junio 2014


Entrevista con Manuel Zelaya, ex presidente hondureño

Giorgio Trucchi

Rebelión

 

Hace cinco años, Honduras se vio envuelta en una crisis que hizo retroceder a su historia democrática e institucional varias décadas. A las 5 de la mañana del 28 de junio de 2009, a pocas horas de llevarse a cabo una consulta popular no vinculante (Cuarta Urna), en la que se pretendía auscultar la voluntad del pueblo sobre la necesidad o no de realizar una reforma constitucional, decenas de militares armados irrumpieron en la casa del presidente Manuel Zelaya, lo sacaron en pijama, lo montaron a un avión y, después de una escala técnica en la base militar norteamericana de Palmerola, lo fueron a dejar a Costa Rica.
El golpe cívico militar no sólo generó un grave quebrantamiento del orden constitucional, sino que hizo colapsar la economía y la institucionalidad del país, aislándolo internacionalmente y fracturando la sociedad hondureña, quizás de forma irreversible. “Nosotros perdonamos a los ejecutores intelectuales y materiales del golpe, pero no podemos, ni queremos olvidar, porque eso llevaría el país a repetir los mismos errores. Eso no podemos permitirlo y los responsables deben pedir perdón ante el pueblo”, dijo el ex presidente Manuel Zelaya durante una entrevista en exclusiva con Opera Mundi.
Después de unas largas y extenuantes negociaciones y la firma, en mayo de 2011, de los Acuerdos de Cartagena entre Zelaya y Porfirio Lobo, ese último ganador de las cuestionadas elecciones de noviembre de 2009, el ex presidente hondureño pudo regresar libremente al país. Pocos días después de su retorno, Zelaya impulsó la creación del partido Libre (Libertad y Refundación), en aquel momento considerado el brazo político del FNRP (Frente Nacional de Resistencia Popular), el movimiento popular que con fuerza e ímpetu luchó en las calles contra el golpe.
Estos acuerdos, promovidos y apoyados por los entonces presidentes de Venezuela y Colombia, Hugo Chávez y Juan Manuel Santos, permitieron la normalización de las relaciones internacionales de Honduras y abrieron paso al desarrollo de elecciones generales en noviembre de 2013, cuyos resultados oficiales favorecieron al candidato oficialista Juan Orlando Hernández, en medio de fuertes protestas del partido Libre y de su candidata Xiomara Castro, esposa del ex presidente Zelaya, por irregularidades en el conteo y transmisión de votos.
El partido Libre se convirtió en el primer partido de oposición, mientras que Hernández asumió el cargo como el presidente de Honduras con el menor respaldo electoral (36.80%) en más de tres décadas de gobiernos constitucionales.
Recordando aquellos días, el ahora diputado y jefe de bancada del partido Libre en el Congreso Nacional, no oculta su convencimiento pleno de que amplios sectores de la política norteamericana participaron activamente en su derrocamiento.
Asimismo, ataca con fuerza lo que considera un ”fracaso total” del presidente Hernández en materia económica, social, de institucionalidad, seguridad y participación ciudadana. “Siguen implementando un modelo que excluye a la mayoría y beneficia a unos pocos, en medio de una creciente militarización del país, la acumulación y control de todos los poderes del Estado y el ataque indiscriminado a la oposición. Sin embargo no pueden gobernar y el país cae en pedazos”, acusó Zelaya.
-Opera Mundi: Han pasado cinco años desde que lo sacaron de su casa y lo montaron a un avión, rumbo a Costa Rica. ¿Qué lectura hace, hoy, de aquellos momentos?
-Manuel Zelaya: El golpe no fue un evento aislado, sino que obedecía a una estrategia conspirativa de la derecha norteamericana para todo el continente. Se habían instalado siete bases militares en Colombia, se preparaba el golpe contra (Rafael) Correa en Ecuador, la política de Washington hacia Venezuela se derechizó más. En este contexto, estas fuerzas reaccionarias se confabularon con malos dirigentes de nuestro país y dieron un golpe de Estado.
El objetivo era claro y hasta lo expresaron claramente. “Venimos a sacar a Chávez de Honduras”, dijeron. Querían frenar los avances que estábamos teniendo y contrarrestar nuestra apertura hacia un modelo que no excluía a la mayoría de la población.
-OM: ¿Cómo está Honduras hoy?
-MZ: Está en muy malas condiciones. Honduras se ha convertido en el país más pobre y más violento de la región, con niveles altísimos de corrupción, con una economía quebrada, una deuda pública y un déficit fiscal insostenibles. Da mucha tristeza ver al mismo presidente Juan Orlando Hernández, que surgió de un fraude electoral, admitir que el país ha caído en recesión económica porque ya no circula el dinero del narcotráfico…
-OM: En estos cinco años, ¿Honduras ha logrado reconstruir el hilo constitucional roto con el golpe?
-MZ: Aún no se ha podido reconstruir la incipiente democracia que teníamos en 2009. La mitad de las personas que dieron el golpe de Estado todavía están entronizadas en el poder. Ni siquiera se ha podido establecer un diálogo para buscar un acuerdo político con un gobierno que sigue empecinado en desconocer y reprimir a la oposición. En estos cinco años, más de 200 militantes y activistas del FNRP y de Libre fueron asesinados.
-OM: ¿Cuál es el análisis que hace del gobierno de Hernández?
-MZ: Es un gobierno que sigue un patrón de conducta impuesto por los organismos internacionales. Impulsa privatizaciones, la venta del territorio y de los recursos naturales del país, con una visión muy equivocada de desarrollo. Además, ha venido promoviendo un régimen militarista que destruye a las autoridades civiles del país y persigue a la oposición, y ha privilegiado un modelo económico excluyente, abandonando la agenda de participación ciudadana y de consulta popular.
Definitivamente, el Partido Nacional ha caído en una trampa, que es la de entregarles todos los beneficios económicos a pequeños sectores que excluyen y explotan al resto de la población. Esto coloca el país en una situación de gran postración, con niveles insostenibles de pobreza, corrupción e inseguridad.

-OM: En su libro “Decisiones difíciles”, la ex secretaria de Estado norteamericana, Hillary Clinton, dedica un entero capítulo a Honduras. De usted dice que es una “caricatura del pasado de la era de los caudillos centroamericanos”.

