto contra las cuerdas con signos
visibles de impotencia y descoordinación.
La prueba es el intento frenético del Departamento de Estado de alertar de
las filtraciones a sus funcionarios y a sus aliados durante el fin de
semana. En medio del corre corre, un congresista pidió a la Secretaria
Clinton incluir a Wikileaks en la lista de las organizaciones terroristas
extranjeras. Luego vino el ataque de denegación de servicio contra el sitio
web, una hora antes del lanzamiento programado este domingo, que algunos
analistas atribuyeron a una torpe intervención del nuevo Comando
Ciberespacial de los EEUU. El Comando llegó a su “completa capacidad
operativa” hace menos de un mes y ya está peleándose con la CIA y con el
Departamento de Seguridad Interior para ver quién tiene autoridad en las
acciones ofensivas y el control de las redes de telecomunicaciones en el
ámbito civil.
Amy Davidson, editora de la prestigiosa revista The New
Yorker<http://www.newyorker.com/online/blogs/closeread/2010/10/at-war-with-wikileaks.html#ixzz16jR9BKo6>,
alertaba hace unos días por dónde iban a venir los tiros del gobierno de
Obama contra Wikileaks:
1. Acusar a Assange y a sus colegas de espionaje, independientemente de que
ellos estén fuera de la jurisdicción norteamericana; pedirle a los aliados
de EEUU que hagan lo mismo;
2. Explorar las oportunidades para que el Presidente Obama incluya a los
colaboradores de Wikileaks en la lista de combatientes enemigos, allanando
el camino para acciones no judiciales en su contra.
3. Congelar los activos de la organización Wikileaks y de sus partidarios, y
aplicar sanciones financieras a aquellas instituciones que colaboren con
esta organización; impedirles todo tipo de transacciones en dólares
norteamericanos;
4. Darle la oportunidad al nuevo Cibercomando de EE.UU. de demostrar que
pueden, por vía electrónica, asaltar a WikiLeaks y a cualquier compañía de
telecomunicaciones que ofrezca sus servicios a esta organización;
5. La celebración de audiencias en el Congreso para evaluar cómo la
información clasificada podría estar comprometida y cómo EEUU puede
identificar mejor y luchar contra organizaciones políticas como Wikileaks.
Hillary Clinton insinuó algunas de estas medidas en su conferencia de prensa
del lunes y, conteniendo a duras penas la ira, aseguró que su Gobierno dará
“pasos agresivos contra los responsables de la filtración”. El fiscal
general de Estados Unidos, Eric Holder, anunció inmediatamente después que
su departamento abrió una investigación criminal para “depurar
responsabilidades” por la divulgación de estos documentos “pone en riesgo la
seguridad nacional”. Sarah Palin, figura emblemática de la ultraderecha
norteamericana, se preguntaba en Facebook, por qué el gobierno “no había
utilizado todos los medios cibernéticos a nuestra disposición para
desmantelar de manera permanente a Wikileaks”.
Unos y otros han intentado centrar la atención en Julián Assange, el
fundador de Wikileaks -¿en qué guerra de EEUU no hay un villano?-. Sin
embargo, eso no explica la escasa compostura de los líderes norteamericanos,
tanto de Hillary como de los jerarcas del Pentágono que han tenido que darle
la cara a las varias oleadas de filtraciones. Las estructuras de poder
norteamericano, estén o no en el gobierno, se dan perfecta cuenta de que
esto va mucho más allá de la revelación de pruebas de lo que ya más o menos
cualquiera sabe: los abusos de toda índole de Washington.
Lo que ha desatado las alarmas en Washington es que Wikileaks demuestra que
un pequeño grupo de periodistas e informáticos, utilizando hábilmente las
nuevas tecnologías y maniobrando en las redes sociales y en las aguas
turbias de la comunicación transnacional, puede poner en jaque a la mayor
superpotencia del mundo y a su super-ejército ciberespacial, con 1 000
hackers, un presupuesto multimillonario y una abrumadora campaña de terror
para imponer en todo el mundo, con el pretexto de la ciberseguridad, la
ciberguerra.
