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El mundo de los idiomas libres de género: donde las palabras no giran alrededor del hombre o la mujer

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En castellano es bastante difícil imaginarse tener una conversación sin definir el género. El idioma está fundado en “hombres” y “mujeres”, sustantivos “masculinos” y “femeninos”. Pero no es solo el hecho de que las palabras comunes tengan género, el español también viene con una perspectiva androcentrista: en una oficina con un total de unas 49 mujeres y 1 hombre siendo compañer@s de trabajo siempre serán compañeros aunque la mayoría claramente son compañeras y por la forma de expresar esto, las mujeres siguen siendo excluidas por un solo varón (y la gramática).

Por muchos años l@s feministas han reclamado que se necesita un lenguaje más inclusivo de género, y que esto se debería hacer mediante reformas del lenguaje. La oposición comúnmente encuentra esto como algo muy radical, pero hay muchos idiomas en el mundo que nunca se han acostumbrado a usar la categorización por género.

Imagínese un idioma donde este sistema no existe, un idioma donde “flor” no es algo femenino y “martillo” no es algo masculino, o donde no puede referirse a un amig@ con “ella” o “él”. A nivel mundial hay varios idiomas que se encuentran libre de este tipo de categorización por género y sexo. A continuación se da a conocer una lista de algunos cielos lingüísticos.

A todo esto hay que agregar lo siguiente: el uso de un lenguaje más inclusivo no significa automáticamente que una sociedad sea menos machista, pero es un buen punto para partir el viaje hacia un discurso más igualitario.

Finés
El finés es un idioma neutral en términos de género, por ejemplo no existen pronombres que se refieren a esto. Es por esta razón que la palabra “él” o “ella” no existe en finés, simplemente se usa “hän” para referirse tanto a mujeres como hombres. Anteriormente se usaba un sufijo femenino para títulos profesionales, pero ahora la norma es usar el título sin hacer referencia al género. El finés es el idioma oficial de Finlandia, pero también se habla en regiones de Rusia, Noruega, Estonia y Suecia – en total hay alrededor de cinco millones de personas que hablan en finés.

Estonio
En estonio también utiliza una sola palabra unisex para decir “él”, “la”, “ellas”, “ellos”, cuya es “ta” o “tema”. Los títulos profesionales constituyen una excepción porque a veces se usa un sufijo de género, por ejemplo para decir presidente o presidenta se usa “esimees” (hombre) y “esinaine” (mujer). El estonio es un idioma de origen fino-ugria, aproximadamente 1,100,000 personas lo hablan.

Húngaro
Como parte de la familia lingüística fino-ugria, el húngaro tampoco tiene género gramatical y no se utilizan pronombres de género. Para hablar sobre mujeres y hombres se necesita una definición explícita, diciendo claramente “mujer” u “hombre” en tercera persona. Sin embargo, en la vida laboral se usan distinciones como por ejemplo un carabinero (rendőr) o una carabinera (rendőrnő).

Sami
Idioma hablado por el pueblo sami en Laponia, una región estrecha que abarca Rusia, Finlandia, Noruega y Suecia. El idioma sami no distingue entre hombres y mujeres con pronombres, por ejemplo “él fue al bosque” es lo mismo que “ella fue al bosque”.

Yoruba
Yoruba es un idioma hablado en Nigeria, no tiene pronombres de género, tampoco hay palabras como “hermana/hermano”, “hija/hijo”. El yoruba distingue entre gente por edad en vez de género, se categoriza la gente solo por los años vividos. La distinción entre hombres y mujeres también es muy diferente; en vez de que el género femenino se vuelva en una prolongación de la palabra masculina (como en el inglés: male-female), en este idioma “obirin” y “okorin” simplemente significan persona con vagina o persona con pene. Cuando los ingleses llegaron a Nigeria, los colonizadores impusieron el género en el país, como forma de clasificar a las personas.

Quechua
El quechua no distingue con pronombres entre mujeres y hombres, el idioma usa sufijos pero no de género. Solo los sustantivos “mama” y “tata”, y “wallpa” y “k’anka” (gallina/gallo) distinguen entre sexo femenino y masculino.