-MZ: Es su opinión…y creo que ella perdió varias batallas. Perdió la batalla de la democracia y la reconstrucción de la paz en Honduras, no pudo detener la decisión de toda América Latina de readmitir a Cuba en la OEA (Organización de Estados Americanos), y ahora está tratando de manipular los hechos.
Sin embargo, sabemos perfectamente que Estados Unidos tiene grandes poderes políticos, económicos y financieros que maniobran en contra de la voluntad de la mayoría de la población estadounidense. Cuando digo que la derecha norteamericana estuvo apoyando al golpe me refiero precisamente a estos sectores.
-OM: Los Acuerdos de Cartagena permitieron su regreso a Honduras, normalizar las relaciones internacionales y crear el partido Libre para que participara en las elecciones de noviembre pasado. A la luz de los últimos acontecimientos, ¿volvería a firmar esos acuerdos?
-MZ: Cada época es diferente y lo que hicimos en aquel momento y en aquel contexto fue lo más acertado, porque era lo que necesitaba la sociedad hondureña. Hoy necesitamos volver a pensar a la consulta popular, a una Cuarta Urna; que Honduras se abra al mundo para que venga la inversión y la economía despegue.
-OM: El partido Libre surge como brazo político del FNRP, pero lo que se ha visto en los últimos tiempos es una movimiento de resistencia popular desmovilizado y el partido político asumiendo la iniciativa política nacional. Actualmente ¿cómo son las relaciones entre estas dos entidades?
-MZ: El concepto de “resistencia” es una actitud y una conducta y es permanente. Todos estamos en resistencia, oponiéndonos a las formas crueles de explotación y de marginamiento del sistema, contra el estatus quo impuesto por el gobierno nacionalista.
En estos cinco años hubo una metamorfosis del proceso de resistencia y ya nada es igual, todo ha ido modificándose.
Actualmente, el FNRP sigue existiendo pero las organizaciones que lo integran han sido blanco de ataques represivos y sus miembros han sido perseguidos y criminalizados. Eso ha menguado su capacidad de acción. En este sentido, no podemos ver a Libre y al FNRP como un fenómeno separado. Considero que es el mismo proceso y, si hay diferencias, son diferencias normales en un proceso de organización tan dinámico como el que ha venido estructurándose en los últimos años.
-OM: ¿Cuáles son los cambios más urgentes que propone Libre y cómo lograrlos en un Congreso donde el partido es minoría?
-MZ: Necesitamos reconstruir el sistema republicano y democrático de Honduras, porque está destruido. En el país, por ejemplo, no hay un Congreso, sino una asamblea manejada por un partido que prepara la agenda, discute y aprueba lo que quiere. Lo mismo está ocurriendo con los demás poderes del Estado. Queremos que se establezca un debate de verdad y lo que estamos haciendo es hacernos sentir con fuerza, proponiendo todas aquellas temáticas que son urgentes para el país.
En este sentido, es necesario repensar el tema de seguridad, desmilitarizando la sociedad, profesionalizando e impulsando una policía comunitaria, para que la comunidad sea la vigilante del proceso. Es necesario reformar plenamente el aparato judicial para que sea independiente y transparente, así como revisar el modelo económico, los tratados comerciales que Honduras ha ratificado.
También hay que volver a involucrar a la población, reactivando un proyecto social que apunte a la participación ciudadana y a la consulta popular. Todo eso solamente se puede hacer con el consenso, reconociendo, respetando y dialogando con la oposición.
-OM: ¿Qué es lo que queda de aquel 28 de junio de 2009?
-MZ: Indudablemente fue un evento trágico que dejó heridas abiertas y una secuela de muertos y heridos. Al mismo tiempo, representó el inicio de un proceso social que hoy se ha convertido en un proceso institucional de reformas y cambios para nuestro país. Tenemos la esperanza de poder llegar pronto a una sociedad más justa, con más equidad, donde la población no sufra diariamente la violencia, el militarismo y la represión.
Fuente original: http://nicaraguaymasespanol.blogspot.com/2014/06/cinco-anos-despues-del-golpe-honduras.html

 

 

Si la justicia internacional de veras existe, ¿por qué nunca juzga a los poderosos? No van presos los autores de las más feroces carnicerías. ¿Será porque son ellos quienes tienen las llaves de las cárceles?
¿Por qué son intocables las cinco potencias que tienen derecho de veto en Naciones Unidas? ¿Ese derecho tiene origen divino?
¿Velan por la paz los que hacen el negocio de la guerra?
¿Es justo que la paz mundial esté a cargo de las cinco potencias que son las principales productoras de armas?
Sin despreciar a los narcotraficantes, ¿no es éste también un caso de “crimen organizado”?
Pero no demandan castigo contra los amos del mundo los clamores de quienes exigen, en todas partes, la pena de muerte. Faltaba más. Los clamores claman contra los asesinos que usan navajas, no contra los que usan misiles.
Y uno se pregunta: ya que esos justicieros están tan locos de ganas de matar, ¿por qué no exigen la pena de muerte contra la injusticia social?
¿Es justo un mundo que cada minuto destina 3 millones de dólares a los gastos militares, mientras cada minuto mueren 15 niños por hambre o inanición?
¿Enfermedad curable? ¿Contra quién se arma, hasta los dientes, la llamada comunidad internacional? ¿Contra la pobreza o contra los pobres?
¿Por qué los fervorosos de la pena capital no exigen la pena de muerte contra los valores de la sociedad de consumo, que cotidianamente atentan contra la seguridad pública?
¿O acaso no invita al crimen el bombardeo de la publicidad que aturde a millones y millones de jóvenes desempleados, o mal pagados, repitiéndoles noche y día que ser es tener, tener un automóvil, tener zapatos de marca, tener, tener, y quien no tiene, no es?
¿Y por qué no se implanta la pena de muerte contra la muerte? El mundo está organizado al servicio de la muerte. ¿O no fabrica muerte la industria militar, que devora la mayor parte de nuestros recursos y buena parte de nuestras energías?
Los amos del mundo sólo condenan la violencia cuando la ejercen otros. Y este monopolio de la violencia se traduce en un hecho inexplicable para los extraterrestres, y también insoportable para los terrestres que todavía queremos, contra toda evidencia, sobrevivir: los humanos somos los únicos animales especializados en el exterminio mutuo, y hemos desarrollado una tecnología de la destrucción que está aniquilando, de paso, al planeta y a todos sus habitantes.
Esa tecnología se alimenta del miedo. Es el miedo quién fabrica los enemigos que justifican el derroche militar y policial y en tren de implantar la pena de muerte, ¿qué tal si condenamos a muerte al miedo?
¿No sería sano acabar con esta dictadura universal de los asustadores profesionales?
Los sembradores de pánico nos condenan a la soledad, nos prohíben la solidaridad: sálvese quién pueda, aplastaos los unos a los otros, el prójimo es siempre un peligro que acecha , ojo, mucho cuidado, este lo robará, aquel te violará, ese cochecito de bebé esconde una bomba musulmana y si esa mujer te mira, esa vecina de aspecto inocente, es seguro que te contagia la peste porcina.
Eduardo Galeano.