“Es precisamente ese creciente prestigio de profesionalidad de Wikileaks el
que preocupa en las alturas”, diría el sociólogo Manuel
Castells<http://www.lavanguardia.es/lv24h/20101030/54062523022.html>,
el académico que mejor ha descrito los espectaculares cambios que se estan
produciendo a escala planetaria desde la aparición de las Tecnologías de la
Información y las Telecomunicaciones (TICs). Julián Assange y sus
compañeros, más los miles de usuarios de la Internet que colaboran de una
manera o de otra con este proyecto, son hijos de esta nueva realidad
histórica.
Nadie puede predecir hasta dónde más podrá llegar Wikileaks en esta batalla
contra Estados Unidos. El poder tiene una enorme capacidad para controlar
los daños, desaparecer o reciclar a sus oponentes y tender un manto de
olvido. Pero ahora mismo, en medio de los fogonazos, son perceptibles
ciertas claves que no debería desdeñar ninguna estrategia de resistencia: el
conocimiento y apropiación de las nuevas tecnologías, el valor de la
transparencia informativa, el ciberespacio como ámbito de acciones tanto
ofensivas como defensivas, y las extraordinarias posibilidades de Internet
como herramienta de lucha.
http://www.cubadebate.cu/opinion/2010/11/30/wikileaks-humilla-al-cibercomando/

*2.*
*Hillary furiosa: Wikileaks ataca a EEUU y a la comunidad internacional,
dice*
*La secretaria de Estado de EE.UU., Hillary Clinton, condenó hoy en términos
duros *la filtración de documentos de Wikileaks, que considera “no solo un
ataque a la diplomacia de Estados Unidos, sino a la comunidad
internacional”.
Clinton compareció hoy ante la prensa para leer una declaración de condena
tras divulgarse ayer cerca de 250 000 documentos diplomáticos de EE.UU., una
acción que, según dijo, supone atacar “las alianzas y negociaciones que hay
en marcha a nivel internacional para buscar la paz y la seguridad mundial”.
La funcionaria admitió la veracidad de los documentos y explicó que “fueron
robados de las computadoras del gobierno de los Estados Unidos” en los
últimos días.
La jefa de la diplomacia estadounidense ha prometido que el Gobierno dará
“pasos agresivos contra los responsables de la filtración”.
“El presidente *Barack Obama* y yo hemos hecho de esto una prioridad y vamos
a tratar esto en el Congreso. Confirmamos el material que ha sido robado de
los Estados Unidos.”, sostuvo Hillary y confirmó que se están llevando a
cabo “varios pasos para actuar respecto a esta documentación y evitar que
esto vuelva a ocurrir”.
“Estos documentos no expresan nuestra política exterior. Los diplomáticos
estadounidenses hacen el trabajo que se espera que hagan. Además, está claro
que (estas filtraciones) ponen en riesgo la vida de muchas personas”,
continuó Clinton.
“Les quiero decir que no hay nada honorable en perjudicar las pacíficas
relaciones que existen entre los países”, concluyó la secretaria de Estado.

*3.*
Entrevista con Amy Goodman
*“Necesitamos medios que cubran lo que sucede en el poder, no que lo
encubran"*
Lidia Fagale<http://rebelion.org/mostrar.php?tipo=5&id=Lidia%20Fagale&inicio=0>
Tiempo Argentino
A su paso por la Argentina, la periodista que enfrenta a las corporaciones
mediáticas de los Estados Unidos a través del programa radial *Democracy
Now!,* dialogó con *Tiempo Argentino* sobre el papel de los medios en su
país.
En pleno corazón del imperio estadounidense una mujer desafía a las grandes
corporaciones mediáticas. Se llama Amy Goodman, es periodista, escritora,
locutora y lidera *Democracy Now!* (Democracia ahora!), programa de radio
que hoy se ha convertido en un movimiento cultural y político, dentro y
fuera de los Estados Unidos.
Desde una vieja estación de bomberos, convertida en planta transmisora, en
la ciudad de Nueva York, Goodman habla a ese inmenso nicho que dejan
desatendido los principales noticieros.
Desde 1996 *Democracy Now!,* el informativo de guerra y paz, ha ido
conquistando una audiencia que sigue diariamente sus emisiones con picos que
han sobrepasado más de 3 millones de oyentes. Y ha conseguido articular una
de las mayores redes de medios de comunicación pública de los Estados
Unidos, llegando a más de 850 radios y canales de TV en el mundo. Se emite
por Radio Pública Nacional, estaciones comunitarias y universitarias;
canales de cable, PBS (televisión pública), televisión por satélite y como
podcast por Internet, entre otros medios.
