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La educación que tenemos roba a los jóvenes la conciencia, el tiempo y la vida

claudio-naranjo

Cuando uno escucha a este psiquiatra chileno de 75 años da la sensación de estar frente al Jean-Jacques Rousseau de nuestro tiempo.

Cuenta que estaba bastante dormido hasta que en los años 60 se fue a vivir a EE.UU., allí fue discípulo de Fritz Perls, uno de los grandes terapeutas del siglo XX y formó parte del equipo del Instituto Esalen en California. Allí tuvo grandes experiencias en el mundo terapéutico y en el mundo espiritual. Contactó con el sufismo y se convirtió en uno de los introductores de Eneagrama en occidente. También bebió del budismo tibetano y el zen.

Claudio Naranjo ha dedicado su vida a la investigación y a la docencia en Universidades como Hardvard y Berkeley. Ha fundado el programa SAT, una integración de la terapia Gestalt, el Eneagrama y la Meditación para enriquecer la formación de profesores. En este momento está lanzando un aviso muy contundente: o cambiamos la educación o este mundo se va a pique.

-Dices que para cambiar el mundo hay que cambiar la educación ¿cuál es la problemática de la educación y cuál es tu propuesta?

-La problemática en la educación no es de ninguna manera la que a los educadores les parece que es. Creen que los estudiantes ya no quieren lo que se les ofrece. A la gente se le quiere forzar a una educación irrelevante y se defiende con trastornos de la atención, con desmotivación. Yo pienso que la educación no está al servicio de la evolución humana sino de la producción o más bien de la socialización. Esta educación sirve para domesticar a la gente de generación en generación para que sigan siendo unos corderitos manipulables por los medios de comunicación. Esto es socialmente un gran daño. Se quiere usar la educación como una manera de meter en la cabeza de la gente una manera de ver las cosas que le conviene al sistema, a la burocracia. Nuestra mayor necesidad es la de una educación para evolucionar, para que la gente sea lo que podría ser.

La crisis de la educación no es una crisis más entre las muchas crisis que tenemos, sino que la educación está en el centro del problema. El mundo está en una crisis profunda porque no tenemos una educación para la conciencia. Tenemos una educación que en cierto modo le está robando a la gente su conciencia, su tiempo y su vida.

El modelo de desarrollo económico de hoy ha eclipsado el desarrollo de la persona.

-¿Cómo sería una educación para que seamos seres completos?

-La educación enseña a la gente a pasar exámenes, no a pensar por si misma. En un examen no se mide la comprensión, se mide la capacidad de repetir. ¡Es ridículo, se pierde una cantidad tan grande de energía! En lugar de una educación para la información, se necesitaría una educación que se ocupe del aspecto emocional y una educación de la mente profunda. A mi me parece que estamos presos entre una alternativa idiota, que es la educación laica y una educación autoritaria que es la educación religiosa tradicional. Está bien separar Estado e Iglesia pero, por ejemplo en España, han echado por la borda el espíritu como si religión y espíritu fueran la misma cosa. Necesitamos que la educación atienda también a la mente profunda.

-¿Cuándo hablas de espiritualidad y de mente profunda a qué te refieres exactamente?

-Tiene que ver con la conciencia misma. Tiene que ver con aquella parte de la mente de la que depende el sentido de la vida. Se está educando a la gente sin ese sentido. Tampoco es la educación de valores porque la educación de valores es demasiado retórica e intelectual. Los valores deberían ser cultivados a través de un proceso de transformación de la persona y esta transformación está muy lejos de la educación actual.

La educación también tiene que incluir un aspecto terapéutico. Desarrollarse como persona no se puede separar del crecimiento emocional. Los jóvenes están muy dañados afectiva y emocionalmente por el hecho de que el mercado laboral se traga a los padres y ya no tienen disponibilidad para los hijos. Hay mucha carencia amorosa y muchos desequilibrios en los niños. No puede aprender intelectualmente una persona que está dañada emocionalmente.

Lo terapéutico tiene mucho que ver con devolverle a la persona la libertad, la espontaneidad y la capacidad de conocer sus propios deseos. El mundo civilizado es un mundo domesticado y la enseñanza y la crianza son instrumentos de esa domesticación. Tenemos una civilización enferma, los artistas se dieron cuenta hace mucho tiempo y ahora cada vez más los pensadores.

-A la educación parece solo interesarle desarrollar la parte racional de la gente ¿Qué otras cosas podrían desarrollarse?

