Miedo

Ante las autoridades se becerrera, sabroso verbo. Conjúguenlo….puede servir para desestrezar. Ante las autoridades me plegó sin conocer, parecen decir, sin saber y aun sabiendo que las leyes son mías, dejo sojuzgarme, lo indican con sus actos.

Noches

La soledad inunda la ciudad. El faro del sureste, como algunos la han designado, parece no brillar. Las Inversiones por los suelos. La noche turística ni existe. Se ha dejado la administración en partes sin el conocimiento, sin el método, sin la acción. Dejar un mundo, una región en manos de criadores de cerdos llegados a la política es sumamente peligroso y al largo camino, un cuchillo para sus propios cuellos.

Diversión

Una sola noche… ¿y el resto?…parece una estrategia publicitaria para levantar alas caídas y nombres. Se pliegan y luchan por el desaforo galeros, galeristas, galerías. La noche requiere licor y se reclama, a petición se otorgan botellas para calmar algunas comunidades y faunas hambrientas de flash, del diario, de la reseña social. Toda una oda premeditada al “ver y que te vean”. Gran tristeza

Galerías, Museos

Ponga usted el nombre de un artista local y haga también su propia ruleta. Una vez y otra vez el carrusel de la repetición todo el año.

Rabia

Sentimiento infantil no canalizado por algunas personalidades seudo intelectuales de la región. Se juega al chantaje, a la delación, al cuchillo tras la espalda. Cuando no se puede contra y con la verdad, se actúa en el anonimato para destruir y descalificar. La cobardía, moneda establecida

Traficantes

De letras, de libros. Una de las más bellas acciones que algún grupo haya generado en algún lugar de México. Gente que trabaja por el cariño a difundir lo literario. Gente que trabaja por el afán de edificar una sociedad de lectores, de pensantes, de vida. Gente cuya filosofía es sólo el intercambio de libros. Debemos apoyarlos, difundirlos, valorarlos. Son los nuevos líderes, pensadores, ideo grafos de un avance social y espiritual en la región.

Teatro

A diferencia de otros renglones culturales de la región y de Mérida, que más asemejan un circo de locas hojilleras y tirapiedras, el teatro de la región se edifica sobre bases firmes. Se abren cooperativas de trabajo, grupos creadores, grupos de investigación, grupos experimentales que dejan a un lado aquella visión de un teatro basado en lo regional y sobre la burla de la regionalidad. El teatro y sus nuevos grupos buscan interpretaciones y las compañías que salen de la región traen aplausos y un sinfín de excelentes críticas, que llevan a los críticos del DF, por dar un ejemplo, a hacer la venía ante lo presentado. Eso ya es mucho. Salud por hacer brillar la región a lo lejos.

Gerardo Martínez