Su versión en español cumple cinco años. Y se financia mediante
contribuciones de espectadores y fundaciones, sin aceptar anunciantes ni
donaciones de corporaciones o gobiernos. La periodista ha recibido el premio
a su trayectoria Right Livelihood Award, conocido como “el Premio Nobel
Alternativo" por su trabajo para desarrollar un modelo innovador de
verdadero periodismo político independiente de base que acerca a millones de
personas las voces que son excluidas de los grandes medios.
No es casual que su presencia en Buenos Aires haya concitado la atención de
jóvenes, periodistas, comunicadores o simples ciudadanos. La discusión en
torno al papel de los medios en la sociedad argentina es hoy moneda
corriente y ha dejado de ser una discusión corporativa o sólo para
entendidos. Más aún, la comunicación alternativa es para nuestro país un
fenómeno que continúa expandiéndose desde 1985 y que, como en el resto de
Latinoamérica, está asociada a las principales luchas populares que se han
dado a lo largo de la historia y que han enfrentado y enfrentan, entre otros
factores de poder, el monopolio informativo. Pero, ¿cómo se hace
comunicación alternativa o contra hegemónica en medio del corazón del
imperio? Ella lo hizo en el marco de los cinco años de *Democracy Now!* en
español y participando en la Décima Conferencia Mundial de la Asociación
Mundial de Radios Comunitarias y en la sede de la Unión de Trabajadores de
Prensa de Buenos Aires, UTPBA, transmitida en vivo vía streaming para las
radios y personas interesadas que no estuvieran en Buenos Aires. *Tiempo
Argentino* entrevistó a esta mujer de 53 años, cuya osadía y pasión por el
periodismo político se le nota hasta en el cuerpo.
– ¿Cuál es el principal desafío que enfrentas para quebrar la barrera del
silencio en tu país?
– La amenaza más fuerte son los monopolios mediáticos hoy en los Estados
Unidos. Esto limita la libertad de expresión y la posibilidad de una
apertura para que se puedan escuchar todas las voces. Es en los medios de
comunicación donde tenemos un debate con los demás. No podemos saber todo
individualmente. Lo hacemos a través de los medios de comunicación. Es como
si se tratara de la mesa de una cocina donde todos se sientan a su alrededor
y, sin embargo, está controlada por unos pocos. Esos pocos determinan las
decisiones que se toman, cuándo vamos a la guerra y cuándo no lo hacemos.
Imagino la posibilidad de sentarnos todos a esa mesa que recorre el planeta,
debatir y discutir los temas más importantes del día: la guerra y la paz, la
vida y la muerte. Hacer menos perjudicial la situación de los hombres y
mujeres en servicio, soldados de este país, que no pueden desarrollar estos
debates en las bases militares y confían en nosotros, en la sociedad civil,
para discutir y determinar si van a vivir o a morir, si serán enviados a
asesinar, o si serán asesinados. Hacer menos que eso para *Democracy
Now!*sería menoscabar a la sociedad democrática.
*– Frente a la violencia simbólica, económica y militar de los Estados
Unidos, ¿qué papel deberían cumplir los medios?*
– Veo a los medios como la mayor fuerza para lograr la paz. No obstante, hoy
se los usa para dar volumen a los tambores de la guerra. Estamos cansados de
que se nos imponga como inevitable la masacre económica, y la violencia como
modo de resolver los conflictos.
*– Hablás de la necesidad de crear desde los medios una “estática crítica”,
sería interesante que desarrolles un poco más esta idea…*
– No hace mucho escribí junto a mi hermano David Goodman, también
periodista, un libro que se llama *Static* (Estática). Lo nombramos así
porque –aun cuando actualmente tenemos tecnologías digitales– seguimos
sufriendo interferencias; velos que nos impiden percibir nítidamente la
realidad. Es hora de crear esas herramientas globales que amplifiquen las
perspectivas de las bases. Porque no somos una mayoría silenciosa. Somos una
mayoría silenciada. La razón de por qué hemos escrito este libro es que a
pesar de la tecnología todavía estamos enfrentando ruido en el aire.