Farsi
Farsi, o el idioma persa, es una lengua sin género, u (او) se usa para decir “ella” o “él”. En el idioma se usa los mismos sustantivos, pronombres y adjetivos para describir cosas y personas. Para profesiones se utilizan los mismos sustantivos: para decir actor o actriz se usa la palabra bāzigar (بازیگر). Farsi es el idioma oficial de Irán y se estima que en el mundo hay 52,5 millones de hablantes nativos de este idioma.

Tagalo
Idioma hablado en las Filipinas, el tagalo se encuentra libre de género gramatical o por lo menos era libre de género. Con la influencia del castellano se tomaron muchas palabras del español que tienen género. La mayoría de estas palabras están relacionadas a la identidad de una persona, como etnia, profesión y familia. Por ejemplo “Pilipino/Pilipina” (Filipino/Filipina) o “tindera/tindero” (vendedora/vendedor).

Malay
Como el tagalo, malay es una lengua austronesia y totalmente falta de género. Si uno dice “dia mencintainya” esto significa “él/ella lo/la ama”

Turco
Es un idioma neutral de géneros, como la mayoría de los idiomas turcos. Para decir “él” o “ella” sobre una persona o cosa se usa la palabra “o”. Muy pocas palabras tienen referencia al género, pero es similar al húngaro utilizando “niña/niño” (kız/oğlan) en tercera persona. Pocas palabras tomadas de otros idiomas, como por ejemplo “businessman” (hombre de negocios) en inglés, provienen del extranjero.

Pipil
El idioma pipil se habla en El Salvador, es una lengua yutoazteca y con carencia de pronombres de género. Se usa la palabra “yaja” como pronombre para referirse a ambos sexos. Para algunos familiares se utiliza un prefijo para distinguir entre “hijo/hija”. El pipil esta a punto de extinción y tiene menos de 200 hablantes.

Chino
La mayoría del idioma no posee género gramatical, aunque también hay excepciones. Por ejemplo, en el chino se pronuncia igual las palabras “él” y “ella”, pero se escriben diferente. La palabra “él” cuando está escrita, también puede referirse al ser humano.

Japonés
Este idioma no tiene género gramatical. Los títulos profesionales tampoco tienen género. En general se evita el uso de pronombres, pero si es necesario, también se puede utilizar pronombres de género.

Coreano
Parecido al japonés. No se usa el género en la lengua cotidiana, hay pronombres para “emergencias” de género. Normalmente se entiende por el contexto.

Lenguas indoarias
Algunos idiomas de las lenguas indoarias tampoco tienen género, por ejemplo el bengalí, asamés y oriya. Aunque tienen diferencias en títulos también, raramente se usa estas distinciones y los idiomas se han vuelto en idiomas neutrales de género.

Por Sandra Segall

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La educación que tenemos roba a los jóvenes la conciencia, el tiempo y la vida

claudio-naranjo

Cuando uno escucha a este psiquiatra chileno de 75 años da la sensación de estar frente al Jean-Jacques Rousseau de nuestro tiempo.

Cuenta que estaba bastante dormido hasta que en los años 60 se fue a vivir a EE.UU., allí fue discípulo de Fritz Perls, uno de los grandes terapeutas del siglo XX y formó parte del equipo del Instituto Esalen en California. Allí tuvo grandes experiencias en el mundo terapéutico y en el mundo espiritual. Contactó con el sufismo y se convirtió en uno de los introductores de Eneagrama en occidente. También bebió del budismo tibetano y el zen.

Claudio Naranjo ha dedicado su vida a la investigación y a la docencia en Universidades como Hardvard y Berkeley. Ha fundado el programa SAT, una integración de la terapia Gestalt, el Eneagrama y la Meditación para enriquecer la formación de profesores. En este momento está lanzando un aviso muy contundente: o cambiamos la educación o este mundo se va a pique.

-Dices que para cambiar el mundo hay que cambiar la educación ¿cuál es la problemática de la educación y cuál es tu propuesta?

-La problemática en la educación no es de ninguna manera la que a los educadores les parece que es. Creen que los estudiantes ya no quieren lo que se les ofrece. A la gente se le quiere forzar a una educación irrelevante y se defiende con trastornos de la atención, con desmotivación. Yo pienso que la educación no está al servicio de la evolución humana sino de la producción o más bien de la socialización. Esta educación sirve para domesticar a la gente de generación en generación para que sigan siendo unos corderitos manipulables por los medios de comunicación. Esto es socialmente un gran daño. Se quiere usar la educación como una manera de meter en la cabeza de la gente una manera de ver las cosas que le conviene al sistema, a la burocracia. Nuestra mayor necesidad es la de una educación para evolucionar, para que la gente sea lo que podría ser.