-Yo pongo énfasis en que somos seres con tres cerebros: tenemos cabeza (cerebro intelectual), corazón (cerebro emocional) y tripas (cerebro visceral o instintivo). La civilización está íntimamente ligada por la toma de poder por el cerebro racional. Con el momento en que los hombres predominaron en el dominio político, unos 6000 años atrás, se instaura esto que llamamos civilización. Y no es solamente el dominio masculino ni el dominio de la razón sino también de la razón instrumental y práctica, que se asocia con la tecnología; es este predominio de la razón instrumental sobre el afecto y sobre la sabiduría instintiva lo que nos tiene tan empobrecidos. La plenitud la puede vivir sólo una persona que tiene sus tres cerebros en orden y coordinados. Desde mi punto de vista necesitamos una educación para seres tri-cerebrados. Una educación que se podría llamar holística o integral. Si vamos a educar a toda la persona, hemos de tener en cuenta que la persona no es solo razón.

Al sistema le conviene que uno no esté tanto en contacto consigo mismo ni que piense por sí mismo. Por mucho que se levante la bandera de la democracia, se le tiene mucho miedo a que la gente tenga voz y tenga conciencia.
La clase política no está dispuesta a apostar por la educación.

-La educación nos sumerge en un mar de conceptos que nos separan de la realidad y nos aprisiona en nuestra propia mente ¿Cómo se puede salir de esa prisión?

-Es una gran pregunta y es una pregunta necesaria en el mundo educacional. La idea de que lo conceptual sea una prisión requiere una cierta experiencia de que la vida es más que eso. Para uno que ya tiene el interés en salir de la prisión de lo intelectual, es muy importante la disciplina de detener la mente, la disciplina del silencio, como se practica en todas las tradiciones espirituales: cristianismo, budismo, yoga, chamanismo… Parar los diálogos internos en todas las tradiciones de desarrollo humano ha sido visto como algo muy importante. La persona necesita alimentarse de otra cosa que conceptos. La educación quiere encerrar a la persona en un lugar donde se la somete a una educación conceptual forzada, como si no hubiera otra cosa en la vida. Es muy importante, por ejemplo, la belleza. La capacidad de reverencia, de asombro, de veneración, de devoción. No tiene que ver necesariamente con una religión o con un sistema de creencias. Es una parte importante de la vida interior que se está perdiendo de la misma manera en que se están perdiendo los espacios bellos de la superficie de la Tierra, a medida que se construye y se urbaniza.

-Precisamente quería preguntarte tu opinión sobre la crisis ecológica que vivimos.

-Es una crisis muy evidente, es la amenaza más tangible de todas. Se puede prever fácilmente que con el calentamiento de la Tierra, con el envenenamiento de los océanos y otros desastres que están pasando, no vamos a poder sobrevivir tantas personas como las que somos ahora.

Estamos viviendo gracias al petróleo y consumimos más recursos de los que la tierra produce. Es una cuenta atrás. Cuando se nos acabe el combustible será un desastre para el mundo tecnológico que tenemos.

La gente a la que llamamos más primitiva como los indígenas tienen una forma de tratar a la naturaleza que no viene del sentido utilitario. En la ecología como en la economía y otras cosas, hemos querido prescindir de la conciencia y funcionar sólo con argumentos racionales y eso nos está llevando al desastre. La crisis ecológica sólo puede pararse con un cambio de corazón, verdadera transformación, que sólo la puede dar un proceso educativo. Por eso no tengo mucha fe ni en las terapias ni en las religiones. Solo una educación holística podría prevenir el deterioro de la mente y del planeta.

-¿Podríamos decir que has encontrado un equilibrio en tu vida a esas alturas?

-Yo diría que cada vez más, aunque no he terminado el viaje. Soy una persona que tiene mucha satisfacción, la satisfacción de estar ayudando al mundo en el que estoy. Vivo feliz, si se puede ser feliz en esa situación trágica en la que estamos todos.

-Desde tu experiencia, tu trayectoria y tu madurez, ¿cómo procesas el hecho de la muerte?

-En todas las tradiciones espirituales se aconseja vivir con la muerte al lado. Hay que hacerse a esa evidencia de que somos mortales y creo que el que toma la muerte en serio no será tan vano. No tienes tanto miedo a cosas pequeñas cuando hay una cosa grande de la cual preocuparte más. Yo creo que la muerte sólo puede superarla uno que en cierto modo muere antes de morir. Uno tiene que morir a la parte mortal, a la parte intrascendente. Los que tienen suficiente tiempo y vocación y que llegan suficientemente lejos en este viaje interior se encuentran tarde o temprano con su verdadero ser. Y ese ser interior o ese ser lo que uno es, es algo que no tiene tiempo y que le da a una persona una cierta paz o un sentido de invulnerabilidad. Estamos muy absortos en nuestra vida cotidiana, en nuestros pensamientos de alegría, tristeza, etc… No estamos en nosotros, no estamos atentos a quien somos. Para eso necesitamos estar muy en sintonía a nuestra experiencia del momento. Esta es la condición humana, estamos viviendo hacia el pasado y el futuro, el aspecto horizontal de nuestra vida. Pero poco atentos a la dimensión vertical de nuestra vida, el aspecto más alto y más profundo, eso es el espíritu y es nuestro ser y la llave para acceder es el aquí y ahora.