Distorsiones, mentiras, cosas que producen una falta de información en los
medios y eso está causando confusión en la realidad misma. Lo que los
medios, deberían darnos es estática en otro sentido: una estática crítica,
que cuestione y a la vez produzca una interferencia no deseada sobre el
discurso dominante. Necesitamos medios que cubran lo que sucede en el nivel
del poder, no que encubran al poder. Necesitamos medios que sean el cuarto
poder, y no parte del poder del Estado. Necesitamos medios que cubran a los
movimientos que crean la estática y hacen historia. Con más canales que
nunca, la falta de diversidad de opinión es estremecedora. La libertad de
prensa está consagrada en la Constitución, sin embargo nuestros medios
actúan en gran medida como megáfono de quienes están en el poder. Mientras
enfrentamos crisis sin precedentes –desde el calentamiento global hasta las
guerras mundiales y la crisis económica mundial–, también veo que hay una
oportunidad de cambio sin precedentes.
*- ¿Esa oportunidad de cambio pasa por brindar mayor información o por
aportar nuevas categorías de comprensión de la realidad?*
– En Estados Unidos hay muy poca cobertura sobre las realidades de la
guerra. Si la gente pudiera ver lo que está pasando en la guerra a nivel de
la realidad, si pudiera ver los infantes que están en la guerra, en
Afganistán o Irak, si ven a mujeres sin piernas o mutiladas, a los aviones
que atacan sin tripulación, a los soldados que están muriendo, la respuesta
de la población a la guerra sería otra. Los estadounidenses tenemos mucha
compasión…
*– ¿La crisis económica de los Estados Unidos ha beneficiado la actitud
crítica de la población estadounidense frente al discurso mediático
belicista, cuyas corporaciones están asociadas, en algunos casos, a la
industria de las armas?*
– Sí, colabora. Pero debemos abrir espacios para tener debates auténticos,
donde se presenten alternativas para que la gente pueda tomar decisiones.
*– ¿Democracia Now! es una remake, en un contexto sustancialmente distinto,
del movimiento que se generó en la década de 1960 contra la guerra de
Vietnam?*
– Intentamos ser un medio sin fronteras, salimos en 900 emisoras y también
por Internet, nos escuchan millones de ciudadanos. Damos voces a todos los
pueblos del mundo. Sentimos que no estamos enfrentando la guerra solos. En
otros puntos del planeta también lo están haciendo. La pregunta es de qué
lado del rifle estamos viendo la realidad. Cuando los Estados Unidos se
muestran únicamente desde la perspectiva de las corporaciones es muy, pero
muy peligroso, porque no representan la mayoría de la población del país y
esto causa polarización con el resto del mundo. Nosotros lo vemos desde la
perspectiva desde el que va a tirar el tiro en Afganistán, en Iraq, ahora en
Pakistán, de los que tienen la experiencia de la guerra. Nuestro trabajo es
ir adonde está el silencio, para que esas percepciones puedan juntarse. Es
una cuestión de seguridad nacional, porque cuando vemos el mundo proyectado
hacia el interior de nuestro país, desde la perspectiva de esas mismas
corporaciones mediáticas, nos pone en peligro. Por eso, *Democracy Now!* es
más que un programa, es un movimiento. Un movimiento para la democracia
mediática.
*– Tu visita a la Argentina también incluyó la presentación de tu libro. *
– Mi hermano David es coautor de este libro. Hablamos de gente que no
pretende buscar líos, pero cuando se meten con ellos, se defienden. Por
ejemplo, los bibliotecarios de los Estados Unidos. Cuando el FBI llegó a las
bibliotecas para pedirles información sobre qué están leyendo sus lectores,
ellos decidieron proteger la privacidad de éstos. Los científicos también
denunciaron la idea del gobierno de ir sacando de las páginas web las
palabras referidas al calentamiento global y lucharon férreamente contra
eso. Lo mismo ocurrió en algunas escuelas, donde los niños utilizaron las
palabras de soldados, sus cartas para hacer una obra de teatro. Cuando se
conoció la directiva de censurar esta expresión, los teatros de Broadway
invitaron a los alumnos a hacer lo que cualquier actor sueña, presentarse en
el escenario de un teatro. Otro ejemplo es el del doctor Steven Reisner y
otros psicólogos, quienes conformaron la Coalición por una Psicología Ética
en contra de la participación de miembros de la Asociación Estadounidense de
Psicología en interrogatorios agresivos. Se oponen al uso de psicólogos para
supervisar interrogatorios abusivos realizados a presos de Guantánamo, de
las prisiones secretas de la CIA o de cualquier otro lugar donde se alegue
que la Convención de Ginebra es irrelevante. También quiero citar el
movimiento que en este momento rechaza la presentación del libro de memorias
de George Bush (h). La gente se presenta donde está hablando y traslada sus
libros al sector “crímenes” en las librerías.