(Resistencia-antiimperialista.org)

En febrero de este año, facebook incluyó en el apartado “masculino o femenino” de su versión norteamericana otras 56 opciones de género para que ningún usuario de cuenta se sintiese excluido. Algunas de estas categorías son: neutro, que describe a personas que no se identifican ni con ser hombre ni mujer; andrógino, que tiene características ambiguas entre lo femenino y masculino; bigénero, alguien que se identifica como mujer y hombre en diferentes momentos; género variante, atribuido a personas que no se comportan de acuerdo a las pautas sociales impuestas para su género; género confundido, quienes aún no definen a qué género pertenecen; no-binario, personas que discrepan con la dicotomía femenino-masculino y ven al género de forma tridimensional, incluyendo a la androginia en el medio. Y nótese que todas estas alternativas se refieren al género, a la identidad, no a la orientación sexual (es decir por quién se siente atracción) tema que agregaría más nomenclatura a las definiciones. Aunque por el momento estas variopintas identidades están disponibles solo para los internautas de Estados Unidos, la firma planea replicar estas opciones en las cuentas de otros países.
“Mientras para muchos este cambio puede no significar nada, para aquellos a quienes afecta implica un grandísimo avance”, declaró el portavoz de la compañía Will Hodges el 14 de febrero, día en que se lanzó esta iniciativa. Que facebook incorpore este cambio se linkea con otros sucesos que han llamado la atención. Uno fue el reconocimiento oficial de la primera persona en el mundo de género neutro. Ocurrió en Australia, en 2010, cuando Norrie May-Welby, de 53 años, declaró no sentirse ni del género femenino, ni del masculino y exigió al gobierno que se le permitiese llenar con una “X” la casilla que indica el género en su documento de identidad. En noviembre de 2013, Alemania se convirtió en el primer país europeo en incorporar tres géneros: M por masculino, F por femenino y X por neutro o indefinido, iniciativa pensada exclusivamente para recién nacidos con sexo ambiguo, también llamados intersexuales.
A lo anterior se suma la declaración que en 2013 posteó Morrissey en True to you, sitio web dedicado al artista: “Soy humasexual. Me siento atraído por los humanos”. Además de generar un neologismo, la sentencia se convirtió al instante en trending topic en twitter, alcanzando millones de retuiteos de personas interesadas en la orientación sexual del cantante quien, en la década de los 80, afirmó públicamente ser asexual –persona que carece de atracción sexual hacia otra persona–, una orientación que ya algunos académicos denominan como la cuarta orientación, junto a heterosexual, homosexual y bisexual.
Internet, semillero de nuevas identidades
Basta con hacer un rastreo por internet para dar con un sinnúmero de foros, chats, blogs y páginas que dan cuenta de nuevas definiciones. “Son categorías que no vienen de la academia, sino de los mismos jóvenes que han encontrado en la redes sociales un lugar de expresión e identificación. No es un fenómeno científico, sino social, tal como los son las tribus urbanas, que dan sentido de pertenencia. Hoy, más que nunca, los jóvenes están preguntándose ‘¿quién soy?’, y en este mundo hiperconectado, es en internet donde se responden esa pregunta”, dice Julio Cezar Dantas, sociólogo experto en Estudios de Género y presidente en Chile de Todo Mejora, fundación mundial dedicada a prevenir el suicidio y el bullying hacia las minorías sexuales.
“Las identidades de género se están abriendo. La gente dice: ‘yo no quepo dentro de lo que es rosado y celeste. No quiero caber, no quiero ser mujer y andar con tacos o no quiero ser hombre y no poder pintarme los labios’”, señala Janet Noseda, sicóloga especialista en género.
“Estos fenómenos están cambiando la forma en que los jóvenes se definen a sí mismos. Es una generación cargada de críticas hacia las normas de la sociedad. Al haber una cantidad enorme de opciones para elegir, cada vez más se cuestionan: ‘¿quién dice que me tengo que identificar con una sola forma de ser?’”, agrega Dantas.
“Estas definiciones no vienen de la academia, sino de los mismos jóvenes que han encontrado en las redes sociales un lugar de expresión e identificación. No es un fenómeno científico, sino social. Hoy, más que nunca, los jóvenes están preguntándose‘¿Quién soy?’ Y es en Internt donde encuentran la respuesta”, dice el sociólogo Julio Cezar Dantas.
Juliana Rodríguez, sicóloga que trabaja como coordinadora del área de salud mental de Todo Mejora atendiendo a jóvenes conflictuados con su definición sexual, asegura que entre los 15 y 19 años son muchos los que no saben bien quiénes son y están ávidos de identificarse con algo. “Necesitan nombrar aquello que creen ser, porque si no lo hacen, es como si no existieran. A la vez, necesitan validarse con otros, buscar a sus pares, para no sentirse raros ni solos. Entonces, una vez que asignan un nombre a sus tendencias y sentimientos, no solo cobran existencia, sino que también pueden empezar a relacionarse con otros y a armar un grupo. Pero es muy difícil formar un grupo sin antes haber establecido el nombre, de ahí la obsesión por buscar una palabra que los defina”. La lista de nuevas categorías de identidad y orientación sexual es larga.
Las redes sociales, como tumblr y, especialmente facebook son un caldo de cultivo permanente para el surgimiento de nuevas tipologías. Por ejemplo, entre las nuevas orientaciones sexuales (quién me gusta) hay términos como omnisexual, heterocurioso o pansexual. También están los asexuales, los demisexuales y los grisexuales. Y, cuando se categoriza según el comportamiento sexual, pueden aparecer categorías híbridas, que incoporan elementos ajenos a sexo y género, como los sexetarianos, en cuyos foros se lee que son veganos que tienen relaciones sexuales únicamente con veganos, porque darle un beso a alguien que coma carne implicaría el traspaso de sustancias de origen animal en los fluidos corporales.
“No son grupos formales, sino que de manera espontánea se configuran en la red hasta congregar a miembros que se van identificando con un concepto, en la mayoría neologismos, ideados por ellos mismos y que en Chile aún no existen como comunidad formal”, explica el sociólogo Julio Cezar Dantas.
Este reporteo corroboró que en Chile pocos profesionales saben del tema. La calle ha pillado a la academia. “Muchas veces, son mis alumnos quienes me actualizan sobre lo nuevo que va apareciendo. Es tan vertiginoso que cada día hay más y más definiciones”, dice Talía Flores, matrona y profesora del curso electivo Diversidad y Sexualidad para estudiantes de la Facultad de Medicina de la Universidad de Chile. Y agrega: “Es un fenómeno que aún no es objeto de estudio pero, como los mismos jóvenes están exigiendo visibilidad, de seguro llegará a serlo”, puntualiza.
Ampliando la sigla
De la clásica nomenclatura LGBT (lesbianas, gays, bisexuales, transexuales) han surgido nuevas comunidades que no se sienten representadas y exigen una sigla más amplia e inclusiva. El artículo Generation LGBTQIA publicado en abril de 2013 en The New York Times da cuenta del fenómeno, en el que agrupaciones de jóvenes de la diversidad sexual, provenientes de diferentes universidades, proponen una nueva sigla: LGBTQIA, siendo la “I” de intersexual, persona de sexo ambiguo; la “A” por asexual, quienes carecen de atracción sexual y la “Q” representante de “questioning”, por confundido o por “queer”, término acuñado en los 90 por activistas gay que lo resignificaron desde su anterior calificación peyorativa (literalmente, queer significa “raro”, “maricón”, “torcido”) y que, además, dio origen a una corriente filosófica: la Queer theory, que sostiene que no hay diferencias de género ni sexualidad entre los humanos, todos somos personas y punto.
Esta nueva sigla ha ido ganando espacio en las redes sociales. En 2001 se fundó AVEN (Asexual Visibility and Education Network), comunidad asexual reunida en el sitio http://www.asexuality.org, que hoy reúne a más de 50 mil miembros de 16 países. En Chile, un tímido grupo de facebook, Asexuales Chile, creado a principios de 2013, cuenta con 164 miembros, linkeado a AVEN, donde se ayudan y comparten experiencias online.
En conclusión, a la sigla LGBTQIA, a la cual últimamente se le ha añadido una “P”, por pansexual o por poliamoroso, puede seguir abultándose a esta sopa de letras, en tanto emerjan nuevos grupos que se definan de una manera distinta.“Todo esto es un esfuerzo destinado a organizar la realidad porque necesitamos entenderla”, dice Talía Flores, y Francisco Pérez Deney, sicólogo, coach y terapeuta sexual, comenta: “Tal vez solo dejemos de clasificar cuando llegue el momento en que si llega un hombre vestido de mujer a arreglarte el computador, lo único que realmente te importe es que haga bien su trabajo”.
Demisexual
Personas sin deseo sexual pero que pueden llegar a sentirlo cuando establecen un fuerte vínculo emocional. Los hay homosexuales, heterosexuales y bisexuales.
Camila Tudela, 22 años, estudiante de Geografía.