A veces vamos en busca del ser y a veces nos confundimos en la búsqueda de otras cosas menos importantes como la gloria.
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Más información sobre Claudio Naranjo en
http://www.fundacionclaudionaranjo.com

La cultura negra trascendió la africanidad

 

Por Brunilde I. Palacios y Antonio José Guevara

PRENSA ALTERNATIVA, COMUNIRAIA Y PEDAGÓGICA EL NEGRERO

clip_image001 Se ha tratado de ocultar o de invisibilizar que las culturas africanas cazaban y vendían sus congéneres a los europeos por objetos que no tenían valor alguno, en el que se quedaban seducidos ante el mefítico aroma en descomposición que emergía y de otros perfumes que brotaban de tan olientes prendas que intercambiaban, en el que no importó que eran humanos y lo peor del caso, es, que algunos venezolanos que (se autodenominan como afro descendientes) aspiran a que se le reconozcan su ascendencia y están haciendo todo lo posible por invisibilidad tal dinámicas históricas, a pesar de que éstas, no son como la lluvia, que se quitan su apariencia de dama nostálgica para convertirse en una experiencia desgarradora o en un acto doloroso, puesto que ella tiene la facultad, de esconderse bajo todo acto cotidiano, puesto que tiene la facultad de disfrazarse, o desvanecerse para recordarnos su sabor amargo y desolado, porque reconstruir lo anterior a lo ocurrido, implica un ejercicio doloroso que marcaría el carácter definitivo de lo perdido. Por ello, (es recomendable revisar el término de descendiente puesto que éste se utiliza dentro del derecho hereditario venezolano para heredar por vía directa.) no podemos encubrir o tapar con un dedo tal realidad, en el que no se tuvo un gesto de humanidad para llevar a cabo tal acción impía, en el que no importó que eran seres humanos, que pensaban, sentían y además (…), que eran africanos, eran su propia gente, sus propios hermanos, familia, hijos, etc.

Por ello planteamos que la perdida de lengua no es casual, puesto que tal actitud se convirtió en gesto de irreverenciara contra los desmanes que venían cometiendo los reyezuelos africanos y una respuesta que en su espíritu estaba impregnada de mucho odio hacia quienes integraban dicho sistema, por el acto cruel e inhumano de ser tratados como mercancías (Pieza de ébano) por su propia gente (los africanos), a los cuales no es importó las consecuencias que se originaron de tal acción, a pesar que marcaron un hito de mucha transcendencia para la humanidad, lo cual permitió que se convirtieran en sujetos creadores de la Cultura Negra y que el mundo cambiara su actitud, que se hizo sentir a partir del siglo XVIII, en el que fueron adheridos como ciudadanos en los nuevos estados-nación y con los mismos derechos de los estratos sociales, culturales y políticos.