*– Estos “héroes anónimos”, ¿qué están demandando?*
– Lo que veo es hambre de voces independientes. Nadie habría pensando que
este programa, con sólo un docena de radios comunitarias, iba a tener tanto
éxito. El interés de la juventud por aprender la historia de estos
movimientos viene del hecho de la información que brindamos en nuestras
coberturas. Los movimientos hoy no llegan a ser vistos por los medios
corporativos, pero a pesar de esto, los jóvenes entienden lo que es
auténtico cuando lo ven. Mi respuesta es a la prensa corporativa, y mi
pregunta es por qué van a los supuestos expertos que no saben nada, que
saben tan poco de tanto. Constantemente estamos escuchando al pequeño
círculo de expertos de Washington. Y con eso pretenden explicarnos el mundo
a nosotros. Es cierto que mucha gente ve la FOX o la CNN y piensa que se
está informando. Pero muchos otros ya no dan crédito a lo que ven. La
televisión en gran parte ofrece la versión del miedo, de la amenaza, de la
catástrofe y de la oficialidad. Con tanta repetición y tanto melodrama, la
gente se hace inmune a sus efectos. Hay mucha sed de información veraz en mi
país y los medios han llegado a su máxima decadencia.
*– ¿Y los periodistas?*
– A esta altura ya no se trata de hacer un “llamamiento profesional”, sino
de la necesidad espiritual de volvernos periodistas en serio. En una
coyuntura como esta, decir la verdad equivale a salvar vida.
Fuente original: http://tiempo.elargentino.com/

*4.*
Entrevista a Juan Antonio Aguirre, motociclista hondureño en Resistencia
*“Los golpistas trajeron el terrorismo de Estado, el sicariato proviene de
la policía”*
Mario Casasús<http://www.rebelion.org/mostrar.php?tipo=5&id=Mario%20Casas%C3%BAs&inicio=0>
Defensores en línea/Rebelión
En entrevista con defensoresenlinea.com
<http://www.defensoresenlinea.com/>Juan Antonio Aguirre Hernández
(1964), motociclista en Resistencia, habla de
la organización que revirtió el reglamento de tránsito: “Oscar Álvarez dijo
que era un reglamento inspirado en Colombia, que consiste en obligar al
motociclista para portar un chaleco de identificación y el número de placa
en su casco, el enorme gasto correría por cuenta de los motociclistas, para
comprar los chalecos y marcar la patente en cada casco; además pagaríamos
por una nueva licencia de conducir, eliminando la posibilidad de subir a un
segundo pasajero en la motocicleta. Hicimos recular al Secretario de
Seguridad del régimen con las medidas que pretendía aplicarle a los
motociclistas”
*MC.- ¿Por qué lo querían detener ilegalmente?*
JA.- Porque cometí una infracción menor al reglamento de tránsito, yo le
dije al policía que me hiciera la esquela y pagaría la multa, pero me
dijeron que no, que los siguiera hasta la posta policial: “te vamos a hacer
una investigación, te vamos a detener 24 horas”, pero logré escapar en mi
motocicleta.
*MC.- Es completamente irregular detener a un motociclista por 24 horas sin
orden judicial, todo por cometer una infracción menor, ¿será una represalia
porque los motociclistas acompañan todas las marchas de la Resistencia?*
JA.- Seguro, tienen muy bien conocida mi motocicleta, por eso la policía me
quería llevar detenido a las bartolinas.