La crisis de la educación no es una crisis más entre las muchas crisis que tenemos, sino que la educación está en el centro del problema. El mundo está en una crisis profunda porque no tenemos una educación para la conciencia. Tenemos una educación que en cierto modo le está robando a la gente su conciencia, su tiempo y su vida.

El modelo de desarrollo económico de hoy ha eclipsado el desarrollo de la persona.

-¿Cómo sería una educación para que seamos seres completos?

-La educación enseña a la gente a pasar exámenes, no a pensar por si misma. En un examen no se mide la comprensión, se mide la capacidad de repetir. ¡Es ridículo, se pierde una cantidad tan grande de energía! En lugar de una educación para la información, se necesitaría una educación que se ocupe del aspecto emocional y una educación de la mente profunda. A mi me parece que estamos presos entre una alternativa idiota, que es la educación laica y una educación autoritaria que es la educación religiosa tradicional. Está bien separar Estado e Iglesia pero, por ejemplo en España, han echado por la borda el espíritu como si religión y espíritu fueran la misma cosa. Necesitamos que la educación atienda también a la mente profunda.

-¿Cuándo hablas de espiritualidad y de mente profunda a qué te refieres exactamente?

-Tiene que ver con la conciencia misma. Tiene que ver con aquella parte de la mente de la que depende el sentido de la vida. Se está educando a la gente sin ese sentido. Tampoco es la educación de valores porque la educación de valores es demasiado retórica e intelectual. Los valores deberían ser cultivados a través de un proceso de transformación de la persona y esta transformación está muy lejos de la educación actual.

La educación también tiene que incluir un aspecto terapéutico. Desarrollarse como persona no se puede separar del crecimiento emocional. Los jóvenes están muy dañados afectiva y emocionalmente por el hecho de que el mercado laboral se traga a los padres y ya no tienen disponibilidad para los hijos. Hay mucha carencia amorosa y muchos desequilibrios en los niños. No puede aprender intelectualmente una persona que está dañada emocionalmente.

Lo terapéutico tiene mucho que ver con devolverle a la persona la libertad, la espontaneidad y la capacidad de conocer sus propios deseos. El mundo civilizado es un mundo domesticado y la enseñanza y la crianza son instrumentos de esa domesticación. Tenemos una civilización enferma, los artistas se dieron cuenta hace mucho tiempo y ahora cada vez más los pensadores.

-A la educación parece solo interesarle desarrollar la parte racional de la gente ¿Qué otras cosas podrían desarrollarse?

-Yo pongo énfasis en que somos seres con tres cerebros: tenemos cabeza (cerebro intelectual), corazón (cerebro emocional) y tripas (cerebro visceral o instintivo). La civilización está íntimamente ligada por la toma de poder por el cerebro racional. Con el momento en que los hombres predominaron en el dominio político, unos 6000 años atrás, se instaura esto que llamamos civilización. Y no es solamente el dominio masculino ni el dominio de la razón sino también de la razón instrumental y práctica, que se asocia con la tecnología; es este predominio de la razón instrumental sobre el afecto y sobre la sabiduría instintiva lo que nos tiene tan empobrecidos. La plenitud la puede vivir sólo una persona que tiene sus tres cerebros en orden y coordinados. Desde mi punto de vista necesitamos una educación para seres tri-cerebrados. Una educación que se podría llamar holística o integral. Si vamos a educar a toda la persona, hemos de tener en cuenta que la persona no es solo razón.

Al sistema le conviene que uno no esté tanto en contacto consigo mismo ni que piense por sí mismo. Por mucho que se levante la bandera de la democracia, se le tiene mucho miedo a que la gente tenga voz y tenga conciencia.
La clase política no está dispuesta a apostar por la educación.

-La educación nos sumerge en un mar de conceptos que nos separan de la realidad y nos aprisiona en nuestra propia mente ¿Cómo se puede salir de esa prisión?