En este sentido, no podemos aceptar que hoy no se quiera reconocer nuestro aporte a la diversidad de la humanidad, y se le quiera dar un premio a quienes los cazaban y vendían (el sistema tribal africano), sin importar las reminiscencias de ese acto cruel, e inhumano, para hoy sin pena, con el mayor descaro, plantear que somos “descendientes de africanos", sin tomar en cuenta las reminiscencias históricas, en el que se quiere imponer la premisa que somos un estado plurinacional, pluricultural y plurilinguístico, cuando por el contario, debería existir un rechazo muy marcado por parte de la sociedad venezolana, en contra de esa conducta que solamente contribuyó a la preservación de intereses personales, a la división y fragmentación del país y a la imposición de una conducta que niega la naturaleza del otro).
Esto implica que La Cultura Negra se ha sabido levantar, con entereza y mucha fortaleza, a pesar que le ha costado mucho su aceptación dentro de la idiosincrasia venezolana, pero estamos cada día trabajando en función de la igualdad, en pro de nuestro reconocimiento como ciudadano venezolano, aunque dentro de los principios que se incorporaron en la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela, estamos viendo como mucho delicadeza ese reconocimiento expreso de los Derechos Humanos que se le hace a los Pueblos Indígenas (lo cual debe ser tomados en cuenta por quienes se auto determinan como “afrodescendientes” muy seriamente, en vista que se deja claro los supuesto jurídicos que tiene que tener una comunidad para ser reconocida como pueblos únicos que poseen una identidad étnica y cultural que los diferencia de los demás), en el que quedó expresado “…un profundo cambio de perspectiva política y cultural que reoriente la conducción del Estado venezolano, por su carácter multiétnico, pluricultural y multilingüe (Preámbulo. Omisis), en el que se les reconocen sus especificidades y, en particular, su organización social, política y económica, sus culturas, usos y costumbres, sus idiomas y religiones, así como el derecho que tienen a mantener y desarrollar su identidad étnica y cultural, cosmovisión, valores y espiritualidad, la disposición contenida en el artículo 126 (Omissis), en el que se declara que los citados pueblos forman parte de la Nación, del Estado y del pueblo venezolano como único, soberano e indivisible (Sala Constitucional del Tribunal Supremo de Justicia, en sentencia Nº 1.641/2000). En un país donde la filosofía política liberal y las relaciones internacionales han operado hasta el momento con un modelo de Estado-Nación que presupone que todos los ciudadanos comparten una identidad nacional común, idioma nacional, y un sistema jurídico-político unificado. Este modelo de Estado se diseminó en el mundo post-colonial, y sobre estas bases se determinaron las políticas de construcción nacional de los nuevos Estados independientes y que creemos que quienes en el país se hacen auto determinar como “Afro descendientes” no cumplen con estos estatutos jurídicos. Este modelo, sin embargo, es cada vez más cuestionado, al descubrirse los daños, injusticias y violencia implicados en intentar ponerlo en práctica, puesto que al construir Estados unitarios y homogéneos, requiere de medidas coercitivas para asimilar o bien excluir a las minorías, como es la supresión de lenguas minoritarias, supresión de formas tradicionales de gobierno, promulgar leyes discriminatorias y las políticas de ciudadanía, llegando incluso a desplazar a minorías de sus tierras tradicionales. Para los multiculturalistas liberales, la histórica adopción de dichas medidas en el Occidente ha dejado una mancha de injusticia que requiere el reconocimiento y la reparación.” (Derechos Ancestrales; Justicia en Contextos Plurinacionales, publicado por el Ministerio de Justicia y Derechos Humanos, 1ra edición Quito, Ecuador 2009, p. 6).

Frente a este poderoso cambio paradigmático, el estado venezolano asumió una trascendental responsabilidad al momento de administrar justicia, así como el deber de reconocer en sus decisiones a las partes que se articulan, de la manera más humana, equitativa, justa, equilibrada e imparcial, en el que se debe ser garante de la aplicación suprema y preeminente de la Constitución y este es uno de los problemas jurídicos que se les va a presentar a quienes creen que es fácil que se le reconozca su africanidad, sino se cumplen con los requisitos mencionados (carácter multiétnico, pluricultural y multilingüe) y esto es difícil que se le dé, por un lado porque desconocen la jurisprudencia venezolana, por ende nuestro marco constitucional, como su dinámica interna y por otro, porque no cuentan con una organización social, política y económica, además de una jurisdicción que sea especial por mantener una cultura identificadora que contenga, usos y costumbres, idiomas y religiones, como una identidad étnica, especifidades en sus formas de comunicación que los identifique del resto de la cultura nacional, cosmovisión, valores, espiritualidad y sus lugares sagrados y de culto (Art. 119. CRBV); así como sus autoridades legítimas requisito fundamental para que el estado pueda reconocer su existencia, además de su soberanía e indivisilización. Esto quiere decir, que a pesar que Venezuela se ha convertido en un Estado Social de Derecho y Justicia, la aplicación de la justicia debe de cumplir con estos principios. Es por ello, que el constituyente de 1.999 concibió una actividad jurisdiccional eficaz, confiable y transparente a cargo de administradores de justicia de las diferentes jurisdicciones comprometidos en proteger y garantizar a la persona los derechos sustanciales y las libertades consagradas en la Constitución Política y en la ley, con el objeto de alcanzar la convivencia social y la concordia nacional. Por eso, el reconocimiento de la jurisdicción especial indígena, juega un papel importante a la hora de administrar justicia y como componente esencial del Sistema de Justicia, dando la posibilidad a las autoridades legítimas indígenas de aplicar instancias de justicia en aquellos conflictos que se presenten entre integrantes de una misma comunidad ocurridos dentro de su hábitat, pero en el caso de las comunidades que se reconocen como afro- descendientes, se puede notar que no cuentan con una instancia de justicia originaria, o una jurisdicción especial para que se les puedan reconocer tales derechos (ya que están supeditadas al derecho positivo), como tampoco se pueden reconocer como pluricultural (ese principio no se cumple en quienes en las diferente comunidades donde la cultura negra tiene presencia, ya que esto se debe al animadversión por haber sido cazado y vendido por el sistema tribal africano y por otro lado, porque fueron abandonados a su suerte y asumieron la cultura de quienes tienen y tuvieron el mayor poder de fuego simbólico), porque no son heterogénea, es decir, porque no existe el uso del derecho consuetudinario para resolver sus conflictos, además que no se pueden decir que son originarias porque se ve claramente que en sus diferentes manifestaciones que se impone, los símbolos, signos y creencia de quienes los dominaron.