*MC.- ¿Cuándo comenzaron a organizarse los motociclistas para abrir el
camino de las marchas de la Resistencia?*
JA.- Desde el primer día del golpe de Estado, varios compañeros salimos a
protestar en las motocicletas, ahí formamos un grupo que hemos mantenido a
la fecha; vamos acompañando las marchas, controlando el tránsito, avisando
dónde están los pelotones de militares y policías cobras.
*MC.- ¿En qué consistía el reglamento del Secretario de Seguridad de facto?
*
JA.- Oscar Álvarez dijo que era un reglamento inspirado en Colombia, que
consiste en obligar al motociclista para portar un chaleco de identificación
y el número de placa en su casco, el enorme gasto correría por cuenta de los
motociclistas, para comprar los chalecos y marcar la patente en cada casco,
además pagaríamos por una nueva licencia de conducir, eliminando la
posibilidad de subir a un segundo pasajero en la motocicleta.
*MC.- ¿Cómo lograron revertir el reglamento del Secretario de Seguridad de
facto?*
JA.- Hicimos recular al Secretario de Seguridad del régimen con las medidas
que pretendía aplicarle a los motociclistas. Tomé la iniciativa y comencé a
convocar a todos los motociclistas, distribuyendo en papeles y volantes en
cada semáforo donde me detenía; el primer día de reunión éramos 500
motoristas en el STIBYS, les dije que con el trabajo de un hombre pudimos
juntarnos 500, ahora imagínense si todos convocamos, implementamos que los
500 traeríamos a uno, al día siguiente éramos 1,000 y después más de 2,000
motociclistas, para que el día de la marcha salimos 5,000 motociclistas
hasta Casa Presidencial, ahí cantamos el Himno Nacional, después nos fuimos
al Congreso Nacional, donde el diputado Marvin Ponce nos consiguió una cita
con el Secretario Oscar Álvarez, cuando fuimos a su oficina a expresar
nuestra inconformidad por el nuevo reglamento, el Viceministro de Seguridad
nos dijo que cualquier tema lo tratáramos con él, que Oscar Álvarez estaba
muy ocupado, pero le dimos un No rotundo, la cita tenía que ser con Álvarez
o con nadie, hasta que logramos hablar con él, pero no se imaginaba lo que
habíamos logrado: las masivas convocatorias de los motociclistas y el
respaldo de las compañías –porque les dijimos que devolveríamos las
motocicletas-; llegamos a un acuerdo para evitar el sicariato desde las
motocicletas, consistía en que cada 20 metros antes de llegar a un semáforo
pintaran una franja para que ahí esperaran las motos, para que no
permanecieran al frente de los semáforos.
*MC.- Qué cínico el Secretario de Seguridad al pedirles números de
identificación a cada motociclista si la policía oculta sus apellidos,
rangos y hasta el rostro con capuchas…*
JA.- En las clausulas que nosotros le pusimos, yo tengo el documento
elaborado que firmó Oscar Álvarez, era un borrador de reglamento de tránsito
para las unidades motorizadas, le cuestionamos que los policías andaban sin
casco y sin identificación, metiéndose en contra vía, según el Secretario
pondría orden, pero eso no ha pasado.
*MC.- ¿Todas las medidas del Secretario de Seguridad de facto son importadas
desde Colombia?*
JA.- Sí, la verdad es que siguen un patrón, directamente pretenden terminar
con todos los movimientos organizados y sindicales; los golpistas trajeron
el terrorismo de Estado, no podemos defender nuestros derechos. El
Secretario de Seguridad había dicho en televisión: “las medidas de seguridad
para los motociclistas van porque van”, supuestamente nada lo detendría, eso
lo dijo por la mañana y nosotros lo hicimos recular por la tarde, los
periódicos publicaron: “no sabíamos que las motocicletas tenían reversa,
porque hicieron retroceder al gobierno”. Todo lo trae de Colombia, pero aquí
no se le puede marcar con un número al chaleco y casco porque otro puede
suplantar la identificación para cometer un crimen y después echarle la
culpa a un inocente; el sicariato está en la policía.
*MC.- ¿Recibió otro tipo de represalias o amenazas?*
JA.- Comencé a recibir llamadas anónimas, me dejaban mensajes de voz con
llantos de niños, indicándome que matarían a mis hijos; me deshice del
número telefónico, cambié de compañía.