-Es una gran pregunta y es una pregunta necesaria en el mundo educacional. La idea de que lo conceptual sea una prisión requiere una cierta experiencia de que la vida es más que eso. Para uno que ya tiene el interés en salir de la prisión de lo intelectual, es muy importante la disciplina de detener la mente, la disciplina del silencio, como se practica en todas las tradiciones espirituales: cristianismo, budismo, yoga, chamanismo… Parar los diálogos internos en todas las tradiciones de desarrollo humano ha sido visto como algo muy importante. La persona necesita alimentarse de otra cosa que conceptos. La educación quiere encerrar a la persona en un lugar donde se la somete a una educación conceptual forzada, como si no hubiera otra cosa en la vida. Es muy importante, por ejemplo, la belleza. La capacidad de reverencia, de asombro, de veneración, de devoción. No tiene que ver necesariamente con una religión o con un sistema de creencias. Es una parte importante de la vida interior que se está perdiendo de la misma manera en que se están perdiendo los espacios bellos de la superficie de la Tierra, a medida que se construye y se urbaniza.

-Precisamente quería preguntarte tu opinión sobre la crisis ecológica que vivimos.

-Es una crisis muy evidente, es la amenaza más tangible de todas. Se puede prever fácilmente que con el calentamiento de la Tierra, con el envenenamiento de los océanos y otros desastres que están pasando, no vamos a poder sobrevivir tantas personas como las que somos ahora.

Estamos viviendo gracias al petróleo y consumimos más recursos de los que la tierra produce. Es una cuenta atrás. Cuando se nos acabe el combustible será un desastre para el mundo tecnológico que tenemos.

La gente a la que llamamos más primitiva como los indígenas tienen una forma de tratar a la naturaleza que no viene del sentido utilitario. En la ecología como en la economía y otras cosas, hemos querido prescindir de la conciencia y funcionar sólo con argumentos racionales y eso nos está llevando al desastre. La crisis ecológica sólo puede pararse con un cambio de corazón, verdadera transformación, que sólo la puede dar un proceso educativo. Por eso no tengo mucha fe ni en las terapias ni en las religiones. Solo una educación holística podría prevenir el deterioro de la mente y del planeta.

-¿Podríamos decir que has encontrado un equilibrio en tu vida a esas alturas?

-Yo diría que cada vez más, aunque no he terminado el viaje. Soy una persona que tiene mucha satisfacción, la satisfacción de estar ayudando al mundo en el que estoy. Vivo feliz, si se puede ser feliz en esa situación trágica en la que estamos todos.

-Desde tu experiencia, tu trayectoria y tu madurez, ¿cómo procesas el hecho de la muerte?

-En todas las tradiciones espirituales se aconseja vivir con la muerte al lado. Hay que hacerse a esa evidencia de que somos mortales y creo que el que toma la muerte en serio no será tan vano. No tienes tanto miedo a cosas pequeñas cuando hay una cosa grande de la cual preocuparte más. Yo creo que la muerte sólo puede superarla uno que en cierto modo muere antes de morir. Uno tiene que morir a la parte mortal, a la parte intrascendente. Los que tienen suficiente tiempo y vocación y que llegan suficientemente lejos en este viaje interior se encuentran tarde o temprano con su verdadero ser. Y ese ser interior o ese ser lo que uno es, es algo que no tiene tiempo y que le da a una persona una cierta paz o un sentido de invulnerabilidad. Estamos muy absortos en nuestra vida cotidiana, en nuestros pensamientos de alegría, tristeza, etc… No estamos en nosotros, no estamos atentos a quien somos. Para eso necesitamos estar muy en sintonía a nuestra experiencia del momento. Esta es la condición humana, estamos viviendo hacia el pasado y el futuro, el aspecto horizontal de nuestra vida. Pero poco atentos a la dimensión vertical de nuestra vida, el aspecto más alto y más profundo, eso es el espíritu y es nuestro ser y la llave para acceder es el aquí y ahora.

A veces vamos en busca del ser y a veces nos confundimos en la búsqueda de otras cosas menos importantes como la gloria.
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Más información sobre Claudio Naranjo en
http://www.fundacionclaudionaranjo.com

"SORPRENDE QUE CÁTEDRA SOBRE DEMOCRACIA CAIGA EN MANOS DE QUIEN HA EJERCIDO UN LIDERAZGO PERVERSO"

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Fernando Garavito

El periodista, escritor y abogado colombiano Fernando Garavito Pardo envío al presidente de Georgetown University, John J. Degioia, la siguiente misiva en la que hace algunas reflexiones en torno de la vinculación del ex mandatario de Colombia, Álvaro Uribe Vélez a ese centro de estudios superiores, regentado por la Compañía de Jesús, en calidad de catedrático sobre temas como democracia y liderazgo global.