Se trata pues de que no se puede comparar a las poblaciones que se caracterizan por poseer una piel negra negros con la jurisdicción especial autónoma en sentido estricto que gozan las poblaciones indígenas venezolanas, las cuales se encuentra reconocidas por el artículo 260 y por el principio de supremacía constitucional pautado en el artículo 07 del Texto Constitucional, debiendo además respetar el principio de la interdependencia y colaboración con los demás Poderes Públicos a los fines del Estado, conforme lo ordena el artículo 136 de la Constitución. Por ello se les reconoce el derecho tradicional, costumbre jurídica o derecho propio (derecho consuetudinario) para otros, que no es más que el conjunto de normas de tipo tradicional con valor cultural, no escritas ni codificadas, que están perpetuadas en el tiempo y que son transmitidas oralmente por los miembros de una comunidad para luego ser reconocidas y compartidas por el grupo social, como es el caso de los pueblos indígenas. Es tan esencial a los mismos que si se destierra se pierde su identidad como pueblo, ya que las prácticas sociales más significativas que conforman la cultura de los pueblos indígenas, son las costumbres jurídicas propias: “…el derecho consuetudinario es considerado generalmente como una parte integral de la estructura social y la cultura de un pueblo…junto con la lengua, el derecho (consuetudinario o no) constituyen un elemento básico de la identidad étnica de un pueblo, nación o comunidad…” (“Derecho consuetudinario indígena en América Latina”. ENTRE LA LEY Y LA COSTUMBRE, EL DERECHO CONSUETUDINARIO INDÍGENA EN AMÉRICA LATINA, publicado por el Instituto Indigenista Interamericano (III) y el Instituto Interamericano de Derechos Humanos (IIDH) México, 1990: p. 27). A diferencia del derecho positivo, el derecho consuetudinario opera sin Estado, mientras que las normas del derecho positivo emanan de una autoridad política constituida y son ejecutadas por órganos del Estado.

Esto trae como consecuencia, que se podrían enumerar algunas de los asuntos que forman parte del derecho consuetudinario y que podrían ser material de esa competencia, entre las cuales tenemos: a) Normas de comportamiento público; b) mantenimiento del orden interno; c) definición de los derechos y obligaciones de los miembros; d) distribución de los recursos naturales (agua, tierras, bosques, e) transmisión e intercambio de bienes y servicios; f) definición de los hechos que puedan ser considerados como delitos, faltas, que afecten a los individuos o bien a la comunidad, con la respectiva sanción; g) manejo y control de la forma de solución de los conflictos y, h) definición de los cargos y las funciones de la autoridad indígena. Por ello, se trata de un derecho múltiple, complejo e histórico, sometido a ciertos cambios por su carácter dinámico, y que se mantiene en el tiempo por la práctica reiterada de los miembros de una comunidad (Cabedo Mallol, Vicente. El Derecho consuetudinario indígena). Por lo tanto “En el Preámbulo de la Constitución Bolivariana se reconoce el sacrificio de “los antepasados aborígenes” en la construcción de la soberanía de nuestra patria. Por estas razones históricas y sociológicas, el primer elemento que el Poder Constituyente agregó en el Preámbulo del nuevo orden constitucional venezolano fue el establecimiento de un Estado Multiétnico y Pluricultural de la República, el cual no implica que cada pueblo debe desarrollar su propio Estado, sino de lo que se trata es de cambiar la idea de un Estado cultural y socialmente homogéneo por un nuevo modelo político que acepte su realidad social y reconozca la existencia de sus diversas realidades socioculturales. 