¿Cómo vives la demisexualidad?
Puedo encontrar guapo o guapa a alguien, pero más allá de eso no siento nada. Tengo que tener un fuerte vínculo afectivo para sentir atracción sexual.
¿Cómo notaste que eso te pasaba?
Cuando chica estaba en un colegio de puras niñas. Había dos grupos: el de las compañeras a quienes se les revolucionaban las hormonas con los niños y el de las compañeras a quienes les pasaba lo mismo, pero con las niñas. Y a mí no me pasaba nada con nadie. Viví cuestionándome, pensando que tenía un problema. Jamás fui a una fiesta para darle besos a un desconocido, esa idea me da asco.
¿Cómo llegaste a definirte como demisexual?
Me puse a buscar en internet. Necesitaba aceptarme y para eso requería salir de la duda de quién soy y por qué me pasa esto. En esa búsqueda di con el término “asexual”, que era lo más cercano a lo que me pasaba. Pero luego sentí una fuerte atracción por una súper amiga. Entonces pensé que podía ser bisexual o lesbiana. Después tuve relaciones amorosas con hombres, pero jamás sentí una pulsión sexual. No fue sino hasta cuando conocí a quien hoy es mi pololo, que supe que yo era demisexual: no sentía deseos por nadie, pero con él fue distinto. Primero, nos hicimos muy amigos, establecimos una relación muy afectiva e intelectual. Recién ahí pude sentir deseo.
¿Ser demisexual es una definición permanente o crees que cambie?
Yo soy así. La diferencia es que ahora le puse nombre, y que sé que hay otras personas como yo en el mundo. Descubrirlo me hace sentir tranquila porque me siento normal. Antes me preguntaba por qué no podía ser normal, por qué todo el mundo sentía deseo sexual y yo no, y luego de encontrar este concepto que me define, pienso que, claro, soy normal: lloro, río y me enamoro. Igual que cualquier otra persona.

Andrógino

Usan vestimentas que los sitúan en una zona gris y, a primera vista, cuesta distinguir si son hombres o mujeres. La categoría dice relación con la expresión de la identidad de género, no con la orientación sexual. Hay andróginos hétero, bi y homosexuales.
Axel Soto, 22 años, estilista y maquillador. Bruno Romero, 18 años, asistente de peluquería.