Santa Fe, NM, agosto 20, 2010
Señor
JOHN J. DEGIOIA
Presidente
Georgetown University
Washington D.C.
Apreciado señor Presidente:

Noticias de prensa dan cuenta de que el señor Álvaro Uribe, ex presidente de Colombia, dictará clases en el Walsh School para Servicios Extranjeros de esa Universidad a partir del próximo otoño. El dato tiene numerosas implicaciones éticas que ignoro si han sido evaluadas en forma suficiente por Georgetown University.
El señor Uribe fue Presidente de Colombia por espacio de ocho años. Durante ellos, dos frentes de la actividad pública entraron en un período crítico: el primero, la corrupción administrativa; el segundo, el atropello sistemático a los derechos de la oposición y a los Derechos Humanos.
No soy un enemigo del señor Uribe. Soy, simplemente, un colombiano a quien le preocupa que la enseñanza sobre lo que es un "liderazgo global" en una de las instituciones educativas más prestigiosas del mundo, caiga en manos de quien ha ejercido un liderazgo perverso. En este momento mi hija Manuela comienza sus estudios universitarios en este país. Ella quiere participar en la vida pública de los Estados Unidos, una nación que le ha abierto con generosidad las puertas que el señor Uribe y su régimen le cerraron en Colombia. Si por alguna circunstancia ella hubiera entrado a Georgetown y uno de sus profesores fuera el señor Uribe, yo no dudaría un solo momento en pedirle que se retirara de esa institución.
No quisiera, sobra decirlo, establecer contra él ninguna clase de censura. Por el contrario, me parece que está en la obligación de rendir cuentas sobre sus hechos, que muchos en mi país califican como "crímenes". Pero esa rendición de cuentas debe darla ante un tribunal de justicia. En Colombia se prepara ahora mismo un auto cabeza de proceso contra él, que se dirigirá a la Corte Penal Internacional. Pienso que hasta que no se decida su situación jurídica, él no puede estar al frente de una cátedra donde se imparta cualquier tipo de instrucción a quienes él mismo llama "futuros líderes".
Me encantaría debatir con el señor Uribe sobre algunos de estos temas ante la comunidad universitaria. Estoy dispuesto a trasladarme a Washington cuando usted considere que ese debate puede darse. Los estudiantes tienen derecho de saber quiénes son, qué representan y qué pueden enseñar quienes van a ser sus profesores. Mi hoja de vida es insignificante frente a la que podrá mostrar el señor Uribe. Soy, simplemente, uno de los periodistas a quienes él y el régimen que impera en Colombia, condenaron al silencio.
Pienso que una de las tareas que tienen las directivas universitarias es defender a la comunidad puesta a su cuidado. El nombramiento del señor Uribe como maestro de Georgetown es un peligro para la formación ética de los estudiantes.
Cordialmente,
Fernando Garavito

c.c. James J. O’Donnell, Provost
Carol Lancaster, Dean,
Edmund A. Walsh School of Foreign Service

Arturo Valenzuela, Director,
Center for Latin American Studies,

Edmund A. Walsh School of Foreign Service
Diana Owen, Program Director, American Studies Program

Mark Lance, Director, Program on Justice and Peace
Professor of Philosophy, Professor of Justice and Peace
Georgetown University Alumni Association
P. Francisco De Roux S.J.
Provincial de la Compañía de Jesús, Colombia
franjosederoux@gmail.com

P. Mauricio García S.J.
Director del CINEP
mgarciasj@hotmail.com

P. Javier Giraldo S.J.
Investigador
gixavsj@hotmail.com

Gabriel Ignacio Rodríguez
Asistente del P. General para América Latina Septentrional
als-a@sjcuria.org

P. Ernesto Cavassa, S.J.
Presidente de la Conferencia de Provinciales de América Latina – CPAL
presidente@cpalsj.org

P. Alfredo Ferro, S.J.
Coordinador del Sector Social de la CPAL
social@cpalsj.org y alferrosj@gmail.com

P. Luis Felipe Gómez
Asistente del Provincial para los Apostolados en Colombia
luisfelipegomezsj@yahoo.com