Los distintos pueblos indígenas constituyen la diversidad o pluralidad cultural junto con los demás grupos étnicos existentes en Venezuela, pues cada uno de ellos posee una identidad, una lengua, una historia, costumbres y valores propios, (lo cual no posee quienes se autodenomina como afro descendientes)…

En fin, se trata de buscar en la relación intercultural un equilibrio para que “…ninguna cultura se convierta en instrumento de hegemonía y represión” (Editorial Jurídica Venezolana, Caracas 2001: p. 68-69) para que no se imponga un criterio mono- étnico de justicia, en franco menosprecio al pluralismo jurídico, aplicando de forma exclusiva y excluyente el derecho de los no indígenas, a espaldas de otros sistemas de conocimiento o jurisdicciones especiales, como lo es el derecho indígena, que también posee cualidades suficientes para solucionar conflictos que generen armonía social entre sus cohabitantes y es por ello que una de sus conquistas históricas más importantes es el reconocimiento constitucional de la jurisdicción especial indígena como una manifestación de justicia social y cultural, lo cual ha traído como consecuencia, el desbaratamiento de una visión etnocéntrica, absolutista, ideológico integracionista y racista del Estado, en procura de superar la opresión y la segregación a las que han estado sometidos por largo tiempo.

Tenemos que tomar como bandera que los negros no son africanos y que son distintos a éstos y re conocer, que no hay nada que nos una África, puesto que estos desarraigados se convirtieron en sujetos creadores de una cultura distinta a la africana y por ello no podemos aceptar que se nos imponga el apelativo de afro descendiente, porque dicho término se utiliza en el Derecho Hereditario, principalmente en el Derecho de Familia.

Por ello, no se puede tapar con un dedo tal realidad, para no reconocer que la participación de los africanos en el negocio negrero fue contúndete y que sin ésta, no se fuera dado tal negocio impío e inhumano. Por ello sostenemos…, que de África salieron negros, no africanos…, porque estos se quedaron en usufructuando lo obtenido de la venta de sus propias hermanas, mujeres, hijos, etc., a los barcos negreros europeos, de donde se dice que tal proceso de desarraigo estaba generalizado en el cuerno de África, y que llevó abandonarlos en tierras desconocidas sin importarles su suerte. Es por ello que no podemos aceptar que después de haber soportado una crueldad tan impía (que en la historia de la humanidad nadie la ha sufrido de la manera como la sufrieron esos seres humanos catalogados como negros), hoy una minoría en Venezuela no entienda que ya hay nada que nos ligue África y que es hora que empecemos a enarbolarlo que esos seres humanos tuvieron la suficiente capacidad para sobreponerse y soportal tales actos de crueldad que los llevó a convertirse en sujeto creadores de cultura y de una cultura diferente a la africana y es a nuestro parecer, lo que los hace relevantes y es lo que hay que defender, puesto que no somos africanos, menos afro descendientes porque este término .., no nos reivindica, más bien acrecentar nuestra vergüenza étnica, porque no le podemos premiar a quienes nunca les importó la vida de su propia gente y menos, cuando no podemos olvidar, que de África salió el recurso humano en calidad de desarraigado (o piezas de ébanos) que contribuyó a que se originara por la apropiación ye expropiación de su fuerza de trabajo, el Capitalismo Liberal en el mundo y por ello, invisibilizaron en su historia, tal realidad, principalmente la de nuestros epónimos negros, a los cuales nunca se les dio la relevancia y la importancia que tenían, a pesar de haber contribuido a las diferentes independencias de los nuevos estados que se crearon.

La ciudad que transito. 5

Miedo

Ante las autoridades se becerrera, sabroso verbo. Conjúguenlo….puede servir para desestrezar. Ante las autoridades me plegó sin conocer, parecen decir, sin saber y aun sabiendo que las leyes son mías, dejo sojuzgarme, lo indican con sus actos.

Noches

La soledad inunda la ciudad. El faro del sureste, como algunos la han designado, parece no brillar. Las Inversiones por los suelos. La noche turística ni existe. Se ha dejado la administración en partes sin el conocimiento, sin el método, sin la acción. Dejar un mundo, una región en manos de criadores de cerdos llegados a la política es sumamente peligroso y al largo camino, un cuchillo para sus propios cuellos.

Diversión

Una sola noche… ¿y el resto?…parece una estrategia publicitaria para levantar alas caídas y nombres. Se pliegan y luchan por el desaforo galeros, galeristas, galerías. La noche requiere licor y se reclama, a petición se otorgan botellas para calmar algunas comunidades y faunas hambrientas de flash, del diario, de la reseña social. Toda una oda premeditada al “ver y que te vean”. Gran tristeza

Galerías, Museos

Ponga usted el nombre de un artista local y haga también su propia ruleta. Una vez y otra vez el carrusel de la repetición todo el año.