*MC.- Finalmente, y a pesar de las amenazas, ¿los motociclistas seguirán
acompañando las marchas de la Resistencia?*
JA.- Precisamente un compañero se acaba de ir a Comayagua, consiguió un
trabajo allá, estamos buscando la forma para que él forme “La Resistencia
Motorizada en Comayagua”; hemos viajado a San Pedro Sula y tampoco allá
existe una motorizada, queremos formarla en San Pedro Sula. Aquí -en
Tegucigalpa- acompañamos y acompañaremos cada marcha de la Resistencia.

*5.*
*Manuel Zelaya:Wikileaks confirma Estados Unidos conocía Golpe y pone en
aprietos a Obama*
*Red Morazánica de Información *
*Tegucigalpa. 29 Noviembre 2010*. El cable revelado por Wikileaks enviado a
Washington por el embajador estadunidense en Tegucigalpa, Hugo Lorens,
“Es una revelación, de que Estados Unidos estaba muy consciente del golpe
de Estado y pone en serios aprietos a la administración Obama”, asegura el
presidente hondureño expatriado, Manuel Zelaya.
“Este es un documento que nos va servir en las cortes para sentar
precedentes y castigar a los golpistas, con el fin de evitar los golpes de
Estado: la CPI [Corte Penal Internacional] y a la CIDH [Comisión
Interamericana de Derechos Humanos], donde el estado violador se encuentra
demandado”, anuncia Zelaya, también Coordinador General del Frente
Nacional de Resistencia Popular (FNRP).
El Coordinador de la Resistencia, aplica el adagio popular "a confesión de
partes, relevo de pruebas", para explicar que “Queda evidenciada la
complicidad de los Estados Unidos al conocer previo la planificación y
ejecución del golpe de Estado, y guardar silencio, así como su conocimiento
puntual de los hechos posteriores”.
De igual manera, analizó que el cable revelado por el proyecto Wikileaks,
“devela la trama urdida contra la democracia que deslegitima al régimen
actual. Ahora estamos claros que siempre supieron la verdad”, puntualiza
Zelaya.
Lo que, en la reflexión del presidente expatriado, es una razón
“impostergable” para que se publique y se denuncie a todo el pueblo
hondureño, el documento revelado; y que obliga, además, “a luchar contra
este adversario que, ni buscamos ni provocamos”.
Estados Unidos debe convertirse en parte de la solución.
Zelaya considera que al confirmarse con el documento divulgado por
Wikileaks la injerencia norteamericana en los asuntos internos de Honduras,
que ya “habíamos denunciado con claridad”; asiste el “derecho moral” a
exigirle que detenga la violencia que promueve en el país, y así como
arrebató los anhelos en la democracia, “se conviertan de inmediato en parte
de la solución, promueva el castigo de los criminales y las reparaciones a
las víctimas. Ninguna otra cosa es aceptable”.
El Coordinador General del FNRP, critica que es incoherente la conducta de
Estados Unidos, “que apoya al dictador para hacer elecciones y, en la
actualidad, calla sobre la impunidad de los golpistas y se asocia con ellos
al querer blanquear el golpe de Estado”.
Si la posición trascendida por Wikileaks, era la opinión de Estados Unidos:
“¿por qué la Secretaria Clinton y Obama apoyaron las elecciones con el
dictador y por qué ahora están blanqueando el golpe de estado?”, cuestiona
Zelaya.
“En Honduras actualmente con el apoyo de Estados Unidos se protege a los
actores intelectuales y a los materiales del Golpe, y a los violadores de
los derechos humanos”, reafirma.
Si tanto Obama como Clinton saben que la CIA y el Pentágono están
implicados en el golpe de Estado en Honduras, que sigue la represión y las
violaciones a los derechos humanos, los asesinatos a periodistas, campesinos
y miembros de la Resistencia,” ¿por qué guardan silencio y promueven el
olvido de todas las fechorías cometidas por los asesinos convertidos en
dictadores?”, reclama Zelaya.
El Coordinador del FNRP valora que es “paradójico” que Estados Unidos
reconozca el delito y “que fui derrocado, pero calla ante la persecución de
los golpistas contra los 187 exiliados y sobre los premios al dictador
Micheletti [titular de facto del golpe de Estado]”.
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