¿Por qué se consideran andróginos?
Axel: Es natural para mí ser femenino y masculino a la vez.
Bruno: Este soy yo y me siento cómodo así desde los 15 años, cuando me empecé a vestir de esta forma.
¿Qué es lo que más les preguntan las personas cuando los ven por la calle?
Axel: ¿Quieres ser mujer? Y la respuesta siempre es que ¡no! Cuando voy a fiestas voy al baño de hombres
y me miran con cara de “¿qué haces acá?”, pero bueno, ¡si soy hombre!
Bruno: Con Axel somos la dupla andrógina de Santiago: salimos con tacos y maquillaje, pero jamás queremos ponernos una peluca de pelo largo u operarnos para ponernos pechos o cambiar de sexo. La diferencia con los transexuales es que ellos se sienten del género opuesto al del cuerpo en que nacieron, y por eso quieren operarse. No es nuestro caso: nosotros somos hombres, porque nos sentimos de ese género; somos gay, porque nos atraen los de nuestro mismo sexo, y somos andróginos porque nos gusta expresar nuestra identidad de manera ambigua.
¿Qué rasgos andróginos tienen?
Axel: Mis piernas y tengo modismos súper femeninos. Desde chico he sido así, no estoy fingiendo.
Bruno: Los rasgos de mi cara. Me encanta mostrar que soy hombre pero con rasgos femeninos, como lo hace el modelo yugoslavo andrógino Andrej Pejić, ícono de Jean Paul Gaultier.
¿En qué etapa de sus vidas se han sentido más cómodos con su imagen?
Axel: La más incómoda fue cuando fingía ser masculino. Y, ahora, que es cuando más cómodo me siento, paradójicamente es cuando más la gente me mira, como preguntándose: “¿es hombre o mujer”.
Bruno: Ahora. La gente considera que uno es provocador, pero no es mi intención. Todas las mañanas me maquillo y elijo mi ropa, sintiéndome yo, feliz. Si alguien lo toma mal, es su problema, no el mío.

Pansexual

Los pansexuales son personas que se sienten atraídas por cualquier persona, independientemente de su sexo, orientación sexual y género.
Paulina Montoya, 22 años, estudiante de Obstetricia.

¿Por quiénes has sentido atracción?
Por heterosexuales y homosexuales hombres y mujeres. Si conociera un andrógino yo sé que me encantaría, porque siempre busco hombres más delicados que yo. No he conocido aún ningún transexual ni transformista, pero no estoy cerrada a la idea.
¿Ser pansexual significa que te sirven todas las micros?
Significa que potencialmente podría gustarme cualquier persona, sin importar cómo se vea por fuera. Esto no quiere decir que me guste todo el mundo ni que me agarre a todo el mundo. Pensar que un pansexual es promiscuo es ignorancia, es tan retrógado como decir que todos los hombres gay tienen sida.
¿Qué es lo que más le cuesta al resto entender de la pansexualidad?
Que uno sea capaz de sentir atracción sexual por la mente, el alma, el corazón de una persona independientemente de sus características físicas y de cuáles sean sus órganos genitales.
¿Conoces a otras personas que se definan como tú?
Creo que todos somos pansexuales y, si no existieran las convenciones sociales de asociar el rosado y las muñecas con las mujeres, y el azul y los autos con los hombres, seríamos una mezcla y cada persona estaría con la o las personas con las que realmente quisiera estar sin necesidad de estar definiendo y aclarando hacia quién se sienten atraídos.

Poliamoros

Un poliamoroso considera como parte de su identidad enamorarse al mismo tiempo de más de una persona y que, por lo tanto, puede establecer relaciones simultáneas consensuadas.
Sebastián Sotomayor, 26 años, cantautor de la banda Me llamo Sebastián.

¿Cómo se vive el poliamor?
Mi volada no es tener relaciones con todos, es mucho más ambiciosa: se trata de estar abierto a generar afectos profundos con más de una persona simultáneamente. O sea, si conozco a alguien que me gusta, entonces genero afectos con esa persona y amplío mi red de afectos, independientemente de que ya tenga una relación con alguien más. Eso es el poliamor: tener una red de apoyo de gente que amas y que te ama.
¿Es lo mismo que la poligamia o que tener una relación abierta?
Es súper distinto. La poligamia –generalmente dada por motivos culturales y religiosos– indica que una persona puede tener múltiples parejas, más por motivos sociales y económicos que afectivos. Por otro lado, una relación abierta indica que tu pareja sigue siendo el centro de todo y que uno puede involucrarse sexualmente con quien quiera sin establecer lazos afectivos, mientras no te enamores y mantengas a tu pareja como protagonista. El poliamor, en cambio, abre una red de afectos simultáneos, que no jerarquizan el amor.
¿Qué es lo más complicado de ser poliamoroso?
Que uno tenga que sentirse culpable porque te gusta más de una persona si estás en una relación, cuando es algo súper natural que de repente te gusten dos o tres personas a la vez. Que todo el afecto se mida a través de la posesión como “tú eres mi pololo y tienes que estar únicamente conmigo”, me parece raro.
¿Qué sería una infidelidad para ti?
La gracia del poliamor es la honestidad; es decir, tu pareja o tus parejas deben también estar de acuerdo. Si escondes o mientes, eso es infidelidad. Con mi pareja, que es hombre, hemos tenido otros pololos de manera simultánea, pero no somos infieles porque no nos mentimos. Cuando eres poliamoroso aprendes a soltar. Es decir, si tu pareja te deja por otro, hay que entender que no lo hace por hacerte daño, sino porque así es la vida. Eso de “voy a luchar por el amor de él” me parece triste. ¿Cómo es que uno va a estar peleando para que te quieran?

Queer

Consideran que definirse hombre, mujer o transexual o establecer un tipo de atracción sexual determinada (héterosexual, homosexual, bisexual), son reducciones culturales. Para ellos todas las opciones son posibles en cada ser humano.
Rodrigo Cornejo, 24 años, Periodista.

¿Cómo llegaste a identificarte con la teoría queer?
Fue un proceso largo. Al asumirme gay y vivir el bullying en el colegio y el miedo de contarle a mi familia, pensé que la universidad iba a ser una segunda oportunidad para ser yo sin limitaciones. Estudié un año de Derecho en la Universidad Católica y, estando allí, me metí a Misiones y me relacioné con mucha gente del mundo católico. Tanto, que incluso pensé en ser seminarista. Pero finalmente conté que era gay y la reacción de algunos de ellos fue: “Estás llamado a la castidad, tienes que tener fuerza, esta es la cruz que tienes que cargar, puedes cambiar”. Ahí me di cuenta que nada ni nadie podría decirme quién ni cómo ser.
¿Por qué te identificas con lo queer?
Porque el ser humano es demasiado complejo como para encasillarlo en una etiqueta estática. Lo queer implica una posición política: los derechos son para las personas y no para una comunidad determinada. No se puede pelear por los derechos de las mujeres, de los gay, de las lesbianas o de los trans. No importa si eres una mujer vestida de hombre, transgénero, lesbiana, gay o lo que sea. Por ejemplo, la discusión no debiera ser sobre el matrimonio homosexual, sino sobre el matrimonio entre cualquier persona. A mí no me gusta encasillarme. Lo queer no distingue entre sexo, expresión de género ni orientación sexual. Identificarse con lo queer es decir que uno, ante todo, es persona.
¿No crees que identificarse con la teoría queer igual es etiquetarse?
En esta sociedad heteronormativa se necesita nombrar las cosas para que existan y darles visibilidad. Pero cuando la gente me pregunta quién soy, yo digo que soy Rodrigo y con eso basta: soy periodista, tengo expresiones masculinas y femeninas, me gusta grabar videos de lipsing (playback) y nunca he descartado enamorarme de un hombre, mujer o una persona trans. Dar por superadas las distinciones de género es, por ejemplo, preguntarse: ¿por qué alguien tiene que salir del clóset?, ¿por qué hay que salir de algún lugar? A los héteros nadie les pregunta si son héteros porque, en realidad, ¿de qué te sirve saberlo?

Sin etiqueta

Existe un número de personas que no se sienten identificadas con ninguna etiqueta. Más bien, extraen lo que más las representa de cada una para definirse.
Catalina Cruz, 22 años, estudiante de Licenciatura en Artes Plásticas.

¿Cómo te identificas?
Tal vez aún nadie ha inventado el concepto con el que realmente me sienta representada. Yo tengo muy claro quién soy y quién me gusta. Simplemente, no me llama la atención tener una relación amorosa basada en el sexo. No siento ese interés, así es que pienso que puedo ser asexual. Tal vez lo sea, pero no del todo. Tampoco me gusta estar en una relación amorosa, me da flojera.
¿Crees que es malo no tener interés sexual?
Para nada. Yo estoy muy segura y feliz de cómo soy. Los jóvenes de mi edad buscan parejas solo por el sexo. A mí eso no me interesa. Creo que igual hay una obsesión con eso de tener sexo. Yo me siento completamente feliz como soy.
Si tuvieras que clasificarte, ¿cómo lo harías?
Odio las etiquetas. Por mi orientación sexual, me gustan las personas, independiente si son hombres o mujeres. Sería algo así como una pansexual-pasiva porque no me gusta el contacto sexual.
Si te enamoraras de alguien, ¿cómo sería esa relación?
Lo que me gustaría es un partner, un compañero o compañera con quien compartir mis pensamientos, mis ideas. Mi búsqueda no va por el placer sexual. Para mí hay maneras mucho más lindas de hacer el amor: salir a caminar o conversar toda una tarde me hacen inmensamente feliz. Y para eso tengo a mis amigos, con quienes suplo esa necesidad de compartir con otros y el contacto físico porque yo soy muy de piel y cariñosa, siempre nos andamos abrazando. Entonces, no sabría cuál sería la diferencia entre mis buenos amigos que ya tengo y tener una pareja.
(Paula.cl)

Un número creciente de personas estadounidenses estan siendo atrapadas en redadas policiales como parte de una tendencia hacia la paramilitarización en este país, advirtió una organización de derechos civiles. Cada vez con mas frecuencia el componente de edad de los arrestadoss está comprendido entre la niñez y adolescencia.
La Policía estadounidense ha terminado convirtiendose en peligrosa e innecesariamente militarizada, según puso de relieve una declaración de la Unión Estadounidense por las Libertades Civiles (ACLU) al dar a conocer los resultados de su encuesta sobre el uso de equipos de Swat – fuerzas especiales – por agentes públicos en todo el país.
Las conclusiones del sondeo sondeo indicaron que la institución policial está importando cada vez más métodos y estrategias utilizados por el ejército de Estados Unidos, lo cual establece "una paradoja sorprendente y preocupante".
Señaló ACLU que mientras el gobierno de Barack Obama completa su retirada de Afganistán y el Pentágono concluye una guerra que dura más de una década, las tácticas de la zona bélica "están proliferando tranquilamente en casa".
Los resultados de la encuesta, recogidos en el informe War comes home (Guerra en casa), evalúa al menos 818 incidentes en los que estuvo involucrado Swat llevados a cabo por más de 20 agencias de la ley en 11 estados entre julio de 2010 y octubre pasado.
Se han documentado casos de daños a la propiedad en viviendas y en el peor de las situaciones se registran muertos y heridos por la actuación de los equipos policiales "que implementan las técnicas del campo de batalla", comentó el reporte.
La búsqueda encontró siete casos en los que los civiles perdieron la vida, en tanto otros 46 fueron heridos.
Las fuerzas de seguridad utilizan cada vez más los escuadrones paramilitares para allanar casas en busca de drogas, pero los barrios no son zonas de guerra y nuestros oficiales de policía no deberían tratarnos como enemigos en tiempo de guerra, subrayó ACLU.
Los equipos Swat surgieron a finales de 1960 en el departamento de policía de Los Angeles con el objetivo de apoyar a los agentes en situaciones peligrosas tales como motines o toma de rehenes.
(Canarias Semanal)

En una estrategia que pareciera querer evitar peleas legales con los Estados, la aplicación Google Maps hace una distinción en la manera en como se muestran las fronteras de varios países, incluido Venezuela.
Puede que Google esté en pie de lucha contra la vigilancia del gobierno, pero en Google Maps "huye" de los conflictos.
La compañía muestra las fronteras de 32 estados de manera diferente a los otros 162 miembros de las Naciones Unidas. Muchos de estos países han tenido durante mucho tiempo las fronteras disputadas o se enfrentan actualmente a conflictos militares.
Google Maps personaliza en muchas formas en función de la ubicación de los usuarios, teniendo que adherirse a leyes locales, regulaciones y preferencias. Pero la función de geo-destacado, que pone un borde alrededor de las áreas buscadas, no se ve afectado por la ubicación de una persona. Por ejemplo, con una búsqueda de "Colombia" en Google Maps se obtiene lo siguiente:


El nombre del país y su frontera se vuelve rojo, resaltándolo.
Sin embargo, alguien que busca "Sudán" verá esto:

No hay destaque gráfico que no sea de la marca del pin Google.
Otras búsquedas producen incluso menos detalles. El software de Google responde a una búsqueda de "India" sólo por centrar el mapa en el sub-continente y ajustar el nivel de zoom para ajustar la nación en la pantalla.
India es especialmente sensible acerca de la representación de sus fronteras. En diciembre de 2005 y más tarde, en noviembre de 2013, el país amonestó a Google por mostrar ocupada por el Pakistán de Cachemira como parte de Pakistán en varios productos de Google. Un informe reciente del Departamento de Defensa de EE.UU. hizo la misma elección cartográfica, capturando la atención de los medios de comunicación indios.
En un correo electrónico que envió la agencia Quartz a una portavoz de Google respondieron que la compañía está "comprometido a proporcionar a nuestros usuarios la más rica, más actual versión de los mapas posible", y que utiliza varios recursos para decidir cómo representar las áreas políticas.
En el caso de Venezuela, el resultado es aún más particular, la búsqueda arrojará una vista del mapa general donde se destaca el área de Venezuela con una estrella amarrilla, a diferencia de otros países con disputa fronteriza, no se muestra un acercamiento a la región ni nada parecido.


Esta es la lista completa de los países que no se destacan en Google Maps, según un análisis realizado por la Agencia Quartz:
Albania
Bhutan
China
Chipre
Corea del Norte
Egipto
Georgia
India
Israel
Japón
Kenia
Malawi
Mauritania
Mauricio
Montenegro
Marruecos
Nauru
Pakistán
Palestina
Filipinas
Corea del Sur
Rusia
Serbia
Sudán del Sur
Sudán
Siria
Macedonia
Ucrania
Tanzania
Vanuatu
Venezuela
Vietnam
Con información de la Agencia Quartz.
Imagen: Quartz / Google Maps
(ConcienciaTV)

 

 

Es lo que afirma el investigador francés G-E Séralini en un estudio publicado en la revista Food and Chemical Toxicology (FChT). En un volar, la noticia se regó por todos los principales periódicos del mundo, para felicidad y regocijo de los enemigos de los Organismos Modificados Genéticamente (OMG) o transgénicos.

Los (OMG) resultan de la adición en el laboratorio, mediante manipulación genética, de genes que les confieren características nuevas y provechosas, como la resistencia a las plagas ­ o menor necesidad de fertilizantes –en el caso de las plantas; en los animales puede significar mayor cantidad de nutrientes, fabricación de insulina a menor costo o autocontrol de parásitos (ver entradas correspondientes en este espacio).
Un injerto en una planta es un transgénico doméstico, muestra cotidiana de lo que han venido haciendo los hombres desde hace decenas de miles de años para domesticar y poner a su servicio plantas y animales. La diferencia con los transgénicos es que se hacen en los laboratorios y a una velocidad y precisión considerablemente más altas. Nada diferente a lo que se hacía al inicio de la agricultura sólo que la eficacia y el rendimiento, gracias al desarrollo científico, son mucho mayores. Además los controles y escrutinios a los que están sometidos los OMG los vuelven más seguros para el consumo animal y humano.

Séralini y sus colaboradores en la universidad de Caen, presentaron los resultados obtenidos en un estudio de dos años con ratas de laboratorio, alimentadas con maíz transgénico, modificado para resistir a las plagas. La conclusión fundamental fue que los animales alimentados con los transgénicos sufrieron una proliferación de tumores mucho más alta que la de ratones alimentados con maíz sin la modificación genética. Para ilustrar los resultados, los autores incluyen fotografías de los animales infestados de cáncer, con un sensacionalismo innecesario pues muestran los tumores, muchos de ellos enormes, a cambio de presentar tablas o la patología de cada cáncer, como lo hacen los artículos serios. Véalo usted mismo: http://www.sciencedirect.com/science/article/pii/S0278691512005637

Lo que siguió fue una polémica enorme entre los que declararon su asombro por los resultados y quienes los acogieron como una muestra indudable de que los OMG son dañinos para quien los consume, en este caso las ratas del laboratorio. Como es lo usual, los resultados son extrapolables a posibles efectos cancerígenos en los humanos que consumen los OMG. Se dijo que la investigación de Séralini era el milímetro que faltaba para cerrar el ataúd de los transgénicos.
Los científicos del área exigieron de inmediato conocer más sobre el trabajo de Séralini. No fue posible pues el investigador puso una muralla de resistencia. Ya había actuado de forma irregular pues no había permitido que los periodistas tuvieran acceso al artículo antes de que la noticia se diera a conocer al público. Además, por los mismos días, Séralini lanzaba dos libros y un documental.

Una noticia de este calibre, que “demuestra” el peligro de los OMG, que ya están en la agricultura y la industria agropecuaria por más de 25 años sin que nunca se haya demostrado, en cientos de trabajos de científicos en todo el mundo, ningún efecto nocivo o adverso, puso en alerta a la Unión Europea (UE) que comisionó una revisión del artículo de Séralini.
El equipo encargado de la revisión del artículo estuvo formado por científicos dedicados a evaluar la precisión en la bioestadística, el diseño experimental, la toxicología en mamíferos, la biotecnología, la seguridad de pesticidas y la carcinogénesis en los resultados presentados por Séralini.
Pronto fueron evidentes las patas cojas.