Rabia

Sentimiento infantil no canalizado por algunas personalidades seudo intelectuales de la región. Se juega al chantaje, a la delación, al cuchillo tras la espalda. Cuando no se puede contra y con la verdad, se actúa en el anonimato para destruir y descalificar. La cobardía, moneda establecida

Traficantes

De letras, de libros. Una de las más bellas acciones que algún grupo haya generado en algún lugar de México. Gente que trabaja por el cariño a difundir lo literario. Gente que trabaja por el afán de edificar una sociedad de lectores, de pensantes, de vida. Gente cuya filosofía es sólo el intercambio de libros. Debemos apoyarlos, difundirlos, valorarlos. Son los nuevos líderes, pensadores, ideo grafos de un avance social y espiritual en la región.

Teatro

A diferencia de otros renglones culturales de la región y de Mérida, que más asemejan un circo de locas hojilleras y tirapiedras, el teatro de la región se edifica sobre bases firmes. Se abren cooperativas de trabajo, grupos creadores, grupos de investigación, grupos experimentales que dejan a un lado aquella visión de un teatro basado en lo regional y sobre la burla de la regionalidad. El teatro y sus nuevos grupos buscan interpretaciones y las compañías que salen de la región traen aplausos y un sinfín de excelentes críticas, que llevan a los críticos del DF, por dar un ejemplo, a hacer la venía ante lo presentado. Eso ya es mucho. Salud por hacer brillar la región a lo lejos.

Gerardo Martínez

La ciudad que transito. 4

 

Vientos

Huracanados, de improviso y con él, la definición de inoperante…inventario: barrios inundados, zonas sin electricidad, cloacas desbordadas, avisos desprendidos, volando como zopilotes nerviosos.

Casas que se caen

El yucateco abandonó el centro por irse a un Norte que le diera imagen de “algo”. Ahora lo pretende recuperar vendiéndolo a precio de oro líquido, a incautos extranjeros. Una ruina por el precio de una joya. No importa si te cae mañana encima. ¿leyes, leyes, leyes? El INAH espera su dosis….

Aplausos

Ante la inoperancia de Teatros y representantes gubernamentales de las Artes Escénicas, los artistas del teatro regional, en todas sus variantes, deciden tomar el toro por las riendas. Exigen reuniones, planteamientos, métodos. Demuestran el poder de organizar, organizarse.

Artes Plásticas

A diferencia de los artistas escénicos, las artes plásticas de la región, concentradas en la ciudad, siguen en su obsesión de mirarse el ombligo. Sólo alzan la cabeza para mirar desde su solitaria torre si el ego, su ego, el de ellos, ha hecho mella en otras regiones o comarcas. La división enfermiza arropa como un manto de peste cada individuo de este colectivo, que bien podríamos llamar grupejo….

Actuación:

(Mala, por cierto)

Porqué?…¿Porquéeeeee?, repite ante la cara abobada del interlocutor. Se repregunta, con una mano extendida y la otra en el pecho: ¿porqué tuviste que abrir la “boca de pandora” de ese malnacido venezolano??? Y agrega convencida: “sólo llegó a nuestras tierras para azotarnos”….A veces la “nacionalidad prestada” se esconde en xenofobias para con los nuevos, en complejos inentendibles. La palabra se paga con abundancia de contradicciones….

Calles del centro

Estacionamientos públicos ministeriales. El espacio se disputa a insultos. Refinadas damas que pierden modales, uñas y otras cosas por un pedazo de raya amarilla. La ley guardada en el forro, la policía complaciente y mordedora…. Ralla amarilla: ¿en qué texto funciona?

Gerardo Martínez

La ciudad que transito. 3

 

 

Números

Un amigo fotógrafo le dice a otro, otra…: “otra vez Gerardo puso su numerito”. Contemos al infinito, el rosario de números: Injusticias, mentiras, delaciones, idioteces, chismes de cantina, chismes de calles, chismes. Plagios: Saga de telenovelas. Premios, corrupción, calumnias. En fin un traje bien ajustado para el Centro Intelectual de la ciudad

Silencio

Algunos lo usan como arma, como estrategia para construir sus municiones y sus bombas de oxigeno.

Fragilidad

Una caricatura desata el odio, el miedo, la intriga. James Bond 007 se queda pequeño ante tan magnánimo parapeto. La situación desmonta y des construye. Salen a relucir los niveles de vidrios rotos, de cerebros rotos

Plagio

Sobre el piso, de lo hecho en el piso, de lo que se construye el piso. Sólo que esta vez se hizo transparente.

Chivo Expiatorio

Al no existir la cara, se busca el espejo, se busca la imagen, de no conseguirla se inventa el mito que sustente la rabia, la xenofobia, el odio, la mentira. Se acusa y se proponen más mentiras. Todo ello sobre un nombre y sobre éste el hombre.