La cepa de ratas utilizadas en el estudio es una que tiene una tendencia muy alta a desarrollar tumores y cáncer de manera espontánea y que además, tiene una vida más corta que otros animales de laboratorio: menos de dos años. Lo ha leído usted bien: un experimento de dos años con animales que viven hasta los 18 meses y que, coman lo que coman desarrollan cáncer en muchas partes del cuerpo. Esto en ciencia se llama experimento sesgado.

En todos los estudios de este tipo debe existir un grupo control, es decir un número de ratas que no son alimentadas con el maíz modificado. Lo establecido es un número diez veces más alto que el que usó Séralini.
Cuando los resultados de la comisión de la UE fueron divulgados, descalificando el trabajo de Séralini por no cumplir con los requerimentos necesarios para sacar semejantes conclusiones, un grupo de más de 24 investigadores de altísimo nivel, envió una carta a la revista FChT exigiendo retirar el artículo. Hasta hoy no han tenido respuesta.

¿Cuál es el empeño de Séralini en demostrar lo indemostrable? –tan difícil es de demostrar que tuvo que manipular el diseño y de ahí, los resultados que esperaba obtener aparecieron, ¿por qué su cruzada contra los OMG? Es una pregunta difícil pero que puede contestarse con una respuesta sencilla: existe un temor enorme a cualquier manipulación de los seres vivos en los laboratorios, temor que una vez instalado se convierte en fanatismo y que entra a reforzar la existencia de supuestos peligros y, que así se demuestre que no existen, es ya muy difícil eliminar de la cabeza de las personas. Séralini es un científico en apariencia, su idea preconcebida lo ata a sus prejuicios y lo vuelve un fanático.
Tal vez quien mejor y de manera más elegante resuma las consecuencias de este cuento que hemos contado sea el fabuloso Richard Dawkins.
“La razón ha construido el mundo moderno. Es algo grandioso y sin embargo tan frágil que puede ser corroído por cualquier irracionalidad, no dañina en apariencia. Debemos por lo mismo, poner siempre por delante la evidencia verificable. De otra manera estaremos a la merced  de quienes quieren oscurecer la verdad”.

Los transgénicos son organismos vivos genéticamente modificados (OGM). Así, durante los últimos años, algunas empresas han desarrollado distintas variedades de semillas que, en laboratorio, han sido diseñadas bajo el pretexto de "asegurar alimento para el mundo". Irónicamente, dichos alimentos han demostrado tener efectos negativos en la salud de los consumidores. A pesar de esto, dichos productos se encuentran ya en prácticamente todos los alimentos procesados que se puedan encontrar en el mercado: alimento para bebés, confituras, aceite, pan, frituras, entre muchos otros. Adicionalmente, las empresas bio tecnológicas encargadas de crear los OGM, crean un aparato legal verdaderamente destructivo en el ámbito social en cada país donde se promueven. En México por ejemplo, antes de su liberación al campo, se creó una ley de semillas que prohíbe el intercambio de granos entre campesinos, hábito sumamente arraigado en las áreas rurales. Así, los campesinos que siguen la tradición, se convierten en criminales ante el gobierno. Los posibles daños medio ambientales de este tipo de organismos tampoco pasan desapercibidos.

En el país, el maíz es nuestro principal sustento. De él obtenemos la mayor parte de nuestro alimento. Gracias a él, nuestros pueblos indígenas pudieron desarrollarse, establecerse y hacer ciudades. Fue por él que inventaron calendarios que les ayudaran a medir el tiempo con relación a la siembra y a la cosecha. La relación que en México se ha desarrollado con el grano a través de más de 7000 años de interacción es casi simbiótica. El pueblo mexicano no existiría sin el maíz, y el maíz no existiría (literalmente) sin la mano del campesino mexicano que selecciona la mazorca, la deshoja y desgrana, para posteriormente sembrarla. Los transgénicos no hacen más que contaminar todo este legado cultural que nos ha sido heredado.

¿Transgénicos? No, gracias es un evento en donde los consumidores solicitamos un etiquetado en los alimento que nos permita decidir si queremos OGM en nuestros alimento, o no. Así mismo, los campesinos y ambientalistas solicitamos que se rechace la experimentación del maíz transgénico en nuestro país, que es centro de origen del grano. En México, no queremos transgénicos.

Si estás leyendo esto, infórmate. Asiste a nuestros próximos eventos y obtén más información. Así mismo, puedes consultar los videos incluídos en este sitio, o bien visitar las páginas electrónicas de las diversas organizaciones participantes.

Cómo saber si tus alimentos contienen transgénicos

Para saber qué puede haber en tu comida, es preciso leer las etiquetas de los alimentos industrializados. Si los productos contienen alguno de los siguientes ingredientes, es altamente probable que contengan transgénicos:

Soya: en forma de harina, proteína, aceites y grasas (a menudo se "esconden" detrás del concepto de aceites o grasas vegetales), emulgentes (lecitina-E322), mono y diglicéridos de ácidos grasos (E471) y ácidos grasos. La mayor parte de la soya que se encuentra en el mercado (excepto la certificada como orgánica) es transgénica.

Maíz: en forma de harina, almidón, aceite, sémola, glucosa, jarabe de glucosa, fructosa, dextrosa, maltodextrina, isomaltosa, sorbitol (E420), caramelo (E150). Estos insumos están hechos con variedades de maíz amarillo, procedentes de EUA, donde los cultivos de maíz son transgénicos o se han contaminado con transgenes.

Algodón: en forma de aceite proveniente de semillas.

Canola: en forma de aceite.

Estos ingredientes o sus derivados son usados en dos de cada tres productos a la venta en los supermercados, tales como panes, alimentos infantiles, cervezas, dulces, caramelos, chicles, refrescos, embutidos, botanas, bebidas, leche en polvo, chocolate en polvo, confitería, margarinas, alimentos preparados, jugos, mermeladas y alimentos para animales, entre muchos otros.

Es importante aclarar que no todos los productos que usan estos ingredientes son transgénicos, por lo que es importante distinguir entre las compañías que tienen una política clara para NO usar estos ingredientes transgénicos y las compañías que no están dispuestas a brindar información sobre su uso o comprometerse a NO usarlos; para lo cual la Guía de transgénicos y consumo responsable de Greenpeace es una útil herramienta.

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