Lo mismo

Sin piso donde construir se hace, de mentiras, la casa en el aire. Si se incendia, se desvanece en el aire mismo. La vida pasa y sin estructura sigue lo mismo, los mismos, la misma gente.

Gerardo Martínez

La ciudad que transito. 2

 

Aguas

De lluvia bienvenidas por campesinos, bendiciones del cielo. Para los meridanos: una hecatombe, un susto, un repensar en la ciudad que caminamos. El miedo, el agua adentrándose en las casa, en nuestras vidas. Humedeciendo la próxima destrucción.

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Coladeras, alcantarillas, desagües

Puntos muertos hechos como un adorno simbólico en las esquinas citadinas. Tapados de tierra, tapados de sucio, tapados de elementos que tu mala educación deja tirado allí. Adornos nefastos que se niegan a tragar tus lágrimas. Compuertas a la inundación.

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Parques

En muchos casos olvidos, trueques para que el des_ordenado habitante deposite su detritus.

Política Comunal

¿Existe? ¿Existió una vez, alguna vez, un quizá en el palacio de Ayunatmiento?

Voz del ciudadano

Ejércela a rajatabla de ley y constitución y estarás ejerciendo un hecho delictivo….

Cultura citadina

Malos adornos para que se peleen egos, para que no haya señales, para que algunos tipos de cerdos y cerdas salgan a pasear.

Gerardo Martínez

El país en el que las empanadas tumbaron a McDonald’s

 

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Su gran “M” amarilla sobre fondo rojo es reconocible practicamente en cualquier parte del mundo y es uno de los símbolos del capitalismo y la globalización, pero hay un lugar de América Latina en el que la cadena de hamburguesas McDonald’s no tuvo el éxito acostumbrado.
Fue en Bolivia donde, pese a que el restaurante intentó adaptarse a los gustos locales (incluyó la llajwa, la salsa con la que los bolivianos aliñan sus platos, y música folclórica), no logró triunfar.
Por eso, en 2002 y después de cinco años en el país, la cadena de hamburguesas decidió cerrar sus ocho sucursales en La Paz, Cochabamba y Santa Cruz.
Ahora el documental “¿Por qué quebró McDonald’s en Bolivia?” explora el motivo por el que los habitantes de esas ciudades le dieron la espalda a las hamburguesas más populares del mundo.
“La cultura le ganó a una transnacional, al mundo globalizado“, afirma en conversación con BBC Mundo Fernando Martínez, director del documental.
Para Martínez, una de las claves de ese fracaso fue el precio, ya que, según explica, el menú más barato costaba entonces 25 pesos bolivianos (algo más de 3 dólares), mientras que, por ejemplo, en La Paz, en la actualidad se puede conseguir un almuerzo completo en un mercado popular por 7 bolivianos (menos de un dólar).
“Es fácil atribuirlo a la economía, pero detrás de ella están las personas, la sociología y los aspectos culturales”, matiza Martínez al explicar que esos precios tan asequibles se deben a la relación de los bolivianos “cercana a la tierra” que les lleva a comer platos con los productos tradicionales “de sabores intensos y fuertes y de muchas horas en la cocina”.
Viaje a través de la comida boliviana
El documental, que se acaba de estrenar en Bolivia después de pasar por varios festivales internacionales, hace un recorrido por el país sudamericano a través de su comida.
El viaje cinematográfico comienza en Potosí, con la preparación de la khala purka (una sopa de maíz espeso con ají y charque que se calienta con una piedra volcánica) y también lleva a Cochabamba a conocer los famosos “trancapechos de doña Betty”, un generoso sándwich cochabambino que lleva arroz, carne y huevo frito.
Además de visitar mercados tradicionales, en el documental también entrevistan a chefs de la comida nueva boliviana, a historiadores, nutricionistas, sociólogos y al que fue dueño de la franquicia de McDonald’s en Bolivia, Roberto Udler.
“Yo había crecido haciendo varios viajes al exterior y la verdad que miraba con envidia que otros países tenían Mc Donald’s y nosotros no”, confiesa el empresario en el documental, donde explica que la multinacional decidió cerrar todas las franquicias que estaban en zonas conflictivas después de los atentados 11 de septiembre.
Sin embargo, los bolivianos en cuanto a gustos, lo tienen claro. Y, como dice la canción que pone la banda sonora al documental “a mi paladar no se le impone ni cómo ni cuándo”.
Por eso, en Bolivia siguen triunfando los platos tradicionales como las empanadas salteñas, el pan con queso, el fricasé, el majadito o el silpancho.
Fuente: Con información de Bolivia

Por: Patria Grande
Fecha de publicación: 01